RIO CUARTO – El programa de equinoterapia que instrumenta desde hace cuatro años la Fundación Deportiva Municipal de Río Cuarto (Fundemur) ha permitido mejorar la situación clínica de más de 120 chicos y adolescentes con serios problemas neurológicos.
“El trabajar una vez a la semana junto a caballos especialmente seleccionados para este fin ha posibilitado a la mayoría de los que participaron del programa optimizar su cuadro neurológico. La experiencia de cabalgar y de estar en contacto con estos animales tiene un efecto terapéutico muy positivo y eso es reconocido por los padres de todos los que participan o tomaron parte de este programa”, explicó a LA MAÑANA Ana Capaldi, coordinadora de la iniciativa.
La instructora y docente trabaja con un promedio de 24 personas por año que padecen parálisis cerebral, epilepsia o daños neurológicos utilizando las instalaciones del Jockey Club de Río Cuarto.
“Los resultados positivos se miden de varias maneras. Por un lado, porque se les reduce la medicación. Pero además los enfermos que se tratan con la equinoterapia se muestran más felices y contentos, al tener contacto con los caballos”, continuó.
La mujer trabaja junto a un equipo multidisciplinario integrado por psicólogos, psicopedagogos y trabajadores.
“Los especialistas que colaboran con nosotros son los encargados de determinar cuáles de las personas registradas en el Area de Discapacidad de Fundemuur están en condiciones de ser atendidas bajo nuestra terapia. Se evalúa caso por caso y se decide quiénes están en condiciones de trabajar con este sistema. No todos se animan o pueden cabalgar”, precisó Capaldi.
Las personas seleccionadas concurren una vez a la semana a las instalaciones del Jockey Club de Río Cuarto para cabalgar o trotar según los casos, aprovechando la tranquilidad de Mariposa, la yegua elegida y entrenada por Capaldi para este tipo de tareas.
“La mayoría de los que asisten vienen en sillas de ruedas. Otros tienen casos de atraso mental. Se los sube en las monturas y yo cabalgo con ellos. Se relajan y tranquilizan y aprenden a crecer en contacto con estos animales. Aunque ninguno se cura de su patología, al menos mejoran su calidad de vida”, concluyó la coordinadora del equipo de Equinoterapia de Río Cuarto.
Pese a la estrechez financiera, el programa continuará normalmente este año en Río Cuarto.




