El músico local, que integra las orquestas Sinfónica de la UNCuyo y Filarmónica de Mendoza, se impuso en un certamen en San Juan

El mendocino Laureano Melchiori tenía ante sí a algunos de los mejores contrabajistas del mundo. Frente a ellos debía tocar y así lo hizo: un fragmento con cadenza del Concierto para contrabajo, de Giovanni Bottesini; una Suite, de Fryba y finalmente, una versión de la célebre Suite Nº1, de Bach que usualmente se toca con violonchelo.
Para este músico, de 37 años, integrante de la Sinfónica de la UNCuyo y la Filarmónica de Mendoza, el premio ya estaba en esa actuación. Pero fue mayor: se trataba del primer Concurso Internacional dentro del cada vez más prestigioso Encuentro Internacional de Contrabajistas, que se realiza desde hace siete años en San Juan y Laureano se impuso a los otros intérpretes (de Buenos Aires, Venezuela, Brasil y Costa Rica) y se llevó como galardón lo que cualquier ejecutante desearía: un contrabajo (ver aparte).
Melchiori se sumó a este encuentro y se terminó llevando el premio mayor, entregado el domingo en la vecina provincia, y demostró de ese modo un par de cosas: que Cuyo sigue siendo, como lo ha sido desde hace décadas, la cuna de algunos de los mejores contrabajistas del país, y además, que el nivel alcanzado por el propio mendocino merecería tarde o temprano un reconocimiento como este.
El contrabajista, además de integrar las dos agrupaciones orquestales más importantes de la provincia, ha formado parte de un trío con Oësch y Alcaraz y, además, es una de las tres patas de la agrupación
Futre. Por si eso fuera poco, es uno de los impulsores del Festival de Música por los Caminos del Porrón, que comienza justamente hoy en Mendoza (ver cronograma en la página contigua).
Los mejores del mundo
Cuando se le pregunta por el premio, es evidente que Laureano sigue obnubilado por otra cosa: “Este encuentro va por su séptima edición y es increíble el nivel de profesores que vienen. ¡Están en el top ten de los grandes contrabajistas de música clásica del mundo! Y aun así, llegan a San Juan con una tremenda humildad, sin cobrar nada y dejando lo mejor para que los demás aprendamos”, apunta.
Entre esos grandes que llegaron a aportar su sapiencia a los otros contrabajistas participantes y al público que se acercó a los conciertos, está a la cabeza el gran Alberto Bocini, “un italiano que es una maravilla”, según el propio Melchiori. Justamente, este pelilargo y prestigioso músico es el solista de la Orquesta del Maggio Musicale Fiorentino y de la Orchestra di Santa Cecilia, en su país, y fue uno de los que no sólo enseñó su arte, sino que también juzgó a los participantes del difícil concurso.
“Asistimos al encuentro unos 60 contrabajistas de todo el mundo, pero al certamen nos animamos a participar sólo cinco”, revela el mendocino. Y explica el porqué de esa diferencia: “En un principio había muchos más entre los inscriptos, pero después, al ver la dificultad de las obras, muchos se bajaron. Pero yo me animé”. El jurado que eligió a Melchiori como el mejor estaba completado por el francés, no menos prestigioso, Thierry Barbé, Hugo Asrin (de la Sinfónica Nacional), Javier Dragún (Filarmónica de Buenos Aires) y Nelson Videla, sanjuanino que dirige el festival y tiene una fábrica de contrabajos con
Leticia Naput, también contrabajista.
“Imaginate que recibir un premio de ese jurado no es poco. La posibilidad de tocar delante de ellos ya es un premio, como lo es el hecho de participar en una competencia tan grande. Todo eso te deja un crecimiento”, dice el mendocino, que se recibió en la Escuela de Música de la UNCuyo y que tuvo como maestro a Omar Arancibia. “El nivel de los contrabajistas locales siempre ha sido alto y esto lo demuestra. Por eso le debo agradecer a Omar, pero también a Gabriela Guembe, chelista y gambista que me ayudó a preparar la Suite, de Bach. También a Gustavo Richter, que me acompañó en los ensayos, y a Analía Marigliano, pianista que tocó en el certamen conmigo”, cerró Melchiori.
Con el porrón también
Pero mientras el contrabajista disfruta de las mieles de su consagratorio premio y de su contrabajo nuevo, y mientras combina los ensayos con las dos orquestas con el nacimiento de su segundo hijo, también se da tiempo para seguir apoyando el Festival de Música por los Caminos del Porrón.
“Es un festival que hacemos hace cuatro años con Gonzalo Gorosito. Este año he estado menos encima por el concurso, pero él ha salido a la cancha a jugar en todos los puestos. Y este año lo significativo es que hemos agregado una fecha más, y que el eje sigue siendo juntar a las bandas de Mendoza que quizá nunca se juntarían”.
No hay dudas, Melchiori es un contrabajista con trabajo.
Fuente: Diaro Uno
http://www.diariouno.com.ar/afondo/Premio-internacional-para-el-contrabajista-Laureano-Melchiori-20130904-0005.html




