Dos pasajeros olvidaron el dinero en el asiento trasero de su auto; a través de un DNI, logró ubicarlos y les entregó la plata; no recibió recompensa por su accionar
Por Valeria Musse
De la Corresponsalía de La Plata
LA PLATA.- Fue la primera vez que Santiago Gori, taxista desde hace 31 años en esta ciudad, encontró en su vehículo 130 mil pesos y, pese a que su condición económica no es la mejor que pudiera tener, sin dudarlo los devolvió a su dueño.
El miércoles, a las 20.30, un matrimonio subió a su automóvil y le pidió que lo llevara a la intersección de 48 y 3. Una vez que lo pasajeros se bajaron en un lugar que el conductor no observó, una cuadra después del destino inicial, Gori continuó su recorrida por las calles platenses sin notar que en el asiento trasero había quedado una pequeña mochila. Fue la siguiente usuaria la que le advirtió que ese equipaje estaba allí olvidado.
Cuando el conductor lo revisó se encontró con fajas de dólares y pesos que, después se enteraría, sumaban 130 mil pesos.
Primero se asustó, según contó a LA NACION, pero luego, reconociendo que ese dinero no era suyo y poniéndose en el lugar de quien lo había perdido, revisó la mochila y allí encontró un documento de identidad con una dirección local.
Acompañado de su esposa y del más pequeño de sus hijos se acercó al lugar, que finalmente era la del primo de Carlos Tuniriello, el propietario del dinero. Se comunicó con él telefónicamente, facilitado por el familiar, porque ya estaba haciendo la denuncia del extravío en la comisaría 1a. de La Plata.
«Cuando lo llamé se quedó en silencio, como temeroso», recordó Gori, aunque ya en la seccional le dijo que «era un santo» y tanto él como el comisario le agradecieron por el gesto de honestidad que había tenido. Según le comentó Tuniriello, ese dinero provenía de la venta de una propiedad.
El taxista, vecino de Los Hornos, trabaja todos los días, desde los 18 años, en dos lugares distintos para llevar adelante la economía de su familia y la construcción de su propia vivienda. Al principio, complementaba su labor en el taxi con la conducción de un colectivo de línea. Aunque es muy frecuente que la gente olvide billeteras, contó, nunca le había pasado de hallar tanta cantidad. Por estos días, Gori trabaja paralelamente en el Sindicato de Camioneros platense.
Pese a que el Código Civil, en su artículo 2533, reconoce que el que encuentra una cosa perdida tiene derecho a una recompensa por ese hallazgo, a Gori no le importó no haber recibido una suma de dinero en gratitud. «Le juro que esa noche dormí tranquilo», le dijo a la cronista.
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