Publicado en: http://www.larazon.com.ar/notas/2008/08/28/01748108.html
Boca, con sufrimiento, logr贸 su 18掳 campeonato internacional.
Empat贸 2-2 contra Arsenal y levant贸 la Recopa Sudamericana ante su gente, que le mand贸 un mensaje de aliento constante a Palermo. Palacio y Riquelme, al final, hicieron los goles. Felicidades…
Trasciende al entrenador. Este Boca posmoderno que dio vueltas internacionales con Carlos Bianchi, el Chino Ben铆tez, Alfio Basile y Miguel Russo, tiene templado el esp铆ritu por una generaci贸n ganadora. Si al f煤tbol, en definitiva, lo juegan los jugadores… Tranquilo, Carlos Ischia. Nadie atenta contra su trabajo, s贸lo se evidencia en este principio del texto la m铆stica que envuelve y distingue a los hombres que se ponen la camiseta azul y amarilla. Desde el m谩s conocido hasta el purrete que se cri贸 en las inferiores o el que llega de otro club encandilado por las estrellas en el escudo. Vuelta y vuelta, Boca se retroalimenta m谩s all谩 de la calidad de cada uno de los nombres. El atributo distintivo es el temperamento y la convicci贸n para acercarse a las metas. Mezcla dosificada de experiencia y fortaleza an铆mica, Boca puede jugar mejor o peor, ganar y perder, como cualquiera, pero se diferencia al ajustar la din谩mica cada vez que se presenta. Por eso, en la ida, en cancha de Racing, sac贸 la luz necesaria para llegar, anoche, al decimoctavo t铆tulo internacional. Al margen de las dudas y los gestos de preocupaci贸n cuando Arsenal se puso 2-1, Boca, sin decirlo, sin demagogia, sin altaner铆a, contaba con la seguridad que otorga la seguidilla de consagraciones. La nueva es la Recopa, una de poco valor para quienes no la consiguen, una de estirpe para el equipo de Ischia, que igual贸 al Milan en campeonatos internacionales.
Sin Mart铆n Palermo, con Rodrigo Palacio no del todo recuperado de la pubialgia -igual le alcanz贸 para hacer un golazo-, con Juan Rom谩n Riquelme -fall贸 cuatro incre铆bles hasta que se desahog贸 con ese tiro libre que cont贸 con la complicidad del arquero Campestrini- cansado por su trajinar chinesco, con los pibes con hambre de gloria, con los consagrados con hambre de gloria, con toda una estructura puesta para alzar copas. O usted se pens贸 que ellos subestimaban a Arsenal y que no quer铆an aparecer en la foto Los vio festejar, observ贸 c贸mo besaban las medallas S铆, quer铆an demostrarles a los que fueron a la Bombonera que el deseo est谩 intacto, que las intenciones son siempre las mismas… La continuidad en el tiempo de guardianes de la moral ganadora consigui贸 su objetivo. Con la naturalidad y la autoestima que ofrecen esos muchachos en la cancha, la gente, el cuerpo t茅cnico y la dirigencia, todos, pidieron por el regreso y la recuperaci贸n de Mart铆n Palermo. S铆, Locos por la vuelta…
Unidos, abrazados, en ronda, triunfaron. A pesar de la zozobra y los nerviosismos que desataron los gritos de Carrera y Matos, en ese 2-1 parcial y merecido por puro amor propio de los sin cartel del Viaducto, que terminaron con nueve. El 2-2 calm贸. ‘Hace como seis meses que no gan谩bamos nada, est谩bamos desesperados’, sintetiz贸 Hugo Ibarra, que con Sebasti谩n Battaglia, dijeron anoche, ni se acuerdan cu谩ntos t铆tulos tienen…




