Este espacio verde de 12 hectáreas cuenta con el escenario a cielo abierto más grande de la Ciudad, con capacidad para más 1.800 personas. También se recuperaron los juegos y la pista de skate. El parque tiene 101 años.

por romina smith
Después de cuatro años de obras y varias interrupciones, el Parque Centenario luce, finalmente, como nuevo. Ayer, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, inauguró los trabajos de remodelación que se llevaron a cabo para recuperar el esplendor de uno de los más importantes espacios verdes de la Ciudad y adaptarlo a sus usos actuales.
«Es un orgullo para todos los porteños y para la vida cultural de la Ciudad, porque se trata de un parque que estaba muy dañado y abandonado», dijo Macri, que asistió a la inauguración junto al ministro de Cultura, Hernán Lombardi, y el de Ambiente y Espacio Público, Juan Pablo Piccardo.
El eje de estas nuevas obras estuvo enfocado en la construcción del anfiteatro Eva Perón, el más grande de la Ciudad. Con capacidad para más de 1.800 personas, ese espacio será, a partir de ahora, la sede de la Banda Sinfónica y de otros organismos públicos, como la Dirección de Música.
Según detalló Lombardi, el flamante escenario tiene 18 metros de largo y de ancho y 9 de altura, y ahora cuenta con fosa para orquesta. A partir de estas obras, el interior del anfiteatro también sumó camarines, baños y estacionamientos. Lo más novedoso de la intervención es que el lugar fue adaptado a las normas de seguridad requeridas para estadios de fútbol y teatros.
Como parte de los trabajos, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público recuperó el lago central y la isla biológica, y reemplazó el viejo sistema de riego por otro con bombas independientes. También se reconstruyeron los caminos internos, se colocaron nuevas rampas, se realizó la puesta en valor de los patios de juegos y se recuperó la pista de skate, entre otras intervenciones.
El parque, que fue diseñado por el paisajista francés Carlos Thays en 1908 para conmemorar el Centenario de la Revolución de Mayo, ocupa 12 hectáreas entre Angel Gallardo, Damas Patricias, Díaz Velez y Leopoldo Marechal.
El enorme predio, que durante años estuvo abandonado, tuvo varias promesas de reformas. La última, en setiembre de 2006, tuvo resultados concretos, pero una semana después el parque volvió a ser noticia por la basura que dejaban los visitantes. Ahora tendrá un guardián de plaza que, según prometió Piccardo, estará en contacto con los vecinos.




