A partir de imágenes satelitales estudiaron la deforestación de la selva de montaña en el noroeste argentino
AGUSTINA SALABERRY Y ARTURO NIEVAS, ALUMNOS DE QUINTO AÑO DEL COLEGIO DE ESTUDIANTES, VIAJARON JUNTO A LA PROFESORA DE BIOLOGÍA FLORENCIA LAGO A EXPONER EL PROYECTO EN MEDELLÍN, COLOMBIA
Comprobaron que se puede analizar una ecorregión a partir de imágenes satelitales, y además, que es posible dimensionar cómo afecta al medio ambiente y a los pobladores la mano del hombre talando sus árboles y plantas. Estudiaron una vasta zona del país, la yunga (selva de montaña) del noroeste, que “está muy poco protegida”. Y luego propusieron soluciones para esa situación. Todo ello fue realizado en las aulas del Colegio de Estudiantes de La Plata por alumnos de 5° año, cuyo proyecto, denominado “Observar sin viajar”, fue seleccionado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) para ser exhibido en la feria de ciencias latinoamericana CT+I (ciencia, tecnología e innovación) que se llevó a cabo a fines de septiembre en Medellín, Colombia, donde tuvo un importante reconocimiento por parte de los jurados y del público en general. “Fue una experiencia muy enriquecedora, que nos ayudó a crecer un montón, porque además de hacer amigos en países de los cuales uno sabe poco y nada, nos dimos cuenta de que las problemáticas sociales y hasta educativas son similares a las nuestras; me animaría a decir ‘sorprendentemente’ similares”, describe Agustina Salaberry, quien viajó con su compañero Arturo Nievas y la profesora de Biología Florencia Lago a exponer el proyecto platense seleccionado por la Conae. Arturo, quien resalta que “también sorprende los intereses en común que tenemos con chicos de otros países” y cuenta que hace poco estuvo hablando con un chileno, un mexicano y un uruguayo “sobre la sanidad del agua en la región”, explica que “el proyecto comenzó a gestarse cuando estábamos en 4° año, a partir del análisis, mediante imágenes satelitales, de la yunga de Tucumán, Salta, Jujuy y parte de Catamarca”. La profesora Florencia Lago reseña que la primera piedra la tiró su par de Geografía, María Inés Botana. “Con apoyo de la Conae, que facilitó las imágenes satelitales y un software de fácil instalación, se decidió analizar la yunga, y la primera problemática a resolver fue hasta qué punto se podía estudiar una ecorregión sin hacer trabajo de campo. De ahí el nombre de la propuesta, Observar sin viajar”, puntualizó. Vale aclarar que una ecorregión es un área geográfica extensa que se caracteriza por el “carácter único” de su geomorfología, geología, clima, suelos, hidrología, flora y fauna. MINUCIOSO TRABAJO EN EQUIPO Como se dijo, los 40 alumnos de los dos quintos años comprobaron que se podía, y se dedicaron de lleno a la tarea de investigación apelando a vasta bibliografía. Mientras Agustina destaca que a ella le fascinó el trabajo en equipo, ya que “todos opinábamos, debatíamos e intercambiábamos información”, Lago resalta que “fue un proyecto interdisciplinario, pues abarcó numerosas asignaturas; fue realmente muy positivo”. Por caso, Arturo comenta que “en Historia abordamos la parte social. En Biología, cómo afecta al conjunto (de la yunga) si se interviene (deforesta) una parte. También trabajamos en Inglés, ya que vemos la materia a partir de textos complejos y no sólo desde la gramática”, enumera, para acotar que además el proyecto estuvo presente en las horas de Ecología, Derecho Ambiental y, claro está, Geografía. “Vimos que hay muy poca protección. Las leyes nacionales y provinciales son distintas, y por ahí se cuela el avance indiscriminado de la deforestación para producciones agrícolas, sobre todo sojeras y cañeras”, apunta Agustina. “Y las poblaciones originarias van siendo desplazadas a raíz de ello”, añade Arturo. Los chicos cuentan que pudieron comparar “imágenes satelitales de 1973, 1977, 1993 y 2009, y se ve a las claras cómo progresa la deforestación agrícola y la que se realiza sólo en busca de madera”. Luego de trabajar “duro” para adaptar el proyecto a los requisitos que pedía la Conae para que fuese expuesto en la feria de ciencias, los alumnos y la docente viajaron a Medellín, donde estuvieron una semana en el campus de la Universidad de Antioquía, la casa estatal de altos estudios más antigua de Colombia, fundada en 1803. Había representantes del país anfitrión, de Chile, Paraguay, Uruguay, Brasil, Perú, Honduras, México, Panamá, y también una delegación de Italia. “Nos evaluaron cinco profesionales de distintos países. Pero en ningún momento nos hicieron sentir incómodos. Al contrario, nos preguntaban como si fuesen parte del público, e incluso entablaban charlas personales”, señala Agustina. A propósito del público en general, si bien los alumnos creyeron que los exigiría menos a la hora de explicar el proyecto, se llevaron otra sorpresa. “Casi nadie pasaba, miraba y seguía, como suele hacer la mayoría de la gente en las ferias científicas, sino que nos hacían preguntas hasta del más mínimo detalle”, recuerdan con una sonrisa. Ahora están por terminar 5°, aún les queda 6° por delante y ya están pensando en nuevos proyectos. “Con este, gracias a la participación de todos nuestros compañeros y de las docentes, pudimos demostrar que se pueden usar estas herramientas para estudiar zonas comprometidas y proponer soluciones para que se cuiden, se preserven”, dicen los estudiantes, mientras la profesora acota que “ya hicieron una tarea más sencilla con los chicos de primaria para que se vayan familiarizando con estas posibilidades”. Por lo demás, volvieron “con amigos de todas partes” y “con una visión totalmente distinta de América Latina; hoy sabemos que somos muy parecidos y con problemáticas casi iguales”, enfatiza Agustina Salaberry. 40 Son los alumnos que participaron de la investigación interdisciplinaria que fue seleccionada para una feria internacional de ciencias en Medellín, Colombia
Fuente : El Dia
http://www.eldia.com.ar/edis/20141016/Chicos-platenses-lucen-feria-internacional-laciudad4.htm





