Posted on 29 noviembre 2009 by hj

Posted on 08 septiembre 2009 by hj
El plan de finalización de la central energética se puso en funcionamiento en noviembre de 2006. Ocupa a más de 5.000 técnicos y operarios. Los pagos de certificados de avance de obras se encuentran al día.

Las obras en Atucha II afanzan con firmeza Las obras de Atucha II siguen avanzando. Se terminó de construir la nueva toma de agua que ejecutó Dycasa, sobre el río Paraná, y se instaló la planta de desmineralización de agua cruda, que en su momento se compró a la francesa Degremont.
Las obras de terminación de la usina atómica de Atucha II, que debió entrar en funcionamiento en 1987, recomenzaron a partir de noviembre de 2006. Fue una decisión política adoptada cuatro meses antes por el ex presidente Néstor Carlos Kirchner, que ocupa más de 5.000 operarios y técnicos, en la etapa actual, donde han comenzado a predominar los técnicos del rubro eléctrico.
La porción mayor de las actividades que tienen lugar en Atucha II se concentran en la parte convencional del sistema de generación que se moverá con el vapor producido por ese reactor del tipo de recipiente de presión (PHWR).
Pese a las implicancias que tuvo sobre la economía local la crisis financiera global que estalló a partir de septiembre de 2008, los pagos de los certificados de avances de obras de Atucha II se encuentran al día. Eso evidencia la importancia que desde el gobierno se asignó a la finalización de ese proyecto energético.
En la actualidad, frente a un total de seis carpas en las que bajo atmósfera presurizada se conservaron durante muchos años importantes componentes de esa central atómica, hoy sobreviven dos de esos depósitos transitorios que serán definitivamente erradicados en menos de cuatro meses.
A la hora de justipreciar el esfuerzo económico puesto en juego en la prosecución de Atucha II, si bien inicialmente se habló de una inversión faltante de casi u$s800 millones, hoy en día no existen casi dudas de que el completamiento y puesta en marcha de ese reactor de 745 MW insumirá un total cercano a los u$s1.800 millones.
Esa diferencia de costos surgió porque al llevar adelante las tareas de relanzamiento de ese proyecto energético se resolvió, por ejemplo, encargar a Siemens la provisión de todo un nuevo instrumental y sistemas de control y operación de Atucha II de última tecnología, que llevó a Nucleoeléctrica Argentina a la firma con ese holding alemán de un contrato de suministro de equipos de automatización por u$s40 millones.
Claro que buena parte de la inversión enfocada a la terminación y puesta en marcha de Atucha II también se extendió a todo el conjunto de la actividad nuclear. Ése fue el caso por ejemplo de la Empresa Neuquina de Servicios Integrados (ENSI), que tiene por objetivo elaborar el agua pesada que va a moderar la reacción en cadena del reactor de Atucha II. Para elaborar 200 toneladas de agua pesada por año, la planta de Arroyito requiere de 2 millones de metros cúbicos de gas natural por día. Atucha II necesita 600 toneladas.
http://www.elargentino.com/nota-57098-Finalizaron-las-obras-de-la-toma-de-agua-en-Atucha-II.html

Posted on 18 marzo 2009 by hj
Nucleoeléctrica Argentina (NASA) ya comenzó con el trabajo de los tendidos eléctricos internos de la usina atómica y con los de la playa de transformación en 500 kV.
NASA ya comenzó a preparar la dotación que manejará Atucha II Tras un año como 2008, en que los trabajos de conclusión de la usina atómica de Atucha II cobraron un acelerado ritmo, la empresa estatal que tiene a su cargo la responsabilidad de finalizar ese proyecto (NASA) comenzó a ejecutar en forma directa las obras del tendido eléctrico interno y de la playa de transformación de energía en 500 kV que harán factible “mover” hacia el Sistema Interconectado Nacional (SIN) la producción de esa usina.
A la hora de estimar los beneficios que reportará hacia fines de 2010 o comienzos de 2011 la puesta en marcha de esa central de potencia puede calcularse que facilitará la sustitución del quemado anual de 1.400 millones de metros cúbicos de gas, volumen que demandaría cualquier otra central térmica de similar potencial productivo a razón de unos 4 millones de metros cúbicos diarios, siempre que pudiera exhibir un similar grado de disponibilidad de funcionamiento en todo el transcurso de un año.
Atento a la alta performance operativa que tienen los reactores de potencia como Atucha I o Embalse, que durante casi toda su existencia alcanzaron un índice de disponibilidad superior al 90% de las horas de un año (8.640), hizo posible que la red en alta tensión pudiera disponer de los servicios de esas unidades generadoras en la base del sistema, o sea durante casi todas las horas del día.
Esa característica de rendimiento de esos reactores sólo la puede emular una usina hidroeléctrica como Yacyretá, en razón de haberse construido sobre las aguas de uno de los ríos más caudalosos del mundo, como el Paraná, cuyo módulo medio alcanza a los 13.000 m3 por segundo, o sea diez veces mayor al que exhibe históricamente el Limay.
Siempre en ese terreno de comparaciones, oportuno es mencionar que El Chocón y su dique compensador (Arroyito) aportaron en 2006 un total de 5.048 GWh y en 2007 (ante menores caudales en el Limay) 3.702 GWh, mientras que Atucha II hará factible contar con algo más de 5.000 GWh al año.
En forma adicional a los beneficios operativos esperados de Atucha II debe citarse que ese reactor no producirá emisión alguna de gases (dióxido de carbono) con efecto invernado, tal como sí ocurre con cualquier central térmica que consume gas, fuel oil y gasoil, además de que -complementariamente- producirá cobalto 60 para aplicaciones en medicina nuclear.
OBRAS. Siempre en ponderación de los esfuerzos que asumió el Estado nacional al tomar la decisión de continuar, sin financiamiento internacional, con el proyecto inconcluso de Atucha II, puede destacarse que en mayo próximo NASA finalizará con la ejecución de todas las obras civiles principales, entre las cuales figura una nueva toma de agua sobre el Paraná que construyó Dycasa, instalación que hará posible afrontar “paradas en caliente” tanto en Atucha I como en su homónima unidad de Atucha II que duplica su potencial generador.
También trascendió que en pocos días más ya comenzarán a llegar a Atucha II los primeros elementos combustibles fabricados por Conuar.
A diferencia de lo acontecido con Atucha I, que fue una central prototipo que Siemens puso en marcha en el país el 24 de junio de 1974, o sea poco más de un mes antes de que falleciera el general Juan Perón, en Atucha II la industria nacional logró alcanzar una participación entre obras civiles y equipamientos componentes del 50% al que requiere ese proyecto.
En esa lista hoy se destacan los generadores de vapor y el intercambiador de calor del moderador que fueron fabricados en Mendoza por IMPSA.
Con un memorando de entendimiento ya suscrito con la Atomic Energy of Canada Limited para erigir una cuarta central atómica pero del tipo Candú (como Embalse), cuya construcción el ministro de Planificación, Julio De Vido, adelantó que tendrá lugar en un predio de Lima ya reservado para ese fin, y con un proyecto de reactor Carem por levantarse en los terrenos que ocupó la instalación de una planta piloto de agua pesada ya desmontada, todo el complejo atómico contará con un nuevo cerco perimetral que cumplirá con todas las normas de seguridad internacionales en vigencia para esas instalaciones.
Tras el capítulo que cerrarán todos esos proyectos energéticos que reforzarán en forma ostensible el potencial generador del país con el concurso de fuentes no basadas en el uso del gas ni del petróleo, las autoridades nacionales ya tienen proyectado replantear qué tipo de tecnología se buscará adoptar en las futuras usinas nucleares que vayan a encararse.
ERNESTO DE PAOLA