Ofrecen tres noches por el precio de dos y rebajaron en muchos casos hasta el 50% las tarifas de alojamiento. Tratan así de paliar el freno de los viajes en medio de la incertidumbre financiera.
Por primera vez desde la devaluación cayó el ingreso de turistas extranjeros a la Ciudad. Según cifras de la Dirección Nacional de Migraciones, el primer trimestre de este año registró un descenso de visitantes del 12,31%. Pero pese a los números, la industria no desespera: muchos de los consultados por Clarín consideran que el impacto es inferior al que se esperaba. Aún así, buscan paliar las caídas con precios más bajos y la promoción del destino Buenos Aires. Así, piensan que se podrá hacerle frente a la notable crisis mundial.
Entre enero y marzo de 2009 ingresaron a la Ciudad 635.268 extranjeros, contra los 724.463 que lo habían hecho en el mismo lapso de 2008, que fue récord. El 34,38% llegó desde los países limítrofes; el 27,41% lo hizo desde Europa; el 18,75% desde Estados Unidos y Canadá; y un 12,83% arribó desde otros países de América.
Para que este descenso no rebote en los negocios, el mercado turístico apuesta a bajar los precios que, impulsados por la popularidad del destino y la inflación local, fueron escalando incansablemente desde la devaluación de 2001. El boom posicionó a Buenos Aires como una de las preferidas por los turistas: en 2008 los lectores de la revista Travel + Leisure la eligieron como la mejor ciudad de toda Latinoamérica para viajar. Y en 2007, la prestigiosa Condé Nast Traveler también la destacó como la mejor de América.
El titular de una importante agencia de turismo le confirmó a este diario que muchos hoteles internacionales ya bajaron sus precios: «Por ejemplo, cobran tres noches al precio de dos o igualaron las tarifas para los turistas locales y los extranjeros. Son rebajas encubiertas, pero rebajas al fin», explicó. De hecho los hoteles cinco estrellas hoy tienen tarifas que rondan los US$ 200 por noche la habitación doble. Casi 100 dólares menos que en 2007, cuando se registraron los precios más altos. Desde septiembre de 2008, cuando se comenzó a hablar de la crisis en el Primer Mundo, las tarifas comenzaron a bajar lentamente.
Sin pelos en la lengua, el nuevo director general del Sofitel de la calle Arroyo, el portugués Jorge Tito, le confió: «Comparando con 2008, registramos una baja en el negocio del 30%. No se puede tapar el sol con la mano: los hoteles diseñan promociones, muchos bajaron sus precios y por eso mantienen la ocupación, en un año en el que la rentabilidad seguirá bajando», opinó. Y consideró que el Estado también debería apuntalar al sector: «Para mejorar la competitividad se podría reducir del IVA en el turismo. En Chile el impuesto para los no residentes es 0% y en muchos países de Europa el impuesto es muy bajo, como en Portugal, que es del 5%», detalló Tito.
El Alvear, un hotel emblemático en la Ciudad, que además de su arquitectura y su historia tiene un flamante spa y uno de los mejores restaurantes -La Bourgogne-, también comenzó a sentir los embates de la crisis: «En el primer trimestre la ocupación fue del 50%, inferior a la de 2008. Estamos trabajando fuertemente en estrategias de valor agregado, generando un contacto permanente con los viajeros frecuentes e intensificando nuestro canal de venta online», detalla Solange Detry, directora de marketing y ventas del hotel.
El Hilton de Puerto Madero, pese a tener en este trimestre una ocupación del 80,80% -un 4% más que en el mismo período de 2008-, busca más huéspedes a partir de la diversificación: «Queremos sumar gente de negocios, y especialmente de congresos y convenciones, pero también turistas locales, además de los extranjeros que ya nos eligen por la marca», opinó Analía Ogando, Directora de Desarrollo de Negocios. Para esto salieron a pelearle la localía a las ciudades asiáticas que alojan ferias y congresos de todo el mundo.
Para Fabricio di Giambattista, de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo de Buenos Aires, la clave es «acomodar los precios para que al turista le cierre la ecuación: los hoteles comenzaron a bajar los precios, pero tienen que seguir haciéndolo, porque en cierta forma los precios rigen en las decisiones de los turistas», explicó.
«Los primeros que tienen que afrontar la responsabilidad de amortiguar la crisis son los operadores turísticos. Durante algún tiempo los turistas pagaron aquí tres veces más que en otras ciudades y por los mismos servicios. Buenos Aires sigue siendo excesivamente cara, con precios muy inflados respecto a Chile o a Brasil. No hay que espantar a los turistas, sería una pena perder la imagen cool y positiva que tiene la Ciudad», le dijo a Clarín Jorge Gobbi, autor de www.blogdeviajes.com.ar, elegido como el mejor blog de viajes por los lectores de las guías turísticas Lonely Planet.
Precios, precios, precios: la obsesión del mercado en tiempo de crisis mundial. Habrá que ver si las estrategias alcanzan para mantener en alto la fama ganada por la Ciudad en estos últimos años.
http://www.clarin.com/diario/2009/04/28/laciudad/h-01907220.htm






