Papelera Quilmes, la antigua Massuh, comenzó a echar humo. El sábado a la madrugada produjo sus primeras toneladas de pasta de celulosa y se prepara para volver a producir papel resma. Eso será antes de que termine esta semana, que técnicamente marcará la puesta en marcha de la planta.

La planta hoy verá aterrizar al presidente del PJ, Néstor Kirchner, quien iniciará allí su recorrida de campaña por San Francisco Solano, al sur del conurbano bonaerense.
“Ya estamos echando humo nuevamente. Eso cambió el ánimo de la gente, porque ahora hay ruido, la usina está prendida”, se entusiasmó Juan Naveiro, delegado del área de fabricación. Él es uno de los tres integrantes del nuevo directorio de la refundada Papelera Quilmes.
La nueva fábrica –mismas máquinas, mismos trabajadores, pero distinto nombre y gerente– tiene una conducción integrada por el Estado nacional, los empleados, la Municipalidad de Quilmes y los gerentes de la empresa que lideró Héctor Massuh hasta hace quince días. A la mesa del directorio, que cada mañana analiza la situación y va tomando decisiones de producción, se sientan el secretario de Comercio, Guillermo Moreno; tres integrantes de la comisión interna; representantes de Massuh, y el secretario de Desarrollo Económico de Quilmes, Guillermo Robledo.
Esquema. En la madrugada del sábado comenzaron a producir pasta de celulosa. Antes de que la planta estuviera parada durante seis meses las máquinas escupían 100 toneladas diarias. Ahora salieron 20 toneladas. “El ritmo es buenísimo”, dijo Francisco Ochoa, delegado del área semiquímica, e insistió en que esa evaluación tiene que ver con el contexto.
El siguiente hito de puesta en producción ocurrirá esta mañana, cuando Kirchner llegue a la planta. Hará un recorrido, conversará con los trabajadores y después continuará su gira de campaña.
Su llegada esta directamente relacionada con la salida que se encontró para la empresa, que estuvo seis meses paralizada, con deudas salariales y previsionales, un rojo de más de $70 millones y un crédito con un fondo financiero internacional de u$s40 millones.
Es que el jefe del PJ fue quien fogoneó la posición de que el Estado pusiera un pie en Papelera Massuh. Fue bajo la forma de un fideicomiso fondeado en la Administración de la Seguridad Social (ANSeS) y bajo la órbita del Banco Nación. Por eso llegará junto a Amado Boudou.
Ese esquema legal, que pagará un canon a Héctor Massuh a través del concurso preventivo de quiebra, será explicado en detalle esta semana ante una asamblea de trabajadores. El encargado de hacerlo será Moreno, quien cada mañana llega a la planta de Quilmes a las 8.
P.W.




