La Organización Marítima Internacional premió a cinco miembros de la Prefectura Naval por su «valor excepcional en el mar». En 2013, rescataron a dos navegantes canadienses, de noche y en medio de la tormenta.
Roly Villani
El gran rescate
Premiado – El suboficial principal Silvio Ledesma, en Londres, junto a la embajadora Alicia Castro. Arriba, el canadiense Paul Mahony sonríe agradecido. Abajo, el oficial Juan Burgoa, uno de los que saltó al agua.
Pocas epopeyas generan tanta satisfacción como aquellas que implican heroísmo para salvarle la vida a otro. Una proeza de esa magnitud fue la que realizó un grupo de la Prefectura Naval Argentina, que fue distinguido por la Organización Marítima Internacional (OMI) con el premio anual al «Valor Excepcional en el Mar» por un increíble rescate llevado a cabo en 2013. En esa ocasión les salvaron la vida a dos navegantes canadienses que habían naufragado frente a las costas patagónicas.
Durante una ceremonia realizada en Londres, el suboficial principal Silvio Ledesma recibió la distinción en representación de su equipo y en compañía de la embajadora argentina ante el Reino Unido, Alicia Castro, quien es además representante permanente ante la OMI. Los premiados, además de Ledesma, fueron Julio Weimann y Jorge de Zan (tripulantes del helicóptero de rescate de la Estación Aérea de Comodoro Rivadavia) y Juan Burgoa y Francisco Morales (nadadores de rescate de la Estación de Salvamento de la PNA Comodoro Rivadavia).
«Es un orgullo que la OMI brinde este reconocimiento al grupo de salvamento y rescate de la Prefectura Naval Argentina. Sabemos que la actividad náutica que realizamos implica muchos riesgos, pero lo hacemos convencidos de nuestro deber de salvaguardar la vida en el mar», dijo en la capital británica el suboficial Ledesma, mecánico del helicóptero de rescate,
A su turno, Castro señaló que el premio constituye «un reconocimiento al sacrificio y al valor», y agregó: «Hay muchas acciones solidarias que hacen los argentinos día a día, y que si bien no siempre reciben la atención que merecen, hacen a nuestra identidad y a los valores de nuestro pueblo.»
Los sucesos por los que el equipo de Prefectura recibió esta condecoración tuvieron lugar casi un año atrás, el 4 de diciembre de 2013, cuando el velero canadiense «La Rosa Salvaje», que navegaba entre Puerto Deseado y Caleta Olivia, recibió el impacto de una poderosa ola que lo hizo girar 360 grados sobre sí mismo. Los tripulantes, Peter Powell y Paul Mahony, no pudieron hacer nada, porque ni siquiera veían lo que pasaba afuera, tal era la oscuridad de la tormenta.
El prefecto Weimann, piloto de aquel rescate, recordó: «Recibimos la información de que había una radiobaliza de emergencia que estaba sonando en una posición distante 130 millas del aeropuerto local y 60 millas de Puerto Deseado». Su compañero Juan Burgoa agregó: «Había mucha incertidumbre, porque no sabíamos qué tipo de embarcación había que rescatar ni qué tipo de emergencias tenía ni cuántas personas había a bordo.»
El viento era superior a 40 nudos, la visibilidad era muy mala y todas las condiciones de rescates complicadas, porque se trataba de una gran tormenta. Sin embargo, luego de sobrevolar la zona, cerca de las 22 de esa noche borrascosa, pudieron ver la luz de la bengala.
«Teníamos información de que un barco se hallaba en zona y tardaría una hora o un poco más en llegar», explicó Weimann. Sin embargo, por su altura de casi 17 metros, resultó imposible realizar el rescate y además, se corría contrarreloj: la nave de los canadienses se estaba hundiendo muy rápidamente. El piloto del helicóptero decidió entonces realizar una maniobra arriesgada: descendió a los nadadores de rescate con sogas y arneses, con los que pudieron subir a los navegantes, luego de más de cuatro horas de peligro en altamar.
Powell y Mahony fueron traslados al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, donde recibieron las primeras asistencias. En principio, presentaron signos de hipotermia y uno de ellos tenía un corte y un golpe en la cabeza, pero en cuestión de horas recibieron el alta. «Prefectura Argentina nos salvó la vida –dijo Mahony–. Nuestro barco se hundía, se dio vuelta y finalmente llegaron cuando nos íbamos a pique. Agradecemos mucho a estos caballeros.»
Fuente: Tiempo Argentino
http://tiempo.infonews.com/nota/138072/el-gran-rescate







