
Posted on 26 abril 2009 by hj
http://www.youtube.com/watch?v=afOvnmEOwlw&feature=player_embedded
Primer reactor nuclear de potencia , de alta tecnologia y sin circuito primario lo que lo hace unico en el mundo. Este desarrollo Argentino es totalmente pionero en su tipo .
El CAREM fue pensado como reactor de baja y media potencia basado en conceptos innovadores que definen a los reactores de IV generación. Puede decirse que se trata de una evolución en los PWR Avanzados. Un CAREM es de diseño compacto, más simples que sus antecesores, con mecanismos de seguridad pasivos. Está pensado para dos versiones: con refrigeración por convección natural hasta 150MWe y con convección forzada hasta los 350MWe.
Es ideal para oasis energéticos, desalinización de agua o producción de hidrógeno. Fue inspirado en un viejo reactor para propulsión marina llamado Otto Han, pero el CAREM es un nuevo diseño hecho en la Argentina. Se caracteriza por usar muchos materiales y tecnología nuclear probados. Un primer prototipo de 27MWe (llamado CAREM-25) esta siendo construido, pensado luego para constituir un excelente producto de exportación a países en desarrollo.
Emplea como combustible uranio enriquecido al 3.4% y 1.8%, y como moderador y refrigerante utiliza agua liviana.
Características técnicas
Origen
CAREM saca provecho de muchas ventajas comprobadas en la práctica de los PWR (Figura 1).
Por ejemplo el trabajar a 120atm de presión permite manejar agua del primario a casi 400ºC en fase líquida y sin turbulencias, consiguiendo eficiencias del orden del 33%. El uso del agua es ventajoso dado que no es incendiaria y se conocen muy bien sus propiedades.
El uso de dos circuitos acoplados de refrigeración logra en los PWR que las turbinas trabajen con vapor limpio aunque haya una caída del rendimiento por culpa de esta doble etapa.
Un aspecto relacionado a la seguridad de los PWR es el confinamiento redundante de los combustibles de UO2 que se encuentran dentro de pastillas cerámicas, a su vez dentro de vainas de zircaloy, todo el núcleo dentro de un recipiente de presión (RP), seguido de la isla nuclear y un edificio de hormigón.
Este tipo de reactores funciona desde hace más de 4 décadas y la seguridad reposa con confianza en sistemas de barras de control y enclavamiento, inyección de boro o gadolinio, bombas auxiliares para los circuitos de refrigeración, además de poseer generadores de emergencia para las mismas y circuitos auxiliares para el caso de LOCA (accidente de pérdida de liquido refrigerante).
Reactor Integrado
CAREM busca integrar muchas partes de las recién mencionadas a favor de simplificaciones y mejoras en la seguridad (Figura 2).
Los casos concretos son la integración de los generadores de vapor dentro del RP, haciendo que el primario no cuente con cañerías de gran porte exteriores al RP, eliminación de un presurizador (que se integra en el domo del RP donde se presenta equilibrio bifásico) y de bombas en el primario para el diseño con circulación natural. Los mecanismos de control se integraron al recipiente de presión reformulados en sistemas hidráulicos.
Figura 1. Esquema del funcionamiento de un reactor clásico tipo PWR

Figura 2. Esquema del funcionamiento de un reactor integrado tipo CAREM

Las consecuencias son muy favorables y permiten denominar al CAREM como un reactor de IV Generación. Esta categoría conceptual de reactores tiene como metas fundamentales mejorar seguridad nuclear, aumentar resistencia de la proliferación, reducir al mínimo la utilización del recurso inútil y natural, y disminuir el coste a la estructura y dirección de tales plantas. Cabe señalar el incremento de la seguridad por depender principalmente de sistemas pasivos, los menores requisitos radiológicos por no haber caños del sistema primario emitiendo gammas dispersos por la planta y la autorregulación de la presión por la coexistencia de fases líquida y gaseosa del agua en el domo del RP. De esta manera el reactor se regula a sí mismo, es estable termo-hidráulicamente dada la inercia térmica que infiere el gran volumen de agua en movimiento, que regula pasivamente su caudal según las variaciones de potencia del núcleo. Esa misma cantidad importante de agua protege al material del RP (Figura 3) del daño por radiación neutrónica. El reactor se atendería sin asistencia de operarios ni provisión eléctrica externa las primeras 48hs posteriores a un incidente.
Un CAREM prototipo de 27MWe (100MWth) está pensado para funcionar a 122.5atm con un caudal nominal de 410Kg/s en el primario y una temperatura de 326ºC.

Figura 3. Recipiente de presión, un desafío mecánico
Núcleo
Posee un diámetro equivalente de 131cm y consiste en 61 elementos combustibles (EC) en una configuración hexagonal de 108 tubos de zircaloy cada uno (Figura 4). Es para destacar que usa 3,812.5 Kg de uranio enriquecido al 3.4% y 1.8%, y algunas barras poseen veneno quemable (gadolinio). Esto, que puede pensarse como un auto que viaja con el freno aplicado en cierta medida, conduce a tener un núcleo poco propenso a las “rampas de potencia” y conseguir mejores tasas de quemado que los combustibles de los HPWR. Los EC tienen una longitud activa de 1.4m y se recambian desde el centro del núcleo hacia el exterior, teniendo un ciclo donde se retiran el 50% de los elementos cada 330 días de operación a potencia plena. El reactor debe parar durante un mes cada año para estos recambios.
Existen 18 tubos guías para control, unos para instrumentación y varios para el sistema de enclavamiento.
Es un núcleo con baja pérdida de carga y puede apagarse en menos de un minuto, según afirman sus diseñadores.
Figura 4. Detalle de de un elemento combustible en el núcleo del reactor
Seguridad
CAREM fue concebido bajo la condición de diseño de falla sin riesgo, o sea que el reactor tiende a apagarse en caso de cualquier tipo de falla, por ej. tras la detección de una válvula que falla. Una filosofía que impregna al CAREM es la idea de defensa en profundidad, señalada cuando se hablaba de la redundante contención del combustible en los PWR sumado ahora a la integración del circuito principal de refrigeración al mismo RP. Esto reduce al mínimo las posibilidades de un LOCA. Todos los sistemas de seguridad están duplicados y actúan solos e inevitablemente ante un evento por sus características de funcionamiento pasivo. Se destaca la presencia de barras de extinción con cadmio y un mecanismo de emergencia para la inyección de boro.
Cuenta con circuitos de remoción de calor residual del núcleo (que también funcionan por convección natural), válvulas de alivio y supresión de presión y la posibilidad de inyectar agua de emergencia desde un depósito siempre a la misma presión que el RP.

Figura 5. Ejemplo de intercambiador de calor y la ubicación en el RP

Figura 6. Circuito secundario
Otros detalles
Cuenta con 12 módulos de generadores de vapor (GV), ubicados dentro del RP (Figura 5). El sistema secundario (Figura 6) recolecta el vapor trabajando a 47 atm y 290ºC. Los GV fueron los elementos que más variaron desde los primeros diseños del CAREM allá por la década de los 80. Los actuales responden a un diseño muy empleado en submarinos rusos. Constituyen un aspecto crítico de los CAREM.
El proyecto CAREM cuenta con ensayos realizados en el reactor RA-8 (Pilcaniyeu, Río Negro) (Figura 8) para medición de parámetros de criticidad, distribución de potencia y validación de cadena de cálculo. Se construyó un circuito de alta presión y convección natural para conocer detalles termo-hidráulicos y verificar que la convección natural puede imponerse. También se ensayaron los mecanismos hidráulicos de control.

Figura 7. Reactor RA-8 en Pilcaniyeu
Conclusiones
CAREM es reconocido internacionalmente como un reactor que puede ser implementado antes de 2015 y posee un alto grado de desarrollo, teniendo eficiencia superior a los diseños de III generación perteneciendo a la gama de baja y mediana potencia. Posee ya competidores, que si bien están algunas etapas atrás en desarrollo, vienen avanzando con rapidez. Ellos son el IRIS (de Westinhouse, EEUU), SMART (de KAERI, Corea del Sur), IMR (de Mitsubishi, Japón) y PBMR (Sudáfrica).
CAREM es innovador e inaugura la IV generación de reactores bajo el concepto de integración y seguridad pasiva. Las reducciones de un posible LOCA es una ventaja importantísima, como así también la ventaja de poder atenderse solo las primeras 48hs tras un incidente. Es un reactor barato por simplificar su funcionamiento y poseer combustibles de alto quemado.
http://www.ciencia-tecnologia.com.ar/desarrollos_av/reactor_carem.htm

Posted on 26 abril 2009 by hj
Lo logró el INTA; se investigan nuevos colores, pero éste es el primero que se presentó
RESISTENCIA.- A pesar de la crisis que soporta el algodón y de la casi nula superficie que se cultiva en el país, no se deja vencer y, además, los técnicos del INTA Chaco brindan sorpresa tras sorpresa. En esta oportunidad, con dos nuevos cultivares: Poraité INTA y Gualok INTA, pero este último hará historia ya que se trata del primer cultivar de fibra de color que se produce en la Argentina: el marrón. Por cierto que se investigan otros colores pero este es el primero que sale a la consideración de productores y la industria.
En esta campaña, continuó siendo muy baja la superficie nacional y no llegó a las 400.000 hectáreas y en el Chaco, principal provincia productora, quedaron aproximadamente 160.000 hectáreas después de una intención de siembra de casi 300.000. La sequía pulverizó por lo menos 100.000 hectáreas donde los rendimientos de la campaña, que está avanzada, serán magros en cuanto a rendimientos.
Sin embargo, hay un programa algodonero desarrollado por el INTA a mediano y largo plazo, y más allá de las contingencias climáticas de los últimos años y del mercado, en el horizonte algodonero apareció firmemente asentado un factor de suma importancia para las expectativas existentes alrededor del cultivo: el aumento de la productividad, que no es otra cosa que incursionar en siembra directa y en surco estrecho, con un mejoramiento en la calidad de la semilla. En los campos experimentales y donde llovió las resultados son satisfacciones y por eso, se le otorga crédito y renace la esperanza en el mayor cultivo industrial y social.
La inscripción en el Registro Nacional de Propiedad de Cultivares, pertenecientes a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, de dos nuevas variedades de algodón denominada Gualok (algodón en lengua toba) INTA y Poraité ( en guaraní algodón muy lindo), se constituyó en un logro a la constancia, porque se logra a través de diez años de investigación.
La variedad Poraité INTA presenta porte de planta bajo, arquitectura equilibrada y crecimiento determinado, particularidades que mejoran la adaptación a sistemas de cultivo de alta densidad de plantas o surcos estrechos y ultra estrechos. Los técnicos están satisfechos porque, además, combina excelentes características agronómicas como buena apertura de capullos, menores pérdidas de precosecha, alto potencia de rendimiento y muy buena tecnología de fibra.
Gualok es el primer cultivar de fibra de color en la Argentina. La explicación técnica es que la incorporación de esta variedad a los sistemas de producción haría posible diversos desarrollos en el sector textil, ya que es un tipo de fibra diferenciada con un probable valor adicional que permitiría, además, acceder a mercados más exigentes. En este sentido, la fibra marrón oscura tiene el objetivo de satisfacer la demanda de pequeños productores que realizan tejidos artesanales en viarias provincias algodoneras como Chaco, Santiago del Estero, Formosa y Corrientes.
El ingeniero Juan Poisson del INTA, le pone calor a la explicación por ser el investigador que ha logrado el éxito de esta nueva variedad: «el algodón marrón se trata de un proceso de mutación logrado en Sáenz Peña. «Es un gen que ordena que el color de la fibra no sea blanco, sino marrón, pero esta cosa tan sencilla lleva años enteros de investigación», resume .
Hay alegría en la experimental asentada en pleno corazón del Chaco, donde se realizaron las alentadoras experiencias.
Por José Derewicki
Para LA NACION
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1121555

Posted on 26 abril 2009 by hj
Impidieron su cierre y hoy producen tapas para tartas y empanadas sin patrón.
Fotos. C. Ricaldoni
“Sabemos que el producto es muy bueno y que podemos mejorar la calidad”, dice Jorge Aquino (izq.), presidente de la cooperativa. A su lado, Máximo “el Coco” Valdés, el trabajador con 50 años de antigüedad. (Gentileza Martín Arce).
Las letras onduladas amarillas, estampadas sobre un disco de fondo es el sello de una de las empresas más reconocidas a nivel nacional en la producción de tapas para empanadas y tartas: Disco de Oro. Creada a mediados de la década del ’50 por Daniel Medrano, funcionó en San Andrés, partido de San Martín y llegó a vender 200 mil docenas de empanadas, hasta que fue vendida a Guillermo Ferrón en el año 2000.
Con el arribo de la crisis económica y social se inició una etapa lenta de achique de la empresa. “En los últimos nueve años bajaron la calidad de la materia prima y tiraron abajo el producto para beneficiarse económicamente”, explica Jorge Aquino, quien era delegado de los 30 trabajadores que había en aquel entonces y que ahora dispara contra Ferrón, a quien nunca conocieron, y contra Sergio Godoy Del Castillo, el gerente que daba las explicaciones y que terminó asumiendo la totalidad del patrimonio.
Durante el 2008, la situación llegó al desastre. La cantidad de trabajadores se redujo a la mitad porque se produjeron despidos y sólo fabricaban por encargos específicos, por lo tanto, había días que no trabajaban. Se les empezó a adeudar parte del sueldo, hasta acumular siete salarios y el aguinaldo.
“Nos daba 300 pesos por semana. Por ahí veníamos a trabajar y no había materia prima. Primero le echaba la culpa a la crisis del campo, después decía que los números le daban negativo y nos pedía que lo aguantáramos así”, prosigue Aquino. “Nosotros tratábamos de mantener la cordura para no quedarnos sin trabajo y como consuelo de tonto pensábamos ‘estamos mal pagos pero tenemos trabajo’”.
Así llegaron a enero de este año, cuando Godoy del Castillo les dio los 15 días de vacaciones a todos juntos. Y luego, cuando regresaron, 15 días más. Casualmente, en una de esas tardes en las que estaban “de vacaciones”, uno de los empleados pasó por la puerta de la empresa y vio que el dueño estaba sacando máquinas por el portón. Le avisó al resto y enseguida estaban todos en la vereda, parados entre las máquinas y el camión que esperaba llevárselas. “De acá no sacan nada” le dijeron al patrón. Y así fue. No hubo resistencia, ni trompadas. Godoy del Castillo se fue y ellos se quedaron. “Teníamos mucha bronca, pero una no reacciona en esos momentos” dice Antolina o “Noni” la única mujer entre tantos hombres. Tiene 61 años, jubilada y sigue trabajando.
Esa noche, el 2 de febrero, se quedaron a dormir en la planta para cuidar su fuente laboral. Desde ese momento empezaron a juntar información: se enteraron que Godoy del Castillo estaba produciendo a fasón en otras empresas, primero en Tapete y después en La Mocita de Villa Linch y aún sigue vendiendo con la marca Disco de Oro. Se llevó los insumos y se olvidó las deudas de gas, luz, teléfono, aguas, el alquiler a Medrano y las asignaciones sociales, que no aportaba a pesar de hacerles el descuento. Tampoco tenían harina, margarina grasa ni propinato. “Sólo las máquinas y nosotros. Ya ayuda de la gente”, dice Aquino.
Como comenzaron a acercarse vecinos y organizaciones sociales de la zona, hicieron un festival y organizaron un fondo de huelga. Mediante la FORA -Federación Obrera Regional Argentina- les llegó una ayuda desde Europa, de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) una unión de sindicatos de la misma corriente anarcosindicalista. Tras pagar todas las deudas y recomponer el motor de una máquina de frío que se les rompió, el 15 de febrero empezaron a producir.
Según los trabajadores, Godoy del Castillo -que no respondió a los insistentes llamados de Criticadigital- ofreció pagarles con el valor de las máquinas, pero esto fue rechazado porque la más cara de ellas no cubre la indemnización del trabajador que más antigüedad tiene, Máximo “el Coco” Valdés. Coco entró a Disco de Oro cuando tenía once años, acumula 50 años de antigüedad y hoy, con 61, le quedan cuatro para jubilarse.
De los doce trabajadores que estaban al momento del vaciamiento, un encargado, un administrativo y el chofer se fueron con el patrón. Los otros nueve forman parte de la “La Disco de Oro, Cooperativa de Trabajo”. Decidieron conservar la marca, porque es la que se hizo conocida en casi todo el país y la que elaboraron con su esfuerzo. Para salir al mercado, volvieron a hacer las matrices, las cajas de cartón y consiguieron hacer los envoltorios mediante un canje con otra firma recuperada, Envases del Plata de Quilmes.
El problema lo tienen con algunos proveedores y clientes, que no saben de recuperadas pero sí de un empresario que no pagó sus deudas e incumplió con las entregas pactadas, las que deben afrontar. “Ojalá pudiéramos llenar el mercado de nuevo. Sabemos que el producto es muy bueno y que podemos mejorar la calidad”, explica Aquino, elegido presidente de la Cooperativa.
Eloy González, otro de los empleados más antiguos, recuerda que muchos lloraron el día que trajeron los insumos y sintetiza una experiencia que habla de la actualidad argentina: “Nos quedamos sin nada y empezamos de cero, todo de nuevo, era una emoción muy grande, era volver a empezar”.
Para juntar fondos y comprar materia prima, realizarán un festival este sábado y hasta las 22 dentro del predio de la empresa (en la calle Córdoba e Intendente Alvear, San Andrés). Por supuesto, se venderán empanadas y tartas. Habrá obras de teatro, cine, ballet de folklore, bandas de rock y se realizará un mural.
http://www.criticadigital.com.ar/index.php?secc=nota&nid=22327#D
Posted on 26 abril 2009 by hj
Es un proyecto del Ministerio de Ciencia y Tecnología que busca obtener material para estudiar la biología reproductiva de especies autóctonas amenazadas
El Ministerio de Ciencia y Tecnología puso en marcha un proyecto que tiene como fin la conservación de la fauna silvestre autóctona amenazada, entre la que figuran el guepardo, el jaguar, el venado de las pampas, el gato andino, el oso de anteojos, los ciervos, el aguará guazú, el zorro vinagre, monos, el águila arpía y el águila coronada.
La iniciativa está cofinanciada a través de la Agencia Nacional de Promoción del Ministerio, el Zoológico de la Ciudad de Buenos Aires, la Fundación Bioandina Argentina y del Instituto de Biología y Medicina Experimental del CONICET.
Patricia Saragüeta, investigadora del IByME, declaró que “la creación de un banco genético es una de la maneras de preservar a los animales en riesgo de extinción; necesitamos tener el material para estudiar la biología reproductiva en estas especies”.
Para avanzar en la iniciativa, la Agencia de Promoción otorgará más de 300 mil pesos. Uno de los objetivos es crear un laboratorio de cultivo celular, en el Zoológico, para facilitar la obtención de muestras de tejido orgánico en ambientes naturales y el desarrollo de un protocolo de obtención de muestras y cultivos celulares de fácil aplicación.
Saragüeta informó que «si hay un animal que está en riesgo de extinción, pero no se conserva el material, se pierde la posibilidad de salvarlo. Si las células se logran congelar y descongelar, se pueden guardar. Al conocer la biología reproductiva, esa especie se puede reproducir en cautiverio y luego largarla al campo».
El proyecto también contempla trabajos de concientización de la problemática ecológica actual a través de actividades educativas y de la difusión de los programas de conservación de fauna silvestre.
El investigador de la Fundación Bioandina, Adrián Sestelo, agregó que «si bien una de las formas de proteger las especies es trabajar sobre los ambientes para que no pierdan su hábitat natural, una de las más preocupantes es la pérdida de diversidad».
Fuente: DyN
http://www.criticadigital.com.ar/index.php?secc=nota&nid=22356

Posted on 26 abril 2009 by hj
GANÓ BECA ENTRE MIL POSTULANTES – Se llama Leila Mucarsel y es estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad de Cuyo. Realizará una pasantía en Nueva York.
Optimista. Así se declara Leila. Y se define como una participaholic, adicta a participar de todo.
Leila Mucarsel, una estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Cuyo, fue una de las seis seleccionadas –la única latinoamericana– entre mil jóvenes de todo el mundo para hacer una pasantía de cuatro meses y medio en una de las reparticiones de las Naciones Unidas en Nueva York y otros cuatro meses en Buenos Aires. Leila tiene 22 años, vive en el coqueto barrio de Chacras de Coria, en Mendoza, y durante el tiempo que dure la beca trabajará para el Fondo de Población de Naciones Unidas (FPNU).
“Desde hace cinco años participo en la Organización Argentina de Jóvenes para las Naciones Unidas (www.oajnu.org), donde nos encargamos de promover la participación ciudadana de los jóvenes –cuenta por teléfono en un alto de sus clases en la facultad–. Creemos que la juventud puede ser el actor principal del desarrollo y para eso hacemos proyectos educativos en programas de educación no formal, como promover talleres en colegios para que los chicos participen en sus comunidades o reproducir el modelo de la ONU con el propósito de que tengan más oportunidades”.
LA EXPERIENCIA EN EL SECUNDARIO. Leila, que habla inglés y francés y está en el último año de su licenciatura, dice que su interés por estos temas no viene directamente de su familia –su madre es médica, y su padre, comerciante– sino de su experiencia en el colegio secundario.
“El hecho de participar de los modelos de Naciones Unidas en los últimos años de mi escuela secundaria me abrió un poco la cabeza en estas cuestiones. Me di cuenta de que somos parte de un mundo que va mucho más allá de nosotros. A partir de ahí me empecé a involucrar en muchas actividades y, como me quiero especializar en interacción latinoamericana, cuando vi esta beca en internet, apliqué”, cuenta y enseguida se define como una participaholic (una adicta a participar en todo).
ENTUSIASMO. La beca consiste en la financiación del viaje y la estadía en Nueva York y los restantes meses en Buenos Aires. “Todavía no sé cuánta plata es, sólo sé que sirve para que pueda vivir. No conozco Nueva York, pero lo que más me entusiasma es que voy a trabajar con chicos de otras partes del mundo: de la República Democrática del Congo, de la India, de Afganistán… ¡Yo soy la única de América Latina!”. El FPNU, adonde están destinados, se ocupa de registrar y seguir a través de estadísticas la evolución de la población mundial, y en particular temas como la salud sexual y reproductiva y la lucha contra el sida.
ATENCIÓN. Más allá de la fascinación que genera Nueva York, Leila dice que lo que más le importa es lograr que les presten atención a los jóvenes a escala mundial. “Me parece importante que se analicen los problemas que afectan a la juventud como la pobreza, el desempleo, el HIV. Nosotros solemos ser los más afectados por estos males. Por eso es importante que nos capaciten para poder incidir en nuestras sociedades”.
–Usted parece optimista.
–Sí, soy una optimista, pero creo que en estos días en los que se discute bajar la imputabilidad, lo que habría que discutir es cómo dar más oportunidades porque los jóvenes no somos el problema, la falta de opciones es”, concluye.
http://www.criticadigital.com.ar/index.php?secc=nota&nid=22207


