El equipo de pacientes trasplantados del Hospital Garrahan logró 21 medallas de oro, cinco de plata y una de bronce en los primeros Juegos Nacionales realizados en Mendoza y que son clasificatorios para el Mundial que se efectuará en Mar del Plata.
Los pacientes viajaron gracias a un convenio firmado con Aerolíneas Argentinas y como parte de una comitiva coordinada por el Programa de Actividad Física para Niños y Adolescentes con Garra (Pafinaga).
«Estamos orgullosos de poder fomentar y acompañar a nuestros pacientes en la práctica del deporte, con la importancia que tiene la actividad física para tener una mejor calidad de vida tras un trasplante», afirmó el presidente del Consejo de Administración, Marcelo Scopinaro.
La industria del mueble en Argentina que mantendrá durante el corriente año un crecimiento sostenido en su facturación y nivel de empleo, confía en consolidar a la producción local en el abastecimiento del 100 por ciento de la demanda del mercado interno, según se destacó en el marco de la Feria Internacional del Mueble que se realizó en la ciudad de Córdoba.
«Estamos en un momento de la industria en que tiene un espacio dentro de la economía con una facturación que este año superará los 5.000 millones de pesos y de mucho mano de obra intensiva, lo que le permitió incrementar en un 50 por ciento sus planteles en la última década», afirmó Gustavo Viano, presidente del Comité Ejecutivo de FIMAR.
La Feria desarrolló hasta hoy la octava edición del encuentro de la industria del equipamiento argentino que ocupó unos 10.000 metros cuadrados para la exposición de los principales referentes del sector mobiliario.
En ese contexto, Viano destacó el proceso de recuperación del sector a partir de 2003 que «permitió a partir de 2008 una transformación productiva que a partir de 2010 permitió abastecer toda la demanda del mercado local con productos de fabricación nacional mediante la sustitución de importaciones».
«Hoy se puede afirmar que todo lo que vende el sector minorista del mueble es de producción nacional. Ya casi no se advierten muebles de Brasil o de China que en otras épocas entraban sin restricciones de importación», aseveró.
«Tenemos industrias de mayor envergadura, sólidas, de gran cantidad de personal que reconvirtieron su tecnología, que tomaron la decisión de invertir en marcas, canales de comercialización y servicios de posventa», planteó el titular de Fimar y actual presidente de la Agencia Desarrollo Económico de la Ciudad de Córdoba (ADEC).
Este crecimiento de la última década para el sector mueblero permitió «incrementar los planteles productivos en un promedio del 50 por ciento», explicó Viano al agregar que la facturación para este año «estará por encima de los 5.000 millones de pesos».
El sector esta integrado -de acuerdo a estimaciones de Viano- por unas 500 empresas que emplean un promedio de 40 operarios, lo que conforma una actividad que emplea a 20.000 operarios de manera directa.
La localización de las plantas también son reflejo de la crisis vivida en la década del 90 por los muebleros, ya que las importaciones de productos chinos y brasileños transformó las fábricas del conurbano bonaerense en importadores, en un proceso que pudo ser sobrellevado de mejor manera por las instalaciones de la zona centro del país, la que hoy concentra el 70 por ciento de las plantas.
A pesar de la recuperación del mercado interno, las fábricas de muebles mantienen «una capacidad ociosa que permite pensar en un desarrollo futuro, ya no sólo en términos de volúmenes de producción sino también en la capacidad de creación de productos que genera un alto valor agregado».
Esto conllevó la necesidad de salir de la tradición por el típico mueble de algarrobo como símbolo de calidad y entender que el pino -que es forestable y renovable-, debía mejorar en su calidad para ser aplicado masivamente en la construcción de mobiliario, aplicado a la construcción de mobiliario, además de incorporar la multimaterialidad con la llegada de plásticos, metales, poliuretanos y telas.
En este sentido, Viano advirtió que si bien «el mercado mobiliario creció en calidad, aún está lejos de algunos estándares de otros países», y resaltó que el mueble argentino comienza a ser reconocido «por la calidad de su trabajo, de sus maderas y terminaciones que permitió ganar en diseño y producto final».
Sobre los potenciales peligros que enfrenta el sector, el directivo dijo que la industria «está preparada en calidad, pero no en el aspecto de competitividad» al señalar que «más allá del tipo de cambio, también hay que entender que la cadena de valor tiene algunos costos de no competencia y carece de la escala comercial necesaria como para salir a exportar».
La feria que culminó hoy en Córdoba no sólo marca la tendencia de la industria para los próximos doces meses -con lanzamientos y nuevos diseños de productos-, sino que es esperada como una oportunidad de abrir mercados externos en la región, lo que se ratifica con la presencia de varios grandes comercializadores.
El primer avión para entrenamiento de diseño, certificación y producción nacional es un desarrollo conjunto entre la firma Proyecto Petrel y el ITBA. Ofrece un menor costo que los aviones en uso y un 60 por ciento de componentes locales.
El ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, hizo entrega del primer avión para entrenamiento de diseño, certificación y producción nacional al aeroclub de Neuquén. Se trata de un avión Petrel 912i, fabricados en la provincia de Buenos Aires por la empresa Proyecto Petrel en conjunto con el ITBA. Es un avión que entra en una categoría nueva, llamada LSA (siglas en inglés de avión deportivo liviano) y está especialmente diseñado para la formación de pilotos con un costo menor por hora de vuelo.
“Hoy en día, las escuelas de vuelo están usando aviones Piper PA-11, Tomahawk y Cessna 150 y 152. Todos andan por los 50 años de antigüedad. Los compran afuera porque no se usan más, los traen acá, los reciclan un poco y los ponen a volar”, explica Fausto López, piloto y socio fundador de la empresa creadora del avión. Este hecho hace los aviones que se suelen usar tengan motores con un alto consumo de combustible y una siniestralidad también muy alta.
El Petrel utiliza nafta súper de auto y no especial de aviación, lo cual reduce a la mitad el costo de operación. Además, tiene un consumo de 11 litros por hora a 150 km/h de velocidad crucero, mientras que los aviones que se usan hoy en los aeroclubes consumen entre 22 y 25 litros por hora. En cuanto al mantenimiento, los aviones que suelen usar para entrenamiento necesitan una inspección cada 25 horas de vuelo, mientras que el Petrel puede volar sus primeras 100 horas sin inspecciones, lo que también redunda en un menor costo.
El diseño del avión fue un trabajo conjunto entre la empresa y el ITBA e implicó, según López, “casi 4.000 horas de ingeniería y 1.000 planos de todo tipo. Es un proyecto con un costo de alrededor de 5 millones de dólares, por lo que no estaba a nuestro alcance. Pero a la universidad le interesaba que sus alumnos se involucraran en este trabajo y entonces acordamos que ellos ponían las horas de ingeniería y la parte académica. Nosotros aportamos la parte logística, es decir, todo lo referente a comprar los materiales, fabricar el avión y demás”. Actualmente, la empresa paga a la universidad un canon de 3.500 dólares por cada avión vendido y ésta lo dedica a su área de Investigación y Desarrollo.
El diseño del avión fue un trabajo conjunto entre la empresa y el ITBA e implicó casi 4.000 horas de ingeniería y 1.000 planos de todo tipo. El avión debió ser certificado para poder ser utilizado en el entrenamiento de pilotos, por lo que la Dirección de Certificación Aeronáutica (DCA) debió revisar cada una de las partes que integran la aeronave y debieron cumplirse alrededor de 1.500 normas de calidad. Por ejemplo, para certificar el tren de aterrizaje debió colgarse el avión con plena carga del techo de un hangar y soltarlo. Para pasar la certificación se comprobó que el tren de aterrizaje no había sufrido ninguna deformación permanente. Para certificar las alas, que tienen estructura de aluminio y están recubiertas en tela, se cargó el equivalente al peso de dos automóviles por ala para chequear que pudieran resistir las 3,8 g (casi cuatro veces la fuerza de gravedad de la Tierra) requeridas para la certificación y posteriormente se continuó aumentando la presión hasta que se rompieron a 7 g. La última vez que se había certificado un avión en la Argentina había sido el Aero Boero, en la década del ‘60.
La estructura del avión es de acero cromo molvideno soldado. Las alas y todo el fuselaje están entelados, excepto la parte de arriba del fuselaje, las puertas, el carenado de las ruedas y lo que envuelve el motor, que es de material compuesto. El motor es un Rotax de 80 caballos de fuerza, ya que un avión para dar instrucción no necesita volar a grandes velocidades, y su techo de servicio es de 5.000 metros de altura. “En general, para dar instrucción se vuela bajo, a no ser que se haga una salida de tirabuzón, que es una maniobra muy complicada que, por lo pronto, ningún avión de los que está volando en el mercado aeronáutico nacional está autorizado a hacerla. El nuestro tampoco, hasta que dentro de unos meses lo volvamos a certificar en una categoría por encima de la que tiene ahora, para que esté autorizado a hacer el tirabuzón de hasta seis vueltas. Es una maniobra muy importante y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) quiere que los pilotos la hagan. Se da cuando se ingresa en una tormenta y el avión queda patas para arriba, punta arriba o punta abajo. Entonces, hay que enseñarle al alumno para que cuando el avión está en esa posición sepa cómo salir. Con la nueva certificación, nuestro avión va a ser el único en América Latina que lo va a poder hacer”, explica López.
El proyecto de construir este avión surgió de la inquietud de quien ahora es el representante técnico del proyecto, el ingeniero Ernesto Acervo, quien en el pasado había construido muchos aviones ultralivianos en base a planos obtenidos en el exterior, ya que nunca había diseñado aviones desde cero. Actualmente, la firma cuenta con dos hangares donde se fabrican los aviones, uno en el aeroclub de Mercedes -donde se cortan y sueldan todas las piezas del fuselaje y las alas- y otro en el aeroclub de General Rodríguez -donde se hace el armado, entelado y pintado del avión-.
El avión está hecho en un 60 por ciento con materiales nacionales gracias a que se sustituyeron importaciones mediante la capacitación de proveedores. Un avión de este tipo, ya certificado, en Europa o Estados Unidos cuesta cerca de 160.000 dólares, a lo que hay que sumarle el costo de traslado a la Argentina, la compra de los repuestos en el país de origen y el mantenimiento bajo sus normas específicas. En cambio, el Petrel 912i cuesta 103.500 dólares y los repuestos se pueden conseguir en forma local.
El avión entregado por Randazzo es el primero de un pedido de diez que hizo la ANAC, tras una licitación que fue ganada por Proyecto Petrel para renovar la flota de los aeroclubes argentinos. El organismo creó un ranking de los aeroclubes que formaron más pilotos y les entregará un avión en comodato. Antes de agosto ya estarían entregados los 10 primeros aviones y posiblemente se haga una nueva licitación por otros 10 a 20 aviones más. López asegura que “el país necesita pilotos comerciales y no hay. Cuando una aerolínea llama a licitación para pilotos no se presenta nadie. Además, las Fuerzas Armadas antes formaban aviadores que cuando terminaban su carrera se iban a las aerolíneas privadas y eso hoy ya casi no pasa”.
El avión está hecho en un 60 por ciento con materiales nacionales gracias a que se sustituyeron importaciones mediante la capacitación de proveedores. La hélice del prototipo se compró en Estados Unidos (marca Sensenich), que cuesta el doble de la hélice que fabrica la firma Clerici en la Argentina. López explica que “Clerici fabrica hélices desde hace cerca de 60 años, pero no tenía ninguna certificada. Entonces, le pedimos que certificara una hélice para nuestro avión, los llevamos a Córdoba a la DCA, donde les explicaron cómo era el procedimiento, y nos certificaron una familia de hélices para nuestro avión que vale la mitad y rinde mucho más que la estadounidense”.
En relación a la sustitución de importaciones, López comenta que “los caños del fuselaje los comprábamos en Estados Unidos y nos costaban 31 dólares el metro lineal puesto en nuestro hangar. Un día vino a nuestro hangar Paolo Rocca -presidente del Grupo Techint- porque necesitaba que le entelaran su viejo Pipper PA-11 y entonces nuestro ingeniero le dijo que se lo hacía si nos hacía una tirada de caños en el país y él aceptó. Al final nos hicieron siete kilómetros de un caño y seis kilómetros del otro, que nos costaron 40.000 dólares, pero el metro lineal salió 6,50 dólares. Ahora tenemos apilados en el hangar los caños para hacer 100 aviones”.
El corte y la soldadura de los caños debe hacerse con mucha precisión y es por eso que el maestro soldador del hangar de Mercedes es considerado un artesano y tiene certificación del INTI y la ANAC. Este soldador además es profesor del Centro de Instrucción y Adiestramiento de Técnicos Aeronáuticos (CIATA) de Morón y ofrece una salida laboral a sus mejores alumnos en el hangar de Mercedes.
La empresa también se presentó a tres líneas del FONTAR. En una de ellas están trabajando con el prestigioso mecánico Oreste Berta para reemplazar el motor Rotax por uno de producción nacional.
Además, Proyecto Petrel también está fabricando un modelo no certificado del avión para venderlo a pilotos deportivos. Es el mismo avión que su par de entrenamiento, pero con un motor de 100 caballos de fuerza y un tablero de instrumentos concentrado en una pantalla táctil. Se trata de un modelo más económico, ya que no necesita hacer todas las pruebas de certificación.
López se entusiasma al contar que “en Brasil no han desarrollado ningún avión de este tipo, porque ellos se dedican a otras cosas. Han hecho aviones de combate y transporte, pero no han hecho nada de esto. Por eso, para nosotros entrar a Brasil con este avión sería buenísimo y de hecho muchos nos han expresado su intención de comprarlo”. Una vez que hayan terminado los primeros 10 aviones de la ANAC y otros seis que le han encargado pilotos particulares buscarán exportar el avión a otros países de América Latina.
Paz Levinson ya había ganado dos veces el título de mejor sommelier argentina; «Este premio es un gran honor para mí; es la primera vez que el trofeo queda en Latinoamérica», dijo
Paz Levinson, multipremiada sommelier. Foto: Gentileza Martín Delamer Paz Levinson es la sommelier argentina que desde esta noche se considera la mejor Sommelier de las Américas, tras la final que se llevó acabo en Colchagua, Chile luego de tres días de pruebas.
El certamen convocó a los mejores especialistas en vino de Canadá, México, Venezuela, Colombia, Perú, República Dominicana, Brasil, Chile, Uruguay y la Argentina para elegir el mejor sommelier del continente y tres de los semifinalistas se formaron en la Argentina.
Paz Levinson ya había ganado dos veces el título de mejor sommelier Argentina y Martín Bruno había logrado el segundo puesto argentino en 2014 con el que también representó al país. Asimismo participó Nicolás Reines (mejor sommelier Colombia 2014) todos formados en el Centro Argentino de Vinos y Espirituosas de Buenos Aires.
«Este premio es un gran honor para mí. Es la primera vez que el trofeo queda en Latinoamérica y eso me da mucha alegría. Agradezco a la Asociación Argentina de Sommeliers (AAS) por el apoyo y a APAS por la organización de este concurso», dijo Levinson a LA NACION.
En las pruebas eliminatorias los participantes debieron mostrar sus habilidades en relación a la elaboración, producción y servicio de vinos, bebidas espirituosas y demás productos gastronómicos. Paz Levinson es la nueva ganadora por América y con ese título competirá por el mundial que se realizará en 2016 en Mendoza, por primera vez en la Argentina. El anterior fue en el 2013 en Japón y allí Levinson obtuvo el puesto onceavo en el ranking mundial.
«Es un orgullo para la Argentina tener profesionales talentosos y trabajadores. Paz representará muy bien al país en el Mundial 2016″, declaró Flavia Rizzuto, directora de CAVE y mejor sommelier nacional en 2002.
Fueron nueve los semifinalistas que compitieron en Chile en el ASI & APAS Mejor Sommelier de las Américas y la ganadora local lo hizo contra un representate de Chile y otro mexicano.
SU TRAYECTORIA
Su carrera como sommelier comenzó en la Argentina, donde trabajó para los restaurantes Restó y Nectarine, y, simultáneamente, se desempeñó como docente y fue jurado del prestigiosos concurso internacional Decanter World Wine Awards.
Actualmente reside y trabaja en París como sommelier en el restaurante del glamoroso Hotel Le Bristol, Epicure, uno de los del club de las tres estrellas Michelin.
En 2014, la también poeta, se convirtió en la primera argentina en certificarse en la Court of Master Sommeliers, el nivel académico más alto al que puede acceder un especialista en vinos.
Andrés Rosberg, presidente de la AAS y APAS, comentó conforme desde Chile que la Argentina demostró que está a la altura de los referentes internacionales de la sommellerie».
Para Paz, la magia de dedicarse a esto en un restaurante tan importante es que «se puede combinar la parte de ratón de biblioteca de estudio con la parte práctica». Y agrega: «Porque estoy todo el tiempo absorbiendo información teórica y pasándolo a lo práctico. Me gustan esos dos ambientes. Hay gente que ya tiene 5000 botellas guardadas y otros que no saben nada y te piden que les recomiendes algo simple. Te movés en todo los niveles en una misma sala. Puede venir el dueño de Châteaux Petrus o alguien que te pide una copa de rosado».
Pero ella no sólo conoce del vino sino que ya tiene su propia etiqueta, se llama Paso del Sapo y es un vino que elaboró en la Patagonia cerca de donde ella nació y una zona que considera muy interesante para seguir investigando cuando, en 2007, regrese a la Argentina para la nueva cosecha.
El año que viene nuestro país estará representado por partida doble, ya que Paz lo hará como ganadora del continente y Martín Bruno, actual sommelier de Tegui, el restaurante de Germán Martitegui, nos representará como el mejor sommelier argentino.
En el marco de la segunda reunión del 2015 de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA), el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, que conduce Carlos Casamiquela, anunció que, por primera vez en la historia, se aprobó un cultivo biotecnológico nacional.
Durante la primera sesión, que se realizó en Centro de Biotecnología Agrícola y Forestal, inaugurado el año pasado por la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner en Resistencia, Chaco, la CONABIA dio su aprobación científico-técnica a dos trabajos del CONICET: en primera instancia a una papa resistente a virus, como así también a una soja resistente a sequía, la cual fue obtenida por la empresa público-privada INDEAR de Rosario.
De esta forma se presentaron los primeros cultivos genéticamente modificados que se obtuvieron en Argentina en los últimos veinte años, lo cual se logró gracias a la renovación técnico-política del MAGyP. Hasta hoy solo Brasil, Cuba, Indonesia, China y EEUU poseen cultivos biotecnológicos nacionales.
En los últimos años Argentina ingresó al selecto conjunto de países que tienen su propio satélite, y a los que han desarrollado su propia central nuclear, este tercer hito corona los logros nacionales en materia científico técnica, que hace que el país exhiba autonomía y liderazgo en las principales tecnologías (física nuclear, electrónica, aeroespacial y biotecnología) y aplicaciones productivas (generación de energía, comunicaciones, agroindustria).
La CONABIA es una institución reconocida a nivel mundial en materia biotecnológica, lo cual se coronó el año pasado, cuando obtuvo el reconocimiento de la FAO, que la designó Centro de Referencia para la Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados y este evento de trascendencia nacional e internacional inaugura promisoriamente un nuevo año de sesiones, acompañando las acciones y políticas impulsadas por Argentina en materia de Agregado de Valor y generación continua de herramientas para promover una agricultura sustentable, con carácter Federal y Nacional.
De esta forma, el Ministerio de Trabajo promueve la no discriminación en el acceso al empleo.
El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social firmó el lunes 13 de abril la resolución N° 270/15, que promueve medidas activas en pos de la no discriminación en el acceso de empleo, entre las que figura la prohibición de la realización del test de VIH en el examen preocupacional.
La resolución fue celebrada de antemano por Fundación Huésped, que trabaja en la asistencia y prevención del VIH, ya que era un reclamo llevado a cabo desde hace años por diferentes instituciones y organizaciones como una forma de reducir la discriminación a las personas en el ámbito laboral.
Esa organización realiza desde 2012 presentaciones administrativas para establecer la prohibición del testeo: lo hizo en la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, distintas dependencias dentro del Ministerio de Trabajo y el INADI. También lo solicitó al Consejo Federal de Trabajo, a través de la cartera laboral bonaerense.
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Hasta el momento reinaba un gris normativo, ya que el examen de HIV no se proponía en los controles pero muchas empresas de medicina laboral lo incluían. Si bien no es legal ni ético usar el resultado para rechazar a un postulante, en la práctica muchas veces se lo tiene en cuenta y se busca otra excusa para no darle el trabajo a la persona que hubiera dado positivo.
En este sentido, la eliminación del test alega que ese resultado suele ser una causa frecuente de discriminación laboral y eso se visibiliza en las miles de denuncias que se reciben en las diferentes organizaciones año tras año. El director ejecutivo de Fundación Huésped, Kurt Frieder, lo corroboró al detallar que su organización atiende de forma gratuita más de 2.900 consultas anuales, muchas de ellas ligadas a la discriminación laboral.
“Una persona con HIV no tiene ningún impedimento para trabajar ni pone en riesgo la salud del resto de los empleados”, enfatizó Frieder, y recordó que en la Argentina, el 71 por ciento de las personas con HIV están en edad laboral y el 23 por ciento de ellas manifiesta haber sido discriminado en el trabajo.
“Esta resolución es un gran logro para la respuesta al HIV porque permitirá mejorar la empleabilidad, y por ende la calidad de vida, de las personas con HIV en nuestro país”, señaló Mar Lucas, directora de programas de Fundación Huésped, y agregó: “Nos ponemos a disposición del Ministerio de Trabajo de la Nación para colaborar en lo que sea necesario para la pronta y correcta implementación de esta medida”.
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