La familia Eurnekian y la familia Viola, propietaria de Bodega Del Fin del Mundo, se asociaron para iniciar un proyecto conjunto de expansión y desarrollo de la bodega patagónica, con el objetivo de conquistar nuevos mercados y posicionar los vinos argentinos en el mundo. La inversión conjunta rondará los US$ 50 millones y estará destinada a «ampliar la capacidad de la bodega, profundizar el trabajo en el desarrollo de las líneas premium, llevar los vinos de Bodega Del Fin del Mundo a nuevos destinos internacionales, afianzarse en el mercado interno e incursionar en nuevos proyectos productivos en otros países, como Italia y Estados Unidos», además de desarrollar el sector turístico de la bodega por medio de nuevas propuestas hoteleras y gastronómicas.




