Las distrofias musculares son un grupo de enfermedades consideradas ‘raras’, causadas en su mayoría por alteraciones genéticas. Se manifiestan como debilidad o endurecimiento de los músculos y, en general, no tienen cura. La gran esperanza son las terapias génicas, pero todavía no están en uso en ningún lugar del mundo

Foto:http://www.mda.org
Las más comunes afectan el tejido muscular a la altura de los hombros y de la cintura (cintura escapular y cintura pelviana, según las llaman los médicos). Las que afectan a los músculos de las manos o de los pies son más raras.
En la Argentina hay muchos científicos que trabajan desde hace más de 20 años sobre las distrofias musculares. Lo más reciente es un trabajo conjunto de investigadores de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en el laboratorio de Biología Celular y Molecular IHEM-Conicet y en el instituto de Genética de la Universidad Nacional de Cuyo, quienes hallaron una mutación, que, según aseguran, es capaz de cambiar el curso de las terapias génicas, que ya se están ensayando en otras partes del mundo.
Transformación más sencilla. Una de las integrantes del equipo es Irene Szijan, investigadora contratada del Consejo Nacional de Investigaciones en Ciencia y Tecnología (Conicet) que trabaja en la cátedra de Biología Molecular de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA. Szijan hizo hincapié en dos tipos de distrofias musculares: la de Duchenne y la de Becker, ‘mucho más leve, pero menos frecuente, porque mientras una ocurre en uno de cada 3.500 varones nacidos, la otra ocurre en uno de cada 18 mil’.
A partir de las diferencias entre ellas, explica los avances obtenidos: ‘Descubrimos una mutación en un chico que estaba enfermo –relata– y vimos que también la tenían otros varones de la familia que (en teoría) también tendrían que estar enfermos y, sin embargo, no lo estaban’. Eso nos llevó a pensar, según cuenta, que corrigiendo esa alteración mediante terapias génicas se podría convertir una forma grave de la enfermedad en otra más benigna: ‘Había personas muy graves cuya alteración podía sin embargo ser cambiada por otra que modificara decisivamente el curso de su enfermedad’.
Diego Marzese, becario del Conicet e integrante del equipo de investigación, precisó que, según los estudios realizados en el país, ‘un 41 por ciento de esos casos (pacientes con enfermedad de Duchenne) presentan mutaciones que podrían ser transformadas en otra que da lugar a síntomas leves o, mejor aun, sin síntomas de la enfermedad’.
Análisis para predecirlas. La novedad del trabajo de este equipo fue, justamente, la identificación de los patrones genéticos de las diferentes formas de distrofias musculares y la identificación de las personas portadoras. ‘A la enfermedad la presentan los varones, pero es transmitida por la mujer, aunque no tiene síntomas y, entonces, es muy importante la detección de estas mujeres, llamadas portadoras’, remarca Szijan, para prevenir que algunos de sus hijos varones nazcan con la mutación que los enferme. Y también es posible hacer análisis prenatales.
Sin embargo, no es tan sencillo averiguarlo: ‘En los casos de familias donde hay más de un enfermo es más fácil, ahí llegamos a un 80 por ciento (de poder de predicción); pero en los casos en que hay un solo enfermo es mucho más difícil’.
En las familias donde hay más de una persona enferma, explica, se les realizan pruebas genéticas a todas las mujeres.
En caso de que la mutación exista en ella, cada uno de sus hijos varones tendrá un 50 por ciento de padecer la enfermedad de Duchenne. Esto sucede porque se trata de un gen recesivo. La mujer posee dos cromosomas X; en las portadoras, uno posee la alteración y el otro no. Como la madre aporta la mitad de su carga genética al hijo que gesta, el azar determinará si se tratará del cromosoma genéticamente alterado o el normal, y de ahí esa probabilidad del 50 por ciento.
El rumbo de los adelantos. Una vez identificado el problema, habría varias formas de modificar los tejidos con distrofia. Una es, por ejemplo, reemplazar las células enteras; otra, explica Szijan, es por modificaciones genéticas.
Una de las técnicas es el salteo de exones. ‘La gravedad de la enfermedad no depende del tamaño de la alteración’, explica la genetista. Una gran alteración del patrón genético podría no impedir la formación de la proteína, mientras que una alteración mínima podría ser suficiente para dejar al organismo sin la posibilidad de producir distrofina. Con este criterio, entonces, ‘una alteración pequeña se puede transformar en una más grande, pero que no sea tan dañina, y en esto consiste el salteo de exones’. Esta técnica se está probando en laboratorio con animales. ‘En humanos, todavía no’, aclara Szijan.
Simple, se consigue inoculando una droga que produce el salteo de exones en el material genético de las células a las que se dirige. Este tipo de drogas se denomina oligonucleótidos, y deben ser aplicadas directamente sobre el tejido muscular afectado, ya que se degradan completamente si se introducen en el organismo por la vía del sistema digestivo.
Estos adelantos, con los que hoy se está trabajando en varias partes del mundo, abren una puerta a un panorama que podría ser diferente, estima la doctora a fin de ser prudente, en el término de una década.
La distrofia de Duchenne también suele producir un cierto retraso madurativo y enfermedades de retina ocular. Se presenta típicamente alrededor de los 6 años de edad, aunque puede hacerlo antes, y alrededor de los 12 años recrudece impidiendo casi totalmente la movilidad. Los tratamientos actuales, en base a corticoides, pueden mejorar en algo la movilidad, pero no salvan la vida de la persona afectada.
Pero formas más leves de la distrofia muscular, como la enfermedad de Becker, se presentan más tardíamente, incluso después de los 20 años de edad.
Publicado en: http://www.titularesonline.com.ar/default.asp?pagina=titulares/nota16.asp





marzo 30th, 2010 at 6:01 pm
tengo aun hijo con esta enfermedad me gustaria que me enviaran todos los avances cientificos sobre este padecimiento.
marzo 30th, 2010 at 6:03 pm
mi correo es [email protected] soy de mexico soy rodolfo el que tiene un hijo con distrogia muscular les agrdezco me ayuden con los avances cientificos modernos.
marzo 31st, 2010 at 12:51 pm
HOLA TENGO 24 AÑOS SOY DE COLOMBIA Y PADESCO DE DMD, AGRADESCO QUE EXISTAN PERSONAS COMO USTEDES QUE ESTAN LUCHANDO POR DESCUBRIR LA MAJORA O CURA DE ESMPLEJA PATOLOGIA.
mayo 4th, 2010 at 10:21 pm
Hola tengo 15 años padesco de una distrofia muscular, pero nose cual de todas. Soy de argentina. Me gustaria saber si hai alguna posibilidad de que lleguemos a esa cura. desde ya estoi mui contento que haya personas que esten investigando sobre esta enfermedad.
octubre 7th, 2010 at 9:44 am
yo padesco de distrofia muscular de cintura , segun me lo diagnostico l doctora lucia bonomi aproximadamente en el año 1987.A partir de ese momentopareciera que la enfermedad avanzo hasta un punto y se estabilizo..Me interesaria recibir la informacion que tengan del tema .Gracias
octubre 13th, 2010 at 3:51 pm
hola!!! tengo un hermano de 20 años y sufre uno de los tipos de distrofia muscular, creo que es la conocida con el nombre de CHARCOT MARIE TOOTH, mi familia y yo hemos buscado una cura pero hasta el dia de hoy no tenemos una respuesta favorable, asi que agradeceria mucho me enviaran cualquier informacion que ayudara a encontrar una solucion para su padecimiento. Me despido de Ustedes agradeciendo la atencion prestada.
enero 5th, 2011 at 10:42 am
Hola soy de Ecuador, sé que esta enfermedad es muy rara en el mundo, tengo mi hija con distrofia muscular progresiva, necesito que me ayuden a conseguir una silla de ruedas especialmente para ella, tiene 11 años y es como de 7, cuento con el dinero. gracias
mayo 21st, 2012 at 3:53 pm
BUENAS TARDES MI HERMANA TIENE DISTROFIA MUSCULAR DE CINTURA O LIMB GIRDLE ACABA DE EMPEZAR CON UN TRATAMIENTO HACE 4 SEMANAS Y HEMOS NOTADO CAMBIOS MUY POSITIVOS.