Después de ocho años de aprobada por el Congreso, la ministra Ocaña tomó la decisión reglamentar la ley nacional de epilepsia, que implica otorgar las partidas de dinero necesarias para que los enfermos ejerzan sus derechos.
En un acto realizado en el Ministerio de Salud de la Nación, autoridades sanitarias, médicos neurólogos, ONG´s y pacientes con epilepsia celebraron la reglamentación de la Ley Nacional de Epilepsia Nº 25.404. De esta manera, los enfermos podrán acceder en forma continua y gratuita a la medicación que necesitan, y tendrán los instrumentos para evitar las acciones discriminatorias que enfrentan hace décadas a nivel laboral, social y educativo.
La Ley Nacional de Epilepsia había sido sancionada por el Congreso en el año 2001, pero no había sido reglamentada por los funcionarios de salud hasta ahora debido, entre otras razones, a la erogación de dinero que significaba para el Estado. La ministra Graciela Ocaña tomó la decisión de reglamentar esta Ley, otorgando las partidas presupuestarias para garantizar su ejercicio y los derechos de los pacientes que padecen epilepsia. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner rubricó recientemente esta reglamentación mediante el decreto 53/2009. Así, los pacientes que no tienen cobertura social podrán acceder a un diagnóstico confiable y a un tratamiento gratuito.
“Estamos muy orgullosos de haber realizado este avance en la situación de la epilepsia en la Argentina, ya que son pocos los países que cuentan con una ley de este tipo”, declaró Graciela Ocaña.
La epilepsia es una enfermedad que afecta el funcionamiento del cerebro y que padece una importante parte de la población (se estima que de 4 a 10 personas por cada 1.000 argentinos padecen este trastorno neurológico, sin distinción de sexo, raza o edad).
“La reglamentación de la Ley permitirá incorporar a los pacientes al Programa Médico Obligatorio de Emergencia y también establecerá guías comunes para diagnosticar y tratar a los pacientes en todo el país”, se entusiasmó la doctora Silvia Kochen, Jefa del Servicio de Epilepsia del Hospital Ramos Mejía y asesora de la ministra Ocaña.
La lucha por la no discriminación y el acceso continuo a los tratamientos ha encontrado así una respuesta que viene buscando hace décadas y, especialmente en los últimos ocho años, cuando se sancionó la Ley.
El desafío ahora es que las provincias adhieran a la reglamentación nacional, de modo de garantizar los derechos de los pacientes epilépticos de todas las jurisdicciones del país a un tratamiento apropiado, con estándares de calidad unificados, y a una vida libre de discriminación.
Fuente Ministerio de Salud-Presidencia de la Nación
http://www.msal.gov.ar/htm/Site/noticias_plantilla.asp?Id=1397




