Una Dentadura Postiza que Alarga la Vida de las Vacas
El primer cliente compró 20 prótesis a 50 pesos cada una y las probó en vacas de ocho años que, como tenían sus dientes ya gastados, marchaban hacia el descarte. El invento funcionó: el apartado de acero inoxidable les protegió las encías y los animales pudieron seguir comiendo y rumiando cuatro años más.
En ese período suplementario, cada una de las vacas parió un ternero más de lo que estaba previsto para sus vidas. El dueño los vendió y recaudó 10 mil pesos. Había invertido apenas 1.000. Fue uno de los motivos por los que Osvaldo Rodolfo Errobidart, un protesista dental recibido en la Universidad de Buenos Aires, prefiere el campo a la ciudad. Ya se vendieron 1.200 prótesis en Laprida, un pueblo bonaerense de 10 mil habitantes que vive de la agricultura y la ganadería. No pueden ser usadas sin permiso del inventor hasta el año 2021, consta en la patente. “Está comprobado que la producción y la rentabilidad mejoran. En estos momentos, además, están faltando dos millones de hembras y la preservación de vientres resulta importante para el país”, subraya el profesional a Clarín. La “dentadura” que alarga la vida de las vacas sale ahora 65 pesos cada una. Sus características pueden verse en www.errob.com.ar. En el listado oficial de patentes hay más de 40 inventos para el campo, entre los que figuran: una rejilla para separar las abejas reina de las colmenas, una paridera móvil para cerdos, una máquina para etiquetar salamines, un molinete para cosechadoras, un prodecimiento para la preparación de carne deshidratada en polvo y un aparato para que se rasque el ganado. También se prepara un dispositivo de cierre de bolsas de ensilado por termofusión
Un vecino de La Cumbre inventó un sistema de identificación de huellas digitales y ADN más moderno que los actuales.
Lucas Viano De nuestra Redacción [email protected] Un vecino de La Cumbre es el inventor de un sistema de captación y digitalización de huellas dactilares y ADN que podría convertirse en una excelente herramienta para combatir la delincuencia en la provincia.
Eduardo Salva hace 13 años que vive en esta ciudad del valle de Punilla (a 100 kilómetros de la capital provincial) y el mismo tiempo que trabaja en dactilogenética, una mixtura entre la dactilografía y genética.
El resultado es una serie de herramientas agrupadas en Arfis: Sistema Argentino de Identificación de Huellas Dactilares, por sus siglas en inglés. El invento ya fue patentado en EE.UU., Brasil y Argentina.
Como reflejara La Voz del Interior el 15 de enero de 2004, Salva es el autor de unos adhesivos que, al captar la huella dactilar, retienen ADN para su posterior codificación.
Ahora, además de mejorar la captura de estos datos, ha desarrollado un software para codificar esta información “15 años más avanzado que los actuales”, según sus cálculos.
Las huellas digitales son una marca biométrica única e irrepetible aún en gemelos debido a que su diseño no está determinado estrictamente por los genes. Las impresiones dactilares son reconocidas legalmente como prueba plena de identidad.
En los últimos años, se ha impuesto la prueba de ADN para resolver crímenes. El sistema Arfis permite incorporar también esta marca genética. “Es el único en el mundo que combina la huella dactilar y el ADN”, asegura Salva. ¿Cómo?
Al apoyar el dedo en los adhesivos, se imprime la huella digital y retienen cerca de 2.400 células epiteliales con ADN no codificante. Estos stickers fueron avalados por Biosystem, una empresa líder en tecnología para la codificación del ADN.
El resultado es una huella más nítida ya que no se utiliza tinta, sino grafito para la impresión. Además, la impresión está protegida por una lámina transparente.
Por su parte, la obtención del ADN no es invasiva pues no es necesario el uso de jeringas. Otras ventajas: se preserva la intimidad (el ADN no codificante sirve sólo para la identificación); garantiza la cadena de seguridad, porque no puede ser adulterada ni cambiada; y es más fácil su almacenamiento.
Desarrollo informático. En el mundo el sistema más difundido para la digitalización de huellas es Afis (Sistema de Identificación Automatizada de Huellas Dactilares, en inglés) que es vendido por grandes empresas como Sagem, Motorola o NEC.
Las huellas digitales se clasifican por sus patrones: presilla, verticilo, arco, entre otras. A su vez, tienen puntos característicos, llamados minucias, con nombres como horquilla, islote o bifurcación. Con estos puntos particulares, Afis genera un modelo en dos dimensiones que se almacena con los datos filiatorios de la persona.
Para ello, el software utiliza coordenadas cartesianas para ubicar cada punto característico dentro de un plano. Estos puntos son unidos con vectores y forman un polígono específico.
“Al utilizar un sistema de polígonos, los Afis comparan imágenes. Esto demora el reconocimiento, pero además obliga al sistema a comparar la huella con todas las almacenadas. El sistema Arfis compara códigos alfanuméricos que están subclasificados, por lo que los tiempos se reducen”, explica Salva.
En el software cordobés, la digitalización de la huella es diferente ya que realiza una codificación alfanumérica y por cada una genera un código de barras.
Primero, las clasifica por los patrones básicos. Luego, a través de un algoritmo (conjunto de operaciones matemáticas), transforma estos puntos característicos en un código alfanumérico.
Un fichero de Arfis ocupa menos espacio (dos kilobytes) que los Afis (100 kilobytes). Esto acelera la búsqueda y reduce el espacio de almacenamiento para grandes bases de datos como puede ser la población de la provincia de Córdoba.
A los datos personales y huellas digitales se les puede incorporar el perfil genético, a través de la codificación del ADN.
Además, la identificación de la huella es unívoca pues Arfis genera un código por cada una. Cuando compara una huella, los Afis devuelven un determinado número de impresiones dactilares cuyos puntos característicos forman polígonos parecidos.
Otra ventaja que tiene Arfis sobre los sistemas Afis es que el invento cordobés puede tomar las huellas ya prontuariadas con un ciento por ciento de efectividad. “En los registros de la provincia de Córdoba hay varios millones de huellas digitales archivadas en prontuarios. Arfis podría recuperar esa información y depurarla, pues seguramente debe haber prontuarios repetidos”, entiende Salva.
De hecho, el sistema ya fue probado en la Policía de la provincia con un ciento por ciento de positividad. Se procesaron 100 mil huellas digitales que estaban almacenadas en prontuarios en diferentes estados de conservación. Todo en tiempo récord.
“Ésta es una característica sobresaliente respecto de otros sistemas Afis que no pueden procesar las huellas de los prontuarios”, insiste Salva.
El año pasado, para resolver el caso del violador serial de ancianas se requirió de los conocimientos de un sargento retirado, especialista en dactilografía. Antonio Rodríguez y otros expertos compararon “a ojo” 900 mil huellas dactilares con la que había dejado Oscar Barraza en una botella de gaseosa durante uno de sus abusos.
“Si la provincia hubiera tenido una base de datos digitalizada como Arfis, varios crímenes se hubieran resuelto y muchos otros, evitado”, asegura Salva.
El primer estudio local sobre cómo las personas con insuficiencia renal crónica controlan la enfermedad revela que son pocos los que cumplen con las recomendaciones médicas y que la mitad de los 25.000 pacientes en diálisis tiene niveles demasiado altos de fósforo, un mineral que «gatilla» un proceso orgánico que eleva hasta 30 veces el riesgo de morir por causas cardiovasculares. «Los riñones no sólo depuran la sangre y eliminan los residuos orgánicos por la orina, sino que también elaboran sustancias que regulan el metabolismo óseo. A medida que el riñón va perdiendo función, disminuye también la capacidad de eliminar fósforo. En los pacientes en diálisis, los riñones no pueden filtrar solos la sangre, por lo que el fósforo que normalmente se ingiere a través de la comida queda en el organismo y la diálisis resulta insuficiente para eliminarlo», explicó la doctora Adriana Peñalba, nefróloga del Hospital Angel C. Padilla, de Tucumán. De paso por Buenos Aires para presentar los resultados del estudio realizado por la Sociedad Argentina de Nefrología (SAN) sobre 4600 pacientes de 13 provincias, Peñalba explicó a LA NACION por qué las personas con una pérdida de la función renal deben reducir el consumo de alimentos ricos en fósforo (pescado, quesos y bebidas cola, entre otros) y no subestimar las indicaciones del nefrólogo. «El aumento del fósforo tiene efectos sobre el metabolismo de los huesos, ya que estimula la producción de parathormona [hormona paratiroidea o PTH]. Cuando esa sustancia está muy alta, acelera el recambio óseo y termina haciendo que los huesos de los pacientes se debiliten y puedan fracturarse», precisó la coordinadora del Grupo de Trabajo de Osteodistrofia Renal de la SAN. Por otro lado, esa estimulación del metabolismo óseo que genera la PTH hace que comience a circular por la sangre una mayor cantidad de calcio. Esa sobrecarga termina afectando las células musculares de las arterias y los vasos por los que circula: «Produce la calcificación [endurecimiento] de las células intermedias del tejido arterial». El estudio reveló también que muchos pacientes no cumplen la terapia con quelantes de fosfato que los ayuda a eliminar el exceso de fósforo. La alimentación promedio aporta unos 2000 mg de fósforo por día y cada sesión de diálisis, que es una sustitución del filtrado renal, permite extraer 800 miligramos. «Los pacientes van tres veces por semana a diálisis, pero aunque fueran todos los días, seguirían teniendo un saldo positivo del nivel de fósforo», indicó Peñalba. Por eso, agregó, es tan importante que cumplan el tratamiento aunque se sientan bien. «El mal manejo del fósforo es más evidente en la etapa más avanzada de la insuficiencia renal, que es cuando los riñones filtran menos de 20 ml de sangre por minuto. Pero hay que saber que el buen control del fósforo es importante aun en las primeras etapas de la enfermedad, cuando el riñón todavía puede eliminarlo por la orina», finalizó. La mitad no controla bien los niveles de ese mineral, lo que eleva el riesgo cardiovascular
Durante más de un siglo, la ciencia sostuvo que la luz no puede enfocarse en nada que sea más chico que su longitud de onda. Para la luz visible este límite es de unos 600 nanómetros (mil millonésimas partes de un metro). Es lo que los físicos llaman el «límite de difracción».
Pero un científico argentino acaba de demostrar lo contrario: que si se hace pasar un láser por un fino disco en el que se grabaron en forma litográfica círculos concéntricos (como los de los anillos de los árboles) de dos materiales diferentes se puede enfocar el rayo en 50 nanómetros, un tamaño lo suficientemente pequeño como para divisar virus y nanopartículas.
«El asunto es controlar muy cuidadosamente el radio de los círculos y el ancho de los anillos -dice desde su casa en Ann Arbor, Estados Unidos, el doctor Roberto Merlin, autor del desarrollo-. Si uno lo hace bien de acuerdo con una receta que figura en mi trabajo, resulta.»
Merlin, que obtuvo su licenciatura en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires en 1973 y más tarde se doctoró en la Universidad de Stuttgart, Alemania, reside desde hace décadas en los Estados Unidos. Actualmente es profesor de la Universidad de Michigan y miembro de la Sociedad Física Americana, de la Sociedad Optica Americana, de la Fundación Von Humboldt y de la Fundación Guggenheim.
Según explica, la diferencia entre una lente común y esta «superlente» es que la primera trabaja con ondas que los investigadores llaman del «campo lejano» y este desarrollo con las del «campo cercano», que decaen exponencialmente. «Las llamamos evanescentes», puntualiza. La lente con los diseños no refracta las ondas de luz, que es la manera en que funcionan las convencionales, sino que vuelve a formarlas.
En los últimos años muchos equipos estaban tratando de superar el límite de difracción de la luz visible, pero hasta ahora no se habían encontrado métodos efectivos para lograrlo. Trabajando con su equipo de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Michigan, Merlin desarrolló modelos matemáticos que eliminan los obstáculos. La universidad y los investigadores ya obtuvieron una patente que protege el desarrollo.
«Tenemos un modelo -cuenta Merlin-, pero el electromagnetismo es algo tan conocido que no hay ningún impedimento tecnológico como para que no se pueda hacer.»
Según el científico, hay muchísimo interés en este tema de enfocar la luz más allá del límite de difracción clásico, entre otras cosas, porque permitiría aumentar drásticamente nuestra capacidad de almacenamiento de información. «Por ejemplo, el bit de un CD está limitado por el tamaño del láser que uno utiliza para leerlo -explica-. Aunque uno pudiera escribir cosas más pequeñas, el láser no podría leerlas. Pero este hallazgo permitiría utilizar la misma longitud de onda aunque se hiciera el punto de información muchísimo más pequeño.»
La «superlente» también permitiría enfocar otro tipo de radiación electromagnética, como las microondas. «Usando la lupa con que los chicos enfocan el sol, el objeto más pequeño que uno puede enfocar mide medio micrón (millonésima de metro) -concluye Merlin-. Con este desarrollo, nosotros llegamos a seis nanómetros. Y si uno quisiera enfocar microondas, que tienen una longitud típica de 30 centímetros, con esta lente podríamos llegar a un micrón.»
Fruto de cinco años de trabajo de investigadores del Laboratorio de Agrobiotecnología de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, la planta es resistente a gran variedad de microorganismos, algo valioso para los agricultores
Científicos argentinosdesarrollaron una planta de papa resistente a hongos y bacterias que suelen dañar este cultivo y reducen su producción, se informó hoy.
«Queríamos probar que es posible lograr resistencias de amplio espectro, y lo conseguimos. Por eso insistimos en que este desarrollo debe considerarse una prueba de concepto», dijo Alejandro Mentaberry, director del grupo de investigadores.
El investigador destacó que esta planta no es resistente a un solo patógeno, sino a una gran variedad de microorganismos, algo valioso para los agricultores.
Para obtener esta papa, los científicos modificaron tres genes que codifican la producción de proteínas con propiedades antifúngicas y antibacterianas, con la finalidad de obtener plantas transgénicas resistentes a diferentes patógenos.
El mismo grupo de investigadores trabaja para introducir resistencia a bacterias y hongos en variedades de soja y maíz.
El sistema está patentado en la Argentina y fue presentada su patente en los EE.UU.Fue declarado de Interés Nacional por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.
Método de inyección de agua para motores diesel, nafteros, GNC, GLP y biodiesel. Logran hasta un 15% de aumento de la potencia y hasta un 25% de disminución del consumo de combustible.
por Sr. Jorge Fioramonti *
El dispositivo de inyección de agua funciona en motores de ciclomotores, automóviles, pick-up, colectivos, camiones, maquinarias agrícolas, vehículos blindados, embarcaciones, 4×4, etc.
Los vehículos de transporte, de pasajeros o de carga provocan, a causa del uso de combustibles fósiles, un aumento de la concentración de monóxido de carbono (CO) en la atmósfera. Esto tiene mucha relevancia en los espacios urbanos al ser mayor la concentración de automotores.
El sistema de hidroinyección desarrollado durante 18 años por Jorge Fioramonti colabora con la preservación de la calidad del aire. Se trata de un método de inyección de agua para motores diesel, nafteros, G.N.C., G.L.P. y biodiesel, con el cual se consigue hasta un 15% de aumento de la potencia y hasta un 25% de disminución del consumo de combustible, en cualquier tipo de vehículos con motores de combustión interna.
Este hidroinyector regula el pasaje de agua a la admisión del motor, lo que logra la disociación molecular del agua en el momento de la explosión, reduciendo la emisión de gases, porque transforma el monóxido de carbono en bióxido de carbono, agregándole oxígeno, disminuyendo así la contaminación ambiental en un 70% en motores diesel, en un 85% a un 90% en motores nafteros a carburador y un 30% en los que son a inyección. Además, la diminuta proporción de agua que entra en la cámara de admisión elimina los residuos carbonosos que quedan luego de la explosión anterior y permite que el recorrido del pistón sea más rápido, ya que en un motor normal quedan muchos residuos.
Todos los resultados expuestos fueron evaluados en las pruebas realizadas en la Escuela General Savio del Ejército Argentino, Instituto INA, Plantas de Revisiones Técnicas de Santiago de Chile, Departamento de Medio Ambiente de Rosario (Santa Fe), Municipalidad de la Plata y Dirección de Control Ambiental de Córdoba, entre otros.
Asimismo, la empresa realizó aproximadamente 4.000 pruebas en bancos propios con ingenieros de distintas especialidades.
Cómo funciona
La inyección de agua, regulada automáticamente, ingresa una pequeña cantidad de agua destilada a la cámara de combustión junto con el aire, para llegar a los cilindros y mejorar la combustión.
Un marcado aumento de potencia por la disociación molecular del agua en el momento de la explosión, logra una disminución de consumo que va desde un 10% a un 18% en motores diesel, de un 15% a un 20% en motores nafteros y de un 15% a un 25% en motores a gas.
Además, se alarga la vida útil del motor entre un 70% y un 100% más por la eliminación de residuos carbonosos que produce la explosión.
En tanto, el dispositivo fue ideado para ser aplicado a todos los motores de combustión interna. Funciona desde un ciclomotor hasta el motor más grande (automóviles, pick-up, colectivos, camiones, maquinarias agrícolas, vehículos blindados, embarcaciones, 4×4, etc.) pero no se coloca en motores de aeronáutica.
La instalación del sistema no requiere modificar el motor ni reformar ninguna parte del habitáculo. El equipo posee dos años de garantía.
Economización de aceite y filtro
Al desaparecer el carbón su contaminación es mínima, por lo tanto, se alarga su aprovechamiento.
Al inyectar el agua a los cilindros, aleja la detonación, suaviza las máximas presiones, reduce la temperatura de las bujías, válvulas y gases de escape, no dañando la lubricación de los cilindros.
En la combustión desaparece el constante ataque a los metales y además al no formarse la costra que origina el carbón, esto ofrece una larga vida útil en caños y silenciadores de escape.
Entre otros beneficios, cabe agregar:
– Reemplazo de nafta súper por común en vehículos a carburador. El sistema funciona de manera óptima bajo distintas condiciones climáticas.
– En los lugares de altura los motores pierden potencia por falta de oxígeno (llamado apunamiento) pero con el sistema de Hidroinyección Fioramonti, al incorporarle hidrógeno más oxígeno, los motores funcionan exactamente igual.
Experiencias
– El sistema de Hidroinyección Fioramonti instalado sobre un tractor Zanello doble articulación (4×4), ocho ruedas con motor Deutz turbo 160, modelo 1987, que trabajaba en segunda alta actualmente puede trabajar en tercera baja. Arrastrando desencontrado, rastra y rolo. Recorriendo aproximadamente cinco kilómetros más por hora con el mismo consumo de combustible.
– Automóvil Ford Mondeo, modelo `99, naftero y a G.N.C. El propietario de este vehículo, a una velocidad de 180 a 190 Km/hora, consume 8 m3 cuando debería ser 10 m3 aproximadamente. Obtiene un 20% de ahorro de G.N.C. Este vehículo recuperó la potencia perdida por el gas y logró bajar la temperatura de motor.
– Automóvil Peugeot 307 Hdi diesel modelo 2002, obtuvo un aumento de potencia en el torque de aceleración de aproximadamente un 22% y una disminución de consumo de un 20%.
Desde Roque Pérez, provincia de Buenos Aires, la empresa comercializa el producto en Argentina y ha realizado convenios con una empresa inglesa para llevar el sistema Hidroinyección Fioramonti a Nueva Zelanda e Irlanda.
* El Sr. Fioramonti es socio gerente de la empresa Hidroinyección Fioramonti, quien fue el desarrollador del proyecto.
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Premios y reconocimientos
– Proyecto finalista en la convocatoria organizada por el World Resources Institute de Washington DC. EE.UU.
– En el año 2003 recibió la colaboración de la Universidad de California en Berkeley.
– Fue declarado de interés por la Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires en el año 2003.
– Declarado de interés Municipal por el Concejo Deliberante de Roque Pérez.
– Declarado de Interés Nacional por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.
– Proyecto seleccionado por el Fondo para las Américas.
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