El primero de los seis micros que integran la flota arrancó a las 9 del sábado en Diagonal Norte y Florida. Desde allí salió para cumplir con el circuito que comprenden Plaza de Mayo, Congreso, Montserrat, San Telmo, La Boca, la Reserva Ecológica, Puerto Madero, Plaza San Martín y Palermo. Los coches parten cada media hora, tienen capacidad para 50 pasajeros, están pintados de amarillo -el color que representa a la gestión Macri- y tienen ilustraciones «porteñas» (de tango, fútbol o el típico café según la ocasión). Además, cuentan con guías turísticos y auriculares con audios en diferentes idiomas. Los boletos se venden en el bus, en agencias y en la web. Y pueden usarse durante todo el día, porque en cada parada los pasajeros se pueden bajar y subir cuantas veces quieran.
Aunque está pensado para turistas, el bus también permite que los porteños lo utilicen para cortar la rutina, al menos durante las tres horas que dura el recorrido. Para ellos, el boleto cuesta un 25% menos.




