Archive | Avances Científicos argentinos

Investigadores Argentinos avanzan en sistemas para poder «hablar» con las computadoras‏

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Investigadores Argentinos avanzan en sistemas para poder «hablar» con las computadoras‏

Posted on 12 diciembre 2011 by hj

Descubren las señales que indican cuándo vamos a ceder la palabra en un diálogo

Foto: Cepro-Exactas

 

Por Cecilia Draghi | Para LA NACION

Agustín Gravano analiza el habla humana con ayuda de sistemas computacionales. Como en un baile, en un diálogo uno da paso al otro para que se exprese y, si no hay pisotones o interrupciones, el intercambio fluye compasadamente. ¿Pero qué señales indican cuándo es el turno de uno y luego del otro? Lo hacemos a diario y resulta tan natural que ni siquiera nos planteamos cómo lo hacemos. Pero si bien esto ocurre todo el tiempo en los más diversos idiomas en el mundo, desentrañar este minué es clave para diseñar sistemas de computación que imiten mejor la comunicación humana.

«Los humanos somos increíblemente expertos para detectar los intercambios en los diálogos. Sabemos cuándo una persona termina de hablar y nos cede la palabra. ¿Cómo hacemos cuando no hay contacto visual, por ejemplo por teléfono, para darnos cuenta de que es nuestro turno en la charla? Nosotros estudiamos estas transiciones y hallamos evidencias de que hay cambios muy sutiles en la forma de expresarse que ocurren en milisegundos y advierten al otro que estamos por terminar de hablar», indica Agustín Gravano, del Departamento de Computación de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, que realizó este estudio como parte de su tesis doctoral bajo la dirección de Julia Hirschberg en la Universidad Columbia de Nueva York.

Tal como en la forma escrita aparecen puntos, guiones y otros signos ortográficos para dar cuenta del fin del párrafo de un interlocutor y del inicio de otro participante en el diálogo, el modo oral también ofrece señales. «La voz pierde calidad, es más rasposa, desciende el tono y la intensidad, es como que se va apagando a medida que se acerca el final del parlamento. El habla es más lenta cuando termina el turno que cuando se halla en el medio del discurso -describe Gravano, investigador del Conicet-. En general, la parte final de las oraciones se estira, pero cuando se da la palabra al otro, el estiramiento final es más corto. Todas estas variaciones son muy sutiles y ocurren de modo muy veloz.»

En el Laboratorio de la Universidad de Columbia grabaron y analizaron diálogos de 45 minutos entre 13 personas, seis mujeres y siete hombres. De a pares, conectados por computadoras, jugaban en equipo y necesitaban comunicarse verbalmente para realizar las tareas pues un telón les impedía verse entre sí. Los resultados de este trabajo se publicaron recientemente en Computer Speech and Language .

«La cortina buscó que toda la comunicación fuera auditiva, similar a la que ocurre por teléfono. Los juegos lograron que los participantes se olvidaran de que eran objeto de estudio y generaran un diálogo muy rico orientado a realizar una tarea en común», detalla Gravano.

«El objetivo de los que estamos en esta área es estudiar cómo la computadora puede entender la voz humana y responder -subraya el investigador-. Empleamos el lenguaje oral diariamente casi sin percatarnos de la cantidad y la complejidad de los procesos involucrados en algo tan natural como mantener una conversación. Sin embargo, muchos de esos procesos plantean tremendas dificultades para los sistemas informáticos.»

PERSONAS Y MÁQUINAS

Es largo el listado de cuestiones que los científicos deberán resolver para alcanzar el viejo sueño de contar con una máquina que hable a imagen y semejanza del ser humano. ¿Cuándo determina la computadora que la persona deja de hablar y es su turno para responderle? Lo más habitual es esperar que se produzca un silencio, pero a veces el usuario calla unos segundos para pensar lo que luego continuará diciendo. Además, se sabe que esta estrategia de breve mudez no es la más usada en los diálogos entre humanos, según indica el trabajo científico.

Por otra parte, ¿cómo lograr que en el futuro la voz de la computadora no resulte tan extraña, aparatosa, y hasta intimidante? Los problemas son múltiples y más aún cuando se desea lograr un diálogo variado y espontáneo como el humano. «Por el momento, contamos con sistemas acotados. Por ejemplo, se pueden comprar pasajes de avión por teléfono mediante un diálogo con la computadora. Pero el inventario de palabras es limitado y el dominio de situaciones posibles también», plantea Gravano.

Con numerosas dificultades por sortear, como la variedad de idiomas, dialectos y entonaciones, Gravano no ceja en su intento de lograr una conversación humano-computadora más natural que la actual. Mientras tanto, uno de sus trabajos a mediano plazo es desarrollar un sistema de lectura de páginas web para usuarios con problemas de visión. «La idea es que sea hablado en un castellano neutro argentino, que resulte familiar para un cordobés, un correntino e, incluso, un uruguayo. La propuesta es que sea gratuito y que cualquiera pueda bajarlo de Internet. Este proyecto podría estar listo en unos dos o tres años», concluye.

Centro de Divulgación Científica de la Facultad de Ciencias Exactas, UBA

http://www.lanacion.com.ar/1431275-avanzan-en-sistemas-para-poder-hablar-con-las-computadoras

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Cientificos Argentinos ubican el área del cerebro que nos permite hacer tareas simultáneas

Cientificos Argentinos ubican el área del cerebro que nos permite hacer tareas simultáneas

Posted on 11 diciembre 2011 by hj


Foto: suplementosnutricionales.com.uy

 

Por Nora Bär | LA NACION

Como los exploradores que durante dos siglos se lanzaron a descubrir y cartografiar continentes desconocidos, los neurocientíficos de hoy están trazando el nuevo mapa del cerebro.

Localizar dónde residen las principales funciones de la mente es todo un desafío, porque exige desentrañar los engranajes del cerebro «en vivo y en directo». Pero un trabajo de investigadores argentinos y británicos acaba de agregar dos piezas fundamentales al rompecabezas.

En un estudio que acaba de publicarse en la revista Neuropsychologia , pudieron confirmar que una región conocida como área 10 de Brodmann es vital para dos funciones humanas básicas: la capacidad de inferir los pensamientos y sentimientos de los demás (algo que los científicos llaman «teoría de la mente») y la habilidad de realizar varias tareas al mismo tiempo, conocida popularmente con el término de multitasking (multifunción).

«En 1909, [el neurólogo alemán] Korbinian Brodmann publicó un mapa que dividía la corteza cerebral en 52 áreas según el patrón de distribución de las neuronas (las características de su estructura citoarquitectónica) -explica la doctora María Roca, subdirectora del Departamento de Neuropsicología del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco) y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro-. Se dio cuenta de que había muchas áreas que tenían una composición diferente y las numeró. Después, a medida que fue avanzando, se encontraron funciones para muchas de ellas. En particular, la número 10 está ubicada en la parte más anterior del cerebro, en el lóbulo frontal, y genera un interés especial porque fue aumentando de tamaño a lo largo de la evolución y está íntimamente conectada con otras regiones fundamentales para la actividad cognitiva.»

Roca, primera autora del trabajo apoyado por la Fundación Ineco, junto con sus colegas Teresa Torralva, Ezequiel Gleichgerrcht y Facundo Manes, también investigadores de Ineco y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, y John Duncan, de la Unidad de Cognición y Neurociencias de la Universidad de Cambridge, seleccionaron a 14 pacientes con daño en el área 10 y en otras regiones del cerebro, y los compararon con controles normales.

«Si bien había indicios de que esta área podía estar vinculada con las funciones mencionadas, no muchas surgían de pacientes con lesiones cerebrales -cuenta Roca-. De modo que para someter a prueba estas hipótesis los sujetos realizaron dos tests que indican déficits en esas capacidades.»

En el primero, los científicos les leyeron 20 historias, en 10 de las cuales alguien «metía la pata» o decía algo inapropiado (cometía un faux pas ).

En el segundo, se les pidió a los sujetos que realizaran cinco tareas simultáneas, mientras respetaban una meta de orden superior y otras de menor importancia.

Los pacientes con lesiones en el área 10 presentaron dificultades para detectar las historias en las que alguien había metido la pata o dicho algo inapropiado, y pudieron realizar menos tareas simultáneas que los controles sin patología.

«Esta es una de las regiones más misteriosas -cuenta Roca-. Se sabe que es una de las más importantes relacionadas con la cognición compleja. Es una de las primeras que se afecta en la demencia frontotemporal. Algo hay ahí de lo que nos hace humanos; aunque no está claro cuál es su rol. El problema es que las neuroimágenes funcionales pueden mostrar si un área se activa, pero no nos dicen por qué. Hay que tener la región desactivada para que aparezcan los déficits. Entonces, lo que hicimos fue cruzar las neuroimágenes con los resultados conductuales.»

Así, pudieron mostrar que cuando hay lesiones en el área 10 aparecen déficits en teoría de la mente (detectar situaciones sociales inapropiadas) y en el multitasking . No así cuando hay daño en otras regiones. «Mostramos no sólo que se usa, sino que es crítica para esas funciones», dice Roca.

Según la especialista, estos déficits tienen un gran impacto en la vida de los pacientes y de sus familiares. «Dado que los desajustes son sutiles y que son personas que tienen una performance normal en muchas otras tareas (como leer o hacer operaciones matemáticas), muchas veces se atribuyen sus comportamientos a problemas motivacionales, y quienes los rodean piensan que no hacen ciertas cosas porque no les importan. Entender qué es lo que realmente sucede es un alivio para la familia», dice Roca.

Por su parte, el doctor Julián Bustin, especializado en gerontopsiquiatría, que no participó en la investigación, opina que este nuevo avance ayuda a conocer en detalle cuáles son las funciones y el rol de cada área específica del cerebro.

«Tenemos que saber que muchos comportamientos pueden estar relacionados con daños en regiones puntuales y encontrar formas de rehabilitarlos», dice.

Bustin también considera que no se puede descartar que, además de un tumor o un accidente cerebrovascular, como se probó en este estudio, procesos patológicos vinculados con la neurodegeneración, por ejemplo, tengan efectos similares en la cognición.

Fuente: La Nacion

http://www.lanacion.com.ar/1431609-ubican-el-area-que-nos-permite-hacer-tareas-simultaneas

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Cientificos Argentinos y japoneses logran medir los rayos cósmicos que ingresan por un agujero electromagnético‏

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Cientificos Argentinos y japoneses logran medir los rayos cósmicos que ingresan por un agujero electromagnético‏

Posted on 09 diciembre 2011 by hj

En el marco de un proyecto mundial, científicos argentinos y japoneses instalaron en Bahía Blanca una antena que recibe los rayos cósmicos. Integran una red internacional que evalúa los efectos de un gran agujero magnético que existe en el Atlántico Sur en el que se produce mayor radiación que en otros lugares, dado que el campo magnético es menor que en todo el resto del planeta.


Foto: elsolonline.com

Instalado por expertos japoneses con el fin de estudiar los procesos de radiación electromagnética provenientes del espacio en la zona del Atlántico Sur, funciona desde hace tres meses en el predio del Conicet Bahía Blanca un riómetro. Las radiaciones electromagnéticas afectan el funcionamiento de satélites y de radiocomunicaciones, así como también aspectos eléctricos en tierra, en caso de tormentas eléctricas.

El riómetro es un aparato de radio que capta las señales que provienen de la galaxia, para el estudio de cómo afecta la radiación a la capa de la atmósfera ubicada entre los 60 y 600 km, llamada ionósfera. Mediante este proyecto se crea una base de datos que durante todo el año registra pasivamente los rayos cósmicos.

La razón de su implementación es el agujero magnético que se registra en el sur del continente. Tanto en Argentina, como Paraguay, Chile, Uruguay y sur de Brasil, existe un agujero magnético que se llama anomalía magnética del Atlántico Sur. “Esa anomalía implica que acá haya más radiación que en otros lugares. Es por esto que resulta importante analizar cómo se comporta la atmósfera en esta zona problemática”, explicó a InfoUniversidades el doctor en Geología, Jorge Spagnuolo, del Instituto Argentino de Oceanografía.

La anomalía del Atlántico Sur se caracteriza por tener un campo magnético menor que en todo el resto del planeta, es decir que la precipitación de partículas es más importante en Latinoamérica que en otras partes de la Tierra.

La ionósfera es conocida también como termósfera, debido a las altas temperaturas que alcanza, los gases en ella se encuentran ionizados. Puede considerársela como la capa inferior de la magnetósfera, que actúa como un escudo y protege a la Tierra de la radiación proveniente del viento solar. Asimismo, es vital en la transmisión de las ondas de radio.

“El riómetro recepciona las emisiones galácticas que, en forma de electrones, llegan a la magnetósfera. Sirve para medir la radiación, es decir, la filtración de electrones que llegan desde el espacio”, indicó el especialista. Las radiaciones afectan el funcionamiento de los satélites y las radiocomunicaciones, como así también a aspectos eléctricos en tierra cuando ocurren tormentas eléctricas, por ejemplo. La información que se obtendrá a partir del radiómetro será de trascendencia mundial, debido a que el estudio de la ionósfera tiene un doble aspecto de interés, por una parte, el científico, que resulta en investigaciones sobre los cambios del geosistema en todas las disciplinas y, por otra, el técnico, por la influencia de la ionósfera en la transmisión de ondas radioeléctricas, esenciales en la técnica de comunicaciones.

El equipo brindará datos digitales sobre la variación de la precipitación de electrones y sobre las irregularidades ionosféricas y servirá para conocer cuál es la característica que tiene la ionósfera con frecuencia de toma de muestras de un segundo correspondiente al parámetro de la absorción, y su relación con la variación del campo magnético.

Este desarrollo es utilizado como una técnica económica para estudiar cómo es la absorción en la ionósfera y realizar análisis de los procesos de capacidad de filtración ionosférica de manera rápida, con buenos resultados y sin interferir en el ambiente.

“El campo magnético es un escudo, pero aquí tiene una menor resistencia, entonces las partículas se precipitan hacia esta región más profundamente. Esto puede provocar diferentes fenómenos y muchos de ellos no están estudiados aún. Por ello es importante estudiar esa anomalía sin métodos directos sino con métodos pasivos como este riómetro, sin emitir señales perturbadoras para el medio ambiente o alterar la situación”, agregó.

La experiencia es posible por un acuerdo con la Universidad de Takushoku (Tokio, Japón) -adonde los datos obtenidos son remitidos periódicamente para su análisis-, la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata, el Servicio Meteorológico Nacional, el Conicet Bahía Blanca y la Universidad Nacional del Sur (UNS).

Con este instrumento, el organismo científico local se integra a la red de sensores South Atlantic Riometer Network (SARINET), que comienza en la Antártida y se extiende a través de Chile, Argentina y Brasil.

Precisión

El acuerdo entre la Universidad Nacional de La Plata y el Conicet Bahía Blanca, con la participación y apoyo del Instituto Argentino de Oceanografía, el Instituto de Física del Sur, el departamento de Geología (Cátedras de Geofísica y Geología Marina) y el departamento de Física de la Universidad Nacional del Sur establece, además, la próxima instalación de otro aparato, (magnetómetro) para registrar en forma digital la intensidad total de campo magnético de la tierra, realizado por Julio César Gianibelli, director del Observatorio Magnético de Trelew.

Marcelo C. Tedesco
[email protected]
Karina Cuchereno
Dirección de Prensa y Ceremonial
Universidad Nacional del Sur

Fuente: Infouniversidades

http://infouniversidades.siu.edu.ar/noticia.php?titulo=miden_los_rayos_cosmicos_que_ingresan_por_un_agujero_electromagnetico&id=1414

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Cientificos Argentinos crean fórmula para detección temprana de diarrea infantil

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Cientificos Argentinos crean fórmula para detección temprana de diarrea infantil

Posted on 01 diciembre 2011 by hj

Tras 16 años de investigación, científicos rosarinos lograron crear unos reactivos que sirven para detectar inmediatamente las bacterias que causan la afección


Foto: www.argentina.ar

Científicos de la Facultad de Bioquímica y Farmacia de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), quienes descubrieron la fórmula química para crear reactivos que detecten inmediatamente las bacterias que originan «la diarrea infantil», obtuvieron un premio de 4,8 millones de pesos en el concurso de innovación científica impulsado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.

«Se trata de una investigación que veníamos desarrollando un equipo de científicos desde hace 16 años y consiste en un KIT-caja de reactivos- que puede detectar cinco bacterias simultáneamente en pacientes pediátricos con síntomas de diarrea», explicó en diálogo con Télam la directora del proyecto y catedrática de la Facultad de Bioquímica y Farmacia, Claudia Balagué.

Al destacar que la caja de reactivos creada, «puede ser utilizada por cualquier bioquímico y en cualquier laboratorio o centro asistencial», Balagué resaltó la importancia de la investigación, que derivó en la obtención de la fórmula química reactiva.

«Actualmente los análisis de cultivos tradicionales para detectar la bacteria que afecta a un paciente con síntomas de diarrea, tardan hasta cuatro días y no siempre se detecta la bacteria que efectivamente está actuando con la consiguiente demora en el diagnóstico y el tratamiento», explicó la científica.

Con el «KIT de reactivos logrado, un total de cinco bacterias pueden detectarse en cuatro horas y de esa manera se gana tiempo para indicar el tratamiento», explicó.

Al considerar que la «rapidez» en la detección fue el «mayor logro» alcanzado por la investigación y al resaltar «que el mundo científico de la bioquímica y bacteorología aún no había logrado dar con este tipo de reactivos», alentó expectativas sobre que el producto fabricado en Rosario pueda representar un «verdadero avance en la reducción de la morbimortalidad infantil» en diagnósticos de diarrea.

«Se trata de prevenir complicaciones severas, como el Síndrome Urémico Hemolítico que, como sabemos, puede terminar en diálisis, en transplantes renales y hasta en la muerte», apuntó.

Sobre el origen de la postulación que mereció el reconocimiento de un jurado integrado por científicos extranjeros y que otorgó un premio de 4,8 millones de pesos, reveló «que el proyecto fue desarrollado con el apoyo de un consorcio público-privado».

«El monto recibido de parte del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, nos permitirá financiar en un ciento por ciento el desarrollo del producto en el término de los próximos tres años que es cuando creemos podrá ser comercializado para estar al alcance de todos», adelantó.

Fuente: El Dia

http://www.eldia.com.ar/edis/20111128/crean-formula-para-deteccion-temprana-diarrea-infantil-20111128123735.htm

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Investigadores Argentinos hallan claves del tictac del cerebro‏

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Investigadores Argentinos hallan claves del tictac del cerebro‏

Posted on 28 noviembre 2011 by hj

Lograron desentrañar engranajes del reloj que marca los ritmos biológicos en un modelo de laboratorio

 

Todos los organismos tienen un «reloj biológico», un mecanismo endógeno, con sede en el cerebro, que procesa información del ambiente (como la luz y la temperatura) y produce respuestas acordes.

Se sabe que el reloj biológico está compuesto por varios grupos de neuronas que trabajan de manera sincronizada para procesar los datos recibidos y regulan procesos fisiológicos como el sueño y la vigilia a intervalos regulares. Sin embargo, todavía existen discusiones sobre los detalles.

Por ejemplo, se creía que, a diferencia de lo que sucede en el ser humano, en la mosca de la fruta (que es el modelo utilizado en los estudios de laboratorio) la actividad eléctrica que resultaba determinante para el correcto funcionamiento del reloj biológico se originaba en la membrana de esas neuronas. Ahora, según información de la Agencia CyTA, un equipo de investigadores del Instituto Leloir acaba de refutarlo. Liderado por la doctora Fernanda Ceriani, el grupo pudo demostrar que el verdadero motor del reloj tanto en la mosca como en el ser humano se encuentra en el núcleo y no en las membranas. El trabajo acaba de publicarse en una prestigiosa revista científica, Current Biology .

La mosca de la fruta o Drosophila melanogaster se emplea desde hace décadas como modelo de estudio para dilucidar cómo funciona ese mecanismo de relojería en el ser humano. Entre otras cosas, se la prefiere porque es más fácil de mantener y alimentar que otros modelos experimentales, como los ratones. Tiene ciclos de vida más cortos y es muy fácil conseguir mutantes con casi todas las variaciones de genes posibles para comprender mejor con qué mecanismos están relacionados. Pero dos trabajos previos establecían que, en un punto, el reloj biológico de la Drosophila funcionaba de un modo diferente al de los mamíferos, lo que de algún modo ponía en crisis a la mosca de la fruta como modelo experimental para estos procesos.

UN MECANISMO MUY PRECISO

El sistema nervioso central de la mosca de la fruta tiene 200.000 neuronas, pero sólo alrededor de 200 forman la red circadiana. «De ese grupo, hay 16 neuronas llamadas laterales ventrales -ocho en cada hemisferio del cerebro- que son esenciales para regular la actividad y el reposo de la mosca. Si se eliminan, los animales se mueven de igual modo a lo largo de 24 horas, sin saber cuándo descansar», explica Ceriani.

Las neuronas informan al resto del organismo si debe dormir o descansar por medio de dos mecanismos. «Por una parte, liberan una pequeña proteína neuromoduladora (llamada PDF, por pigment dispersing factor ), que transporta la información temporal. Por otra parte, modifican la excitabilidad de su membrana, disparando descargas eléctricas que viajan al resto del organismo a través de las neuronas», explica la científica.

Ceriani agrega que ese reloj biológico está formado por una docena de genes que dirigen la síntesis de proteínas cuya abundancia y actividad fluctúa a lo largo del día.

Hasta ahora se creía que el origen de las oscilaciones -esto es, los ritmos que impone el reloj biológico al resto del cuerpo- no residía en el núcleo de las neuronas, sino más bien en su membrana.

«Al bloquear el paso de las descargas eléctricas en las membranas de las neuronas laterales ventrales hacia afuera, el doctor Michael Nitabach y sus colegas [autores de uno de los trabajos previos] observaron básicamente dos cosas: que las moscas se volvían arrítmicas y que las oscilaciones moleculares del reloj dejaban de funcionar», dice Ceriani. Y continúa: «Ellos concluyeron que la actividad eléctrica que se genera en la membrana es un componente esencial del reloj biológico, pero nuestros resultados indicaron lo contrario. Las propiedades eléctricas son como las manecillas del reloj, pero no constituyen una parte integral del engranaje que lo mantiene en funcionamiento».

NUEVO ENFOQUE

Ceriani y su equipo realizaron un experimento similar, pero en vez de incidir en embriones, eligieron un momento específico de su vida adulta. Empleando novedosas técnicas de manipulación genética acallaron la membrana de esas células.

«Al igual que en el experimento de Nitabach, las moscas se volvieron arrítmicas -agrega la investigadora-, ya que el reloj biológico no podía «pasarle la hora» al resto del cerebro y el cuerpo; sin embargo, para nuestra sorpresa observamos que el reloj biológico seguía funcionando en el interior de las neuronas, en forma correcta y sincronizada. Así demostramos que las oscilaciones del reloj tienen su origen en la actividad cíclica de proteínas que operan en el núcleo y el citoplasma de las neuronas. En cambio, la actividad eléctrica en su membrana no es parte del engranaje, sino que más bien actúa como las manecillas del reloj.»

Consultado sobre la relevancia de este trabajo, el especialista en cronobiología, Horacio de la Iglesia, investigador del Departamento de Biología de la Universidad de Washington, afirma que «hasta el momento, en la mosca de la fruta se creía que alterar las propiedades eléctricas de las «neuronas reloj» interfería con su mecanismo de funcionamiento básico; es decir, rompía los engranajes. Este trabajo claramente muestra que no es el caso.»

Y agrega: «Gran parte de la concepción errónea que se tenía del rol de la actividad eléctrica en las neuronas reloj se basaba en estudios que habían alterado esa actividad en etapas tempranas del desarrollo. En cambio, el grupo de la doctora Ceriani abordó el tema con un toque de elegancia único. Desarrollaron una técnica que permite apagar eléctricamente las neuronas reloj, pero sólo de forma transitoria en el cerebro adulto. El resultado fue tan sorpresivo como irrefutable: mientras el reloj perdió su capacidad de comunicar el tiempo al resto del cerebro (se quedó sin agujas), los engranajes del reloj, constituidos por genes que se expresan con periodicidad diaria, continuaron funcionando sin ningún problema», opinó de la Iglesia.

Ceriani subraya que cuanto más sepamos cómo funciona nuestro reloj biológico, más sabremos cómo cuidarlo. «La información actual sugiere que no es recomendable estar con el televisor prendido mientras dormimos o permanecer hasta altas horas de la noche expuestos a los fotones de las pantallas de las computadoras, ya que este tipo de estímulos interfieren procesos fisiológicos que contribuyen a conciliar el sueño en forma saludable», concluyó la investigadora.

Fuente: La Nacion

http://www.lanacion.com.ar/1425853-hallan-claves-del-tictac-del-cerebro

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Científicos Argentinos y Brasileros identifican proteína clave del veneno de la serpiente Philodryas patagoniensis

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Científicos Argentinos y Brasileros identifican proteína clave del veneno de la serpiente Philodryas patagoniensis

Posted on 21 noviembre 2011 by hj

Un estudio realizado por científicos de la Argentina y de Brasil alerta sobre los riesgos potenciales para la salud derivados de la mordedura causada por la serpiente Philodryas patagoniensis. Los investigadores identificaron los efectos inflamatorios de una proteína clave encontrada en su veneno, la que en condiciones de laboratorio causa edema de tipo hemorrágico

FOTO Nota veneno

(07/11/11 – Agencia CyTA – Instituto Leloir)-. Científicos argentinos identificaron una proteína del veneno de la serpiente Philodryas patagoniensis, culebra que se encuentra en Argentina, en Bolivia, en Brasil, en Paraguay y en Uruguay, que provoca intensas reacciones inflamatorias en sus víctimas. Los resultados del trabajo –que fueron publicados en la revista científica Experimental Biology and Medicine– abren el camino para el desarrollo de antídotos y tratamientos más efectivos para la mordedura de esa especie de serpiente cuyos ejemplares adultos llegan a medir más de un metro de longitud.

Philodryas patagoniensis que posee colmillos inoculadores de veneno en la parte posterior del maxilar superior, a diferencia de las especies popularmente conocidas como yararás, que los poseen en la parte anterior. Es de tamaño mediano y coloración parda a verde oliva.

En la actualidad el tratamiento de los accidentes por Philodryas es netamente sintomático. “Se tratan los síntomas específicos del envenenamiento, en especial el dolor y la inflamación. Actualmente no se recomienda el uso de ningún antídoto (suero antiofídico), pero el estudio pormenorizado de los componentes de este veneno permitirá dilucidar la necesidad, o no, de este tipo de tratamiento específico”, indicó a la Agencia CyTA, la autora principal del estudio, la doctora María Elisa Peichoto, investigadora asistente del CONICET y profesora adjunta de la Cátedra de Química General y Biológica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la Universidad Nacional del Nordeste.

“Esa especie de serpiente presenta un temperamento agresivo y no duda en morder al sentirse amenazada. Nuestro grupo fue el primero en aislar del veneno de Philodryas patagoniensis esa proteína a la que nosotros denominamos patagonfibrasa. Posteriormente caracterizamos su composición bioquímica y biológica y comprobamos que patagonfibrasa es una de las principales proteínas responsables de la inducción de fenómenos hemorrágicos observados en víctimas de envenenamiento por esta serpiente”, señaló la doctora Peichoto. Y agregó: “En este estudio, recientemente publicado, demostramos que esa proteína también provoca reacciones inflamatorias.”

Dado que las reacciones inflamatorias locales –tales como dolor, eritema y edema– son también signos conspicuos de los envenenamientos ocasionados por esta especie, la doctora Peichoto y sus colegas decidieron estudiar los efectos proinflamatorios inducidos por patagonfibrasa. “Investigamos la capacidad de patagonfibrasa de inducir edema en ratones, una vez que la experimentación en modelos vivos permite extrapolar sus resultados en humanos. Nuestro trabajo demostró que esa proteína causa un edema de tipo hemorrágico, cuya intensidad no sólo depende de la dosis de enzima inoculada sino también del tiempo de exposición. El pico de actividad máxima ocurrió a los 30 minutos de la inyección. A través de estudios histológicos del tejido que fuera inoculado con la enzima se evidenció microscópicamente las lesiones locales causadas. Además de hemorragia, identificamos edema y presencia de leucocitos, signos clásicos de reacción inflamatoria.”

Los resultados de este trabajo permitieron concluir que patagonfibrasa es un importante factor causante de inflamación local desencadenada en víctimas humanas tras envenenamiento por Philodryas patagoniensis, señaló la investigadora del CONICET. Y continuó: “La utilidad de este tipo de estudio reside en que el conocimiento de los mecanismos fisiopatológicos básicos que se presentan en el envenenamiento causado por Philodryas patagoniensis ayuda a entender cómo y por qué se producen los fenómenos biológicos, con sus signos y síntomas, observados tras el accidente o mordedura. La comprensión de la naturaleza, intensidad, factores causantes de la inflamación y de la hemorragia asociada a ésta, funciona como el armado de un complejo rompecabezas. Cuando se hace investigación en ‘ciencias básicas’, el aporte de solamente una de las piezas que componen el rompecabezas ya es un logro significativo. Además, en este proceso investigativo también está la posibilidad de encontrar un atajo que facilite acercarse a las medidas terapéuticas más apropiadas para tratar las mordeduras por culebras.”

Por otra parte la doctora Peichoto afirma que es importante tener en cuenta que este conocimiento también ayudará al diagnóstico diferencial entre estos accidentes y los causados por yararás que pertenecen a otra familia de serpientes. “Es necesario evitar esa confusión a fin de evitar la aplicación del antiveneno botrópico específico para la mordedura de yararás, el cual puede desencadenar efectos perjudiciales sobre la salud del individuo, principalmente si se lo aplica en los accidentes no botrópicos”.

La especialista destacó que algunas especies de Philodryas se están usando actualmente como mascotas exóticas “debido principalmente a que la población en general desconoce completamente su grado de peligrosidad para el hombre y los animales. Sin embargo, diversos estudios que se vienen realizando, principalmente en esta última década, demuestran que ellas no deben ser clasificadas como ‘no venenosas’, como son consideradas por el común de la gente. De hecho existe en la literatura reporte de muerte humana ocurrida tras mordedura por serpiente perteneciente al género Philodryas.”

En el trabajo también participaron investigadores del Instituto Butantan, en Brasil, y de la Universidad de la Cuenca del Plata, en Corrientes, Argentina.

Un estudio científico realizado por científicos de la Argentina y de Brasil identificaron los efectos inflamatorios de una proteína clave del veneno de Philodryas patagoniensis. Los resultados del trabajo pueden contribuir al diseño de tratamientos más adecuados y efectivos para la mordedura de esa serpiente que se distribuye en Argentina, en Bolivia, en Brasil, en Paraguay y en Uruguay.

Créditos: Carolina Cavlac

Fuente: CyTA

http://www.agenciacyta.org.ar/2011/11/identifican-proteina-clave-del-veneno-de-la-serpiente-philodryas-patagoniensis/

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