De antemano se sabía que habría ampollas, contracturas, fuertes vientos, corrientes y remolinos, curvas, árboles caídos y piedras. Eran los obstáculos que debían superar quienes quisieran arribar a la meta. Un desafío que, para muchos, era imposible. Sin embargo, un grupo de deportistas platenses se le animó a la competencia de kayaks más larga del mundo, y no solo que llegaron a la meta, sino que además ganaron en sus categorías.


Se trata de los platenses Andrés Nardillo, Fermín Salinas, Fernando Monticelli y Fernando Miguez, todos deportistas del Club de Regatas La Plata, quienes participaron de la XXXVII edición de la tradicional Regata Internacional del Río Negro.
En duplas (kayaks dobles), Nardillo y Salinas obtuvieron el 4º puesto de la categoría travesía doble B; mientras que Monticelli y Miguez obtuvieron el 1º puesto de la categoría travesía doble B.
La competencia, que con sus 300 kilómetros de distancia es la más larga del mundo, se desarrolló entre los días 5 y 12 de enero abriendo el calendario de la IFC (Federación Internacional de Canotaje), como una prueba puntuable para la “World Series Marathon”, a la que hace unos años se incorporó la categoría “kayaks de travesías”, que cada vez convoca más adeptos y de la cual participaron por primera vez los representantes locales.
“Fueron más de 130 embarcaciones las que participaron de esta exigente marathon -cuenta Fernando Monticelli- la que requiere de un gran esfuerzo físico y preparación mental. Los tiempos de las distintas etapas se iban sumando, y nosotros completamos el recorrido en un total de 16 horas y 34 minutos, mientras que Nardillo y Salinas lo hicieron en 16,44. Fue un esfuerzo tremendo”.
LAS CORRIDAS DEL RIO
“El Río Negro atraviesa toda la Patagonia trayendo sus aguas desde la cordillera y desembocando en Viedma-Carmen de Patagones, hacia el mar -narraron los platenses a su regreso- que corre fuerte, limpio y fresco, dando vida a un montón de localidades cuyos vecinos se acercaban a sus costas a saludar a los kayakistas que participaban en la competencia. Todo con un paisaje imponente que contrasta lo árido con el verde, los desiertos de roca y arena con las alamedas y los cultivos de frutales del valle medio”.
Según describieron, las etapas se largaban en tres tandas de acuerdo a las categorías. Se comenzaba a seguir la lancha largadora a ritmo suave hasta que ésta daba la orden y, a partir de allí, como en las carreras de bicicletas, se iban formando los pelotones o grupos.
“Uno toma la punta y los otros intentan succionarse para no quedar atrás, pero a lo largo de la competencia hay muchísimas situaciones que requieren la máxima concentración, porque errores mínimos te pueden dejar fuera o quitarte las posibilidades de obtener el podio, y también la corriente te puede empujar el kayak hacia una roca o un raigón, que son árboles caídos, haciendo que tumbes y quiebres en dos tu embarcación, como lamentablemente sucedió con una dupla de General Conesa”, señaló Monticelli.
“A nosotros nos sucedió -apunta Nardillo- tumbamos en un recodo del río en la segunda etapa, por lo que demoramos 8 minutos difíciles de recuperar en la sumatoria. Pero igual hicimos una gran carrera”.
Para estos platenses, sin embargo, la mayor victoria fue lograr navegar el Río Negro atravesando media Patagonia, y venciendo la inclemencia del tiempo en un paisaje por momentos agreste, donde la naturaleza se expresa en todo su esplendor.
Fuente: El Dia
http://www.eldia.com.ar/edis/20130120/Platenses-brillan-kayaks-carrera-mas-larga-mundo-informaciongeneral6.htm




