Ariel Guiance es experto en la época medieval, investigador del Conicet y titular del Instituto Multidisciplinario de Historia y Ciencias Humanas.
Un historiador argentino se convirtió en el primer investigador hispanoamericano que ocupa la titularidad de una cátedra en la Universidad española de Valladolid, una expresión de reconocimiento internacional a la labor de los cientistas sociales del país.
Ariel Guiance, experto en la época medieval, investigador del Conicet, titular del Instituto Multidisciplinario de Historia y Ciencias Humanas, y ahora al frente del área de Estudios Hispánicos en Valladolid, es el primer latinoamericano que ocupa ese cargo bianual.
Precedido en el cargo por un investigador norteamericano y luego un académico español, Guiance realizará durante el lapso de su función en la universidad española, entre 2009 y 2011, una investigación sobre la influencia del pensamiento español en la producción histórica americana y argentina.
«Más allá de ser un reconocimiento personal, es un reconocimiento a los historiadores argentinos y medievalistas argentinos, y a la labor que hacemos acá», dijo, en diálogo con Télam.
El experto aclaró que «este nombramiento fue una propuesta del Consejo Directivo de la cátedra de Valladolid; sorpresivamente a fines del año pasado me comunicaron que se había elevado mi nombre y la cátedra lo había aceptado».
Acerca de la influencia historiográfica española en el pensamiento de los distintos países americanos, investigación que realizará la cátedra española en estos dos años, Guiance expresó que «en este sentido hay una historia de encuentros y desencuentros».
Marcó el momento actual como fructífero en cuanto a la influencia ibérica y comunicación intelectual entre ambas regiones, a diferencia de años anteriores.
«Durante mucho tiempo la historiografía española, especialmente en los años posteriores a la guerra civil, prácticamente no tenía influencia en América», dijo Guiance.
No obstante, destacó el trabajo que realizaron «aquellos refugiados españoles que habían llegado a América en los años 30, como Claudio Sánchez Albornoz, que vino a la Argentina, que forjaron líneas de investigaciones, o Américo Castro que se fue para Estados Unidos».
El historiador destacó que «el encuentro se produce en los años 60 cuando hay una cierta apertura en el franquismo español y se empiezan a dar una serie de contactos entre la Península Ibérica y América, con influencia del estructuralismo, del marxismo».
Luego de ese contacto, «fueron casi 40 años de historiografías que marcharon paralelamente con pocos puntos de contacto», dijo tras añadir que «ahora se están replanteando nuevas líneas conjuntas de investigación».
El experto enmarcó la situación actual en el panorama de los últimos años en que «hay mucha influencia española, vinculada a determinados intereses tanto desarrollados en América como en España para revalorizar algunos actos conmemorativos».
Estos actos, como el Quinto Centenario de la conquista de América, en octubre de 1992, o la fecha de 1998, centenario de la independencia de Cuba o la próxima celebración de los 200 años de la independencia latinoamericana, «permitieron una relectura de esos hechos a la luz de las investigaciones americanas y españolas», expresó Guiance.
En este sentido, precisó que frente a estos acontecimientos «hay una voluntad de aproximar historiografías que durante mucho tiempo estuvieron separadas más allá de los intereses académicos y políticos que puede haber detrás de estas celebraciones».
Fuente: Télam




