Archive | Inventos y descubrimientos argentinos

Investigadores Argentinos logran aumentar la reproducción de células madre‏

Tags:

Investigadores Argentinos logran aumentar la reproducción de células madre‏

Posted on 14 diciembre 2011 by hj

Un grupo de investigadores de la UBA logró aumentar en forma significativa la capacidad de las células madre de reproducirse durante largo tiempo; utilizaron un medio de cultivo creado en el laboratorio de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales.

 

Uno de los desafíos actuales para quienes investigan las células madre es poder multiplicarlas sin que pierdan su principal cualidad: la pluripotencia, es decir, la capacidad de “diferenciarse” para dar origen a todos los diferentes tipos celulares. Para ello, se han desarrollado métodos de cultivo bastante caros y técnicamente complicados porque, en el laboratorio, hay que tener innumerables cuidados para evitar que las células madre se diferencien en forma espontánea. Por ejemplo, el cultivo de las células obtenidas de embriones de ratón -que se utilizan para los experimentos como paso previo al uso de células embrionarias humanas-, requiere del agregado de una sustancia denominada LIF, que inhibe ese proceso de diferenciación no deseado.

Otro requerimiento técnico para criarlas es sembrarlas sobre una capa de células -llamadas “fibroblastos”-, que les brindan soporte y alimento. Esta “capa alimentadores” (del inglés geeder layer) suele interferir en la realización de ciertos experimentos, lo que muchas veces agrega dificultades a los investigadores.

Ahora, un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales dio un paso significativo para simplificar la metodología de cultivo y, en ese camino, obtuvo logros inesperados: “A partir de un medio de cultivo creado en nuestro laboratorio nos encontramos con la sorpresa de que la proliferación de células madre embrionarias de ratón aumenta alrededor del doble sin necesidad de utilizar fibroblastos”, explica a InfoUniversidades la doctora Alejandra Guberman, directora del grupo e investigadora del Conicet en la FCEyN. “Además, nuestro medio de cultivo las mantiene sin diferenciarse y en un estado pluripotente durante largos períodos de tiempo, sin agregar LIF”, añade.

Investigación de punta

Para cultivar células madre, los científicos utilizaron un medio donde previamente habían cultivado células de tejido ovárico de vaca, que producen una gran variedad de sustancias promotoras del crecimiento celular. “Es un medio que se logró en este laboratorio hace varios años y que se ha utilizado para otras líneas de trabajo. Ahora se nos ocurrió probarlo con las células madre”, señala Guberman.

“Tenemos algunos resultados, que aún no hemos publicado, que indican que este medio de cultivo también podría funcionar para células embrionarias humanas”, adelanta la investigadora.

Hace apenas cinco años, el japonés Shinya Yamanaka revolucionaba el mundo de la biología molecular al reprogramar células de piel humana para transformarlas en células madre pluripotentes.

En la Argentina, el equipo de la FCEyN, en conjunto con el grupo de Santiago Miriuka, en Fleni, es pionero en este campo.
“Nosotros reprogramamos fibroblastos de ratón y obtuvimos células madre pluripotentes -destaca Guberman-. Comprobamos que nuestro medio de cultivo también es efectivo para mantener a estas células madre en estado indiferenciado y pluripotente sin agregar LIF ni la feeder layer”.

Una molécula clave

Sin embargo, en estos experimentos -que fueron publicados en la revista “Biochemical and Biophysical Research Communications”- los investigadores no consiguieron un aumento en la multiplicación de las células madre. “Al principio nos decepcionamos. Incluso, llegamos a pensar que habíamos hecho algo mal -confiesa-. Pero después nos pusimos contentos porque comprendimos que, aunque las células madre embrionarias y las células madre obtenidas por reprogramación parecen iguales, debe haber algo en su mecanismo de proliferación que las hace distintas, lo cual es muy importante. Y en eso estamos trabajando ahora”, se entusiasma Guberman.

Los primeros ensayos en este sentido apuntan a una molécula que sería clave para demostrar que ambos tipos de células madre son diferentes. Pero por ahora prefieren mantener el nombre de esta molécula clave en secreto.

Los resultados del estudio, que fue financiado por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, el Conicet, la UBA y la empresa Biosidus, fueron publicados en la prestigiosa revista científica “Stem Cells and Development” .

Fuente: Infouniversidades.

http://www.argentina.ar/_es/ciencia-y-educacion/C10442-aumentan-la-reproduccion-de-celulas-madre.php

Comments (0)

Cientificos Argentinos revelan que hubo tiburones en Mendoza antes del surgimiento de los dinosaurios

Tags:

Cientificos Argentinos revelan que hubo tiburones en Mendoza antes del surgimiento de los dinosaurios

Posted on 13 diciembre 2011 by hj

Fósiles de tiburones de más de 250 millones de años de antigüedad fueron encontrados en cercanías al actual Cerro Vizcacha, hacia el noroeste de Mendoza. Además, son los primeros restos de vertebrados del Pérmico que se han hallado en el país.


Foto: www.eco2site.com

Emanuel Pujol (Agencia CTyS) – El paleontólogo Alberto Cione, encargado de estudiar los dientes de tiburón descubiertos, mencionó que estas especies vivieron antes de la gran extinción del Permo-Triásico, que ocurrió hace 250 millones de años y acabó con el 95 por ciento de la vida que había entonces en la Tierra. Unos 20 millones de años después de ese cataclismo, se iniciaría la época de los dinosaurios.

Los fósiles datados corresponden a dientes de lejanos parientes de los tiburones actuales. “Lo único que se conserva de estos animales, generalmente, son sus dientes, porque el resto de su estructura ósea es cartilaginosa y solo en casos muy excepcionales resisten el paso del tiempo”, explicó el investigador del Museo de La Plata y del CONICET a la Agencia CTyS.

Sin embargo, como los tiburones llegan a perder una cantidad muy alta de dientes a lo largo de su vida se facilita la labor de los paleontólogos para poder encontrarlos y estudiarlos. “Los seláceos longevos, que alcanzan los 30 años, pueden llegar a cambiar más de 20 mil piezas dentales”, precisó Cione.

El investigador principal del CONICET explicó que los tiburones tienen dientes hasta en la parte externa de sus cuerpos: “Poseen una cobertura formada por estructuras dentarias, que también se les van desprendiendo a lo largo de su existencia, y así fue posible encontrar sus escamas en los sedimentos del Pérmico, una era geológica que concluyo hace más de 250 millones de años”.

Incluso, las escamas que conocemos en los peces son piezas óseas con muy bajo nivel de calcio, por lo que no poseen gran capacidad de conservación. Por el contrario, los dientes en general y estos exoesqueletos de los tiburones están fortificados al poseer el revestimiento de un esmalte rico en carbonatos, que los hace propicios para resistir el paso del tiempo.

Restos fósiles de tiburones vivos
El subtítulo podría emocionar a aquella diva de los teléfonos que imaginó el hallazgo de un dinosaurio vivo. Para evitar confusiones, vale remarcar que estos tiburones vivieron y murieron hace más que 250 millones de años, si bien es cierto que los restos fósiles que fueron estudiados por el doctor Cione provienen, en su mayoría, de seres que aun no habían perecido.

“Mientras que los restos fósiles que se encuentran de mamíferos o de dinosaurios corresponden mayormente a cadáveres, podemos decir que las piezas dentales que estudiamos, en general, se desprendieron del cuerpo de los tiburones cuando éstos se mantenían con vida”, observó el especialista en paleontología de peces.

Según las estimaciones realizadas, los tiburones encontrados medían alrededor de un metro de largo, semejantes en tamaño a los que frecuentan actualmente los mares tropicales y se suelen ver en filmaciones de documentales, siempre desplazándose en grupos muy abundantes.

Mediando centenares de millones de años, se podría imaginar que estas especies tenían formas extravagantes. Sin embargo, sus apariencias no eran muy distantes a la de los tiburones actuales. De todas maneras, aclaró Cione, “que fueran similares en longitud o en sus formas externas, no significa que correspondan a familias cercanamente emparentadas”.

De hecho, los tiburones suelen ser denominados como fósiles vivientes, puesto que sus primeros representantes son parecidos a las formas actuales.

Estos tiburones nadaban por la zona en la que actualmente se ubica el Cerro Vizcacha debido a que, durante el Pérmico Temprano, allí no habían montañas y el nivel del mar era mayor al que conocemos hoy en día. En esas condiciones, sin una Cordillera de los Andes todavía elevada, había un ingreso marino desde el Océano Pacífico.

Los huesos más antiguos hallados en Argentina
El hallazgo de estos dientes de tiburón fue realizado por el tesista doctoral Hugo Freije, al noroeste de Mendoza, a muchos metros sobre el nivel del mar, puesto que las modificaciones geológicas hicieron ascender aquellas zonas por las que nadaron, hace más de 250 millones de años, estas especies.

Precisamente, estas piezas se ubicaban en los niveles marinos de El Jarillal, en los depósitos que afloran cerca del Cerro Vizcacha, en la cuenca Calingasta-Uspallata que se ubica a lo largo del margen occidental de la Precordillera.

Así, el doctor Cione procedió a realizar la primera descripción de dientes de hibodóntidos del Paleozoico de América del Sur. “Una de estos dientes posee una corona con un centro de cúspide relativamente alto, aunque de escasos milímetros y filos de corte bien desarrollados”, ejemplificó el especialista a la Agencia CTyS.

Estos fósiles rescatados, que pasaron a constituir los primeros vertebrados que se encontraron en Argentina, y precedieron a los dinosaurios, los lagartos, cocodrilos, tortugas, ranas y mamíferos, se encuentran depositados en el Museo de Historia Natural de San Rafael, en Mendoza.

Fuente: CTyS

http://www.ctys.com.ar/index.php?idPage=20&idArticulo=1448

Comments (0)

Investigadores Argentinos avanzan en sistemas para poder «hablar» con las computadoras‏

Tags:

Investigadores Argentinos avanzan en sistemas para poder «hablar» con las computadoras‏

Posted on 12 diciembre 2011 by hj

Descubren las señales que indican cuándo vamos a ceder la palabra en un diálogo

Foto: Cepro-Exactas

 

Por Cecilia Draghi | Para LA NACION

Agustín Gravano analiza el habla humana con ayuda de sistemas computacionales. Como en un baile, en un diálogo uno da paso al otro para que se exprese y, si no hay pisotones o interrupciones, el intercambio fluye compasadamente. ¿Pero qué señales indican cuándo es el turno de uno y luego del otro? Lo hacemos a diario y resulta tan natural que ni siquiera nos planteamos cómo lo hacemos. Pero si bien esto ocurre todo el tiempo en los más diversos idiomas en el mundo, desentrañar este minué es clave para diseñar sistemas de computación que imiten mejor la comunicación humana.

«Los humanos somos increíblemente expertos para detectar los intercambios en los diálogos. Sabemos cuándo una persona termina de hablar y nos cede la palabra. ¿Cómo hacemos cuando no hay contacto visual, por ejemplo por teléfono, para darnos cuenta de que es nuestro turno en la charla? Nosotros estudiamos estas transiciones y hallamos evidencias de que hay cambios muy sutiles en la forma de expresarse que ocurren en milisegundos y advierten al otro que estamos por terminar de hablar», indica Agustín Gravano, del Departamento de Computación de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, que realizó este estudio como parte de su tesis doctoral bajo la dirección de Julia Hirschberg en la Universidad Columbia de Nueva York.

Tal como en la forma escrita aparecen puntos, guiones y otros signos ortográficos para dar cuenta del fin del párrafo de un interlocutor y del inicio de otro participante en el diálogo, el modo oral también ofrece señales. «La voz pierde calidad, es más rasposa, desciende el tono y la intensidad, es como que se va apagando a medida que se acerca el final del parlamento. El habla es más lenta cuando termina el turno que cuando se halla en el medio del discurso -describe Gravano, investigador del Conicet-. En general, la parte final de las oraciones se estira, pero cuando se da la palabra al otro, el estiramiento final es más corto. Todas estas variaciones son muy sutiles y ocurren de modo muy veloz.»

En el Laboratorio de la Universidad de Columbia grabaron y analizaron diálogos de 45 minutos entre 13 personas, seis mujeres y siete hombres. De a pares, conectados por computadoras, jugaban en equipo y necesitaban comunicarse verbalmente para realizar las tareas pues un telón les impedía verse entre sí. Los resultados de este trabajo se publicaron recientemente en Computer Speech and Language .

«La cortina buscó que toda la comunicación fuera auditiva, similar a la que ocurre por teléfono. Los juegos lograron que los participantes se olvidaran de que eran objeto de estudio y generaran un diálogo muy rico orientado a realizar una tarea en común», detalla Gravano.

«El objetivo de los que estamos en esta área es estudiar cómo la computadora puede entender la voz humana y responder -subraya el investigador-. Empleamos el lenguaje oral diariamente casi sin percatarnos de la cantidad y la complejidad de los procesos involucrados en algo tan natural como mantener una conversación. Sin embargo, muchos de esos procesos plantean tremendas dificultades para los sistemas informáticos.»

PERSONAS Y MÁQUINAS

Es largo el listado de cuestiones que los científicos deberán resolver para alcanzar el viejo sueño de contar con una máquina que hable a imagen y semejanza del ser humano. ¿Cuándo determina la computadora que la persona deja de hablar y es su turno para responderle? Lo más habitual es esperar que se produzca un silencio, pero a veces el usuario calla unos segundos para pensar lo que luego continuará diciendo. Además, se sabe que esta estrategia de breve mudez no es la más usada en los diálogos entre humanos, según indica el trabajo científico.

Por otra parte, ¿cómo lograr que en el futuro la voz de la computadora no resulte tan extraña, aparatosa, y hasta intimidante? Los problemas son múltiples y más aún cuando se desea lograr un diálogo variado y espontáneo como el humano. «Por el momento, contamos con sistemas acotados. Por ejemplo, se pueden comprar pasajes de avión por teléfono mediante un diálogo con la computadora. Pero el inventario de palabras es limitado y el dominio de situaciones posibles también», plantea Gravano.

Con numerosas dificultades por sortear, como la variedad de idiomas, dialectos y entonaciones, Gravano no ceja en su intento de lograr una conversación humano-computadora más natural que la actual. Mientras tanto, uno de sus trabajos a mediano plazo es desarrollar un sistema de lectura de páginas web para usuarios con problemas de visión. «La idea es que sea hablado en un castellano neutro argentino, que resulte familiar para un cordobés, un correntino e, incluso, un uruguayo. La propuesta es que sea gratuito y que cualquiera pueda bajarlo de Internet. Este proyecto podría estar listo en unos dos o tres años», concluye.

Centro de Divulgación Científica de la Facultad de Ciencias Exactas, UBA

http://www.lanacion.com.ar/1431275-avanzan-en-sistemas-para-poder-hablar-con-las-computadoras

Comments (0)

Cientificos Argentinos ubican el área del cerebro que nos permite hacer tareas simultáneas

Cientificos Argentinos ubican el área del cerebro que nos permite hacer tareas simultáneas

Posted on 11 diciembre 2011 by hj


Foto: suplementosnutricionales.com.uy

 

Por Nora Bär | LA NACION

Como los exploradores que durante dos siglos se lanzaron a descubrir y cartografiar continentes desconocidos, los neurocientíficos de hoy están trazando el nuevo mapa del cerebro.

Localizar dónde residen las principales funciones de la mente es todo un desafío, porque exige desentrañar los engranajes del cerebro «en vivo y en directo». Pero un trabajo de investigadores argentinos y británicos acaba de agregar dos piezas fundamentales al rompecabezas.

En un estudio que acaba de publicarse en la revista Neuropsychologia , pudieron confirmar que una región conocida como área 10 de Brodmann es vital para dos funciones humanas básicas: la capacidad de inferir los pensamientos y sentimientos de los demás (algo que los científicos llaman «teoría de la mente») y la habilidad de realizar varias tareas al mismo tiempo, conocida popularmente con el término de multitasking (multifunción).

«En 1909, [el neurólogo alemán] Korbinian Brodmann publicó un mapa que dividía la corteza cerebral en 52 áreas según el patrón de distribución de las neuronas (las características de su estructura citoarquitectónica) -explica la doctora María Roca, subdirectora del Departamento de Neuropsicología del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco) y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro-. Se dio cuenta de que había muchas áreas que tenían una composición diferente y las numeró. Después, a medida que fue avanzando, se encontraron funciones para muchas de ellas. En particular, la número 10 está ubicada en la parte más anterior del cerebro, en el lóbulo frontal, y genera un interés especial porque fue aumentando de tamaño a lo largo de la evolución y está íntimamente conectada con otras regiones fundamentales para la actividad cognitiva.»

Roca, primera autora del trabajo apoyado por la Fundación Ineco, junto con sus colegas Teresa Torralva, Ezequiel Gleichgerrcht y Facundo Manes, también investigadores de Ineco y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, y John Duncan, de la Unidad de Cognición y Neurociencias de la Universidad de Cambridge, seleccionaron a 14 pacientes con daño en el área 10 y en otras regiones del cerebro, y los compararon con controles normales.

«Si bien había indicios de que esta área podía estar vinculada con las funciones mencionadas, no muchas surgían de pacientes con lesiones cerebrales -cuenta Roca-. De modo que para someter a prueba estas hipótesis los sujetos realizaron dos tests que indican déficits en esas capacidades.»

En el primero, los científicos les leyeron 20 historias, en 10 de las cuales alguien «metía la pata» o decía algo inapropiado (cometía un faux pas ).

En el segundo, se les pidió a los sujetos que realizaran cinco tareas simultáneas, mientras respetaban una meta de orden superior y otras de menor importancia.

Los pacientes con lesiones en el área 10 presentaron dificultades para detectar las historias en las que alguien había metido la pata o dicho algo inapropiado, y pudieron realizar menos tareas simultáneas que los controles sin patología.

«Esta es una de las regiones más misteriosas -cuenta Roca-. Se sabe que es una de las más importantes relacionadas con la cognición compleja. Es una de las primeras que se afecta en la demencia frontotemporal. Algo hay ahí de lo que nos hace humanos; aunque no está claro cuál es su rol. El problema es que las neuroimágenes funcionales pueden mostrar si un área se activa, pero no nos dicen por qué. Hay que tener la región desactivada para que aparezcan los déficits. Entonces, lo que hicimos fue cruzar las neuroimágenes con los resultados conductuales.»

Así, pudieron mostrar que cuando hay lesiones en el área 10 aparecen déficits en teoría de la mente (detectar situaciones sociales inapropiadas) y en el multitasking . No así cuando hay daño en otras regiones. «Mostramos no sólo que se usa, sino que es crítica para esas funciones», dice Roca.

Según la especialista, estos déficits tienen un gran impacto en la vida de los pacientes y de sus familiares. «Dado que los desajustes son sutiles y que son personas que tienen una performance normal en muchas otras tareas (como leer o hacer operaciones matemáticas), muchas veces se atribuyen sus comportamientos a problemas motivacionales, y quienes los rodean piensan que no hacen ciertas cosas porque no les importan. Entender qué es lo que realmente sucede es un alivio para la familia», dice Roca.

Por su parte, el doctor Julián Bustin, especializado en gerontopsiquiatría, que no participó en la investigación, opina que este nuevo avance ayuda a conocer en detalle cuáles son las funciones y el rol de cada área específica del cerebro.

«Tenemos que saber que muchos comportamientos pueden estar relacionados con daños en regiones puntuales y encontrar formas de rehabilitarlos», dice.

Bustin también considera que no se puede descartar que, además de un tumor o un accidente cerebrovascular, como se probó en este estudio, procesos patológicos vinculados con la neurodegeneración, por ejemplo, tengan efectos similares en la cognición.

Fuente: La Nacion

http://www.lanacion.com.ar/1431609-ubican-el-area-que-nos-permite-hacer-tareas-simultaneas

Comments (0)

Cientificos Argentinos cultivan microalgas que mitigan el efecto invernadero

Tags:

Cientificos Argentinos cultivan microalgas que mitigan el efecto invernadero

Posted on 10 diciembre 2011 by hj

Para reducir los efectos ambientales, los científicos recurren a una metodología novedosa y sustentable: el cultivo de microalgas para absorber dióxido de carbono. Planean utilizarlas en las fábricas de cemento para reducir su impacto en la atmósfera.

Microalgas que mitigan el efecto invernadero

Las microalgas que cultivan los investigadores de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) son autóctonas de la zona y tienen una alta capacidad de absorción de dióxido de carbono. Planean utilizarlas en las fábricas de cemento para reducir su impacto en la atmósfera y, además, crear biocombustible a base de estos organismos.

Teniendo en cuenta que la industria cementera genera el 5 por ciento del total de dióxido de carbono emitido por la actividad humana, la innovación llevada a cabo por los científicos cuyanos es vital para la protección de la atmósfera, ya que las emisiones de este gas son las que, junto con otras sustancias, producen el efecto invernadero.

“Las microalgas realizan un proceso fotosintético, es decir, toman la energía solar y el dióxido de carbono, que puede obtenerse de las fábricas de cemento, y los utilizan para generar su alimento”, explica a la Agencia CTyS María Florencia Codina, ingeniera industrial y miembro del grupo de investigación.

Para poder obtener el dióxido de carbono, los científicos lo tomarán directamente de las chimeneas de las fábricas y, luego de enfriarlo, será conducido a dispositivos especiales para disolverlo en agua de cultivo y separarlo de los otros gases.

Es importante señalar que el 60 por ciento de los gases de chimenea de la industria cementera no provienen de la quema del combustible, sino de la propia reacción química de descarbonatación del mineral. Por eso, tales gases son más ricos en dióxido de carbono que en otras industrias.

Según la ingeniera Codina, las pruebas realizadas en laboratorio para analizar la potencialidad de las microalgas obtuvieron resultados alentadores. “La idea sería hacer una planta piloto de media hectárea y cultivar las algas allí. Así, podremos poner a punto todas las técnicas que llevamos a cabo a escala laboratorio pequeño y acercarnos a escala industrial”, cuenta.

Por otro lado, una vez absorbido el dióxido de carbono emitido por la industria cementera, los científicos retirarán las algas del agua para utilizarla como biocombustible y alimentar los hornos de la fábrica.

“La biomasa, cuando es separada del agua y secada, se parece al aserrín y se puede meter al horno para combustión. La idea es utilizar la biomasa de algas como combustible alternativo”, concluye Codina.

Al trabajar directamente con consorcios de algas, es decir, con una variedad de especies y no con particulares, los científicos deben someterlas a distintas condiciones para favorecer el crecimiento de unas por sobre otras. De esta manera, buscan aprovechar la potencialidad de las especies para distintos fines.

Fuente: Agencia CTyS

http://www.argentina.ar/_es/ciencia-y-educacion/C10402-microalgas-que-mitigan-el-efecto-invernadero.php

Comments (0)

Cientificos Argentinos y japoneses logran medir los rayos cósmicos que ingresan por un agujero electromagnético‏

Tags:

Cientificos Argentinos y japoneses logran medir los rayos cósmicos que ingresan por un agujero electromagnético‏

Posted on 09 diciembre 2011 by hj

En el marco de un proyecto mundial, científicos argentinos y japoneses instalaron en Bahía Blanca una antena que recibe los rayos cósmicos. Integran una red internacional que evalúa los efectos de un gran agujero magnético que existe en el Atlántico Sur en el que se produce mayor radiación que en otros lugares, dado que el campo magnético es menor que en todo el resto del planeta.


Foto: elsolonline.com

Instalado por expertos japoneses con el fin de estudiar los procesos de radiación electromagnética provenientes del espacio en la zona del Atlántico Sur, funciona desde hace tres meses en el predio del Conicet Bahía Blanca un riómetro. Las radiaciones electromagnéticas afectan el funcionamiento de satélites y de radiocomunicaciones, así como también aspectos eléctricos en tierra, en caso de tormentas eléctricas.

El riómetro es un aparato de radio que capta las señales que provienen de la galaxia, para el estudio de cómo afecta la radiación a la capa de la atmósfera ubicada entre los 60 y 600 km, llamada ionósfera. Mediante este proyecto se crea una base de datos que durante todo el año registra pasivamente los rayos cósmicos.

La razón de su implementación es el agujero magnético que se registra en el sur del continente. Tanto en Argentina, como Paraguay, Chile, Uruguay y sur de Brasil, existe un agujero magnético que se llama anomalía magnética del Atlántico Sur. “Esa anomalía implica que acá haya más radiación que en otros lugares. Es por esto que resulta importante analizar cómo se comporta la atmósfera en esta zona problemática”, explicó a InfoUniversidades el doctor en Geología, Jorge Spagnuolo, del Instituto Argentino de Oceanografía.

La anomalía del Atlántico Sur se caracteriza por tener un campo magnético menor que en todo el resto del planeta, es decir que la precipitación de partículas es más importante en Latinoamérica que en otras partes de la Tierra.

La ionósfera es conocida también como termósfera, debido a las altas temperaturas que alcanza, los gases en ella se encuentran ionizados. Puede considerársela como la capa inferior de la magnetósfera, que actúa como un escudo y protege a la Tierra de la radiación proveniente del viento solar. Asimismo, es vital en la transmisión de las ondas de radio.

“El riómetro recepciona las emisiones galácticas que, en forma de electrones, llegan a la magnetósfera. Sirve para medir la radiación, es decir, la filtración de electrones que llegan desde el espacio”, indicó el especialista. Las radiaciones afectan el funcionamiento de los satélites y las radiocomunicaciones, como así también a aspectos eléctricos en tierra cuando ocurren tormentas eléctricas, por ejemplo. La información que se obtendrá a partir del radiómetro será de trascendencia mundial, debido a que el estudio de la ionósfera tiene un doble aspecto de interés, por una parte, el científico, que resulta en investigaciones sobre los cambios del geosistema en todas las disciplinas y, por otra, el técnico, por la influencia de la ionósfera en la transmisión de ondas radioeléctricas, esenciales en la técnica de comunicaciones.

El equipo brindará datos digitales sobre la variación de la precipitación de electrones y sobre las irregularidades ionosféricas y servirá para conocer cuál es la característica que tiene la ionósfera con frecuencia de toma de muestras de un segundo correspondiente al parámetro de la absorción, y su relación con la variación del campo magnético.

Este desarrollo es utilizado como una técnica económica para estudiar cómo es la absorción en la ionósfera y realizar análisis de los procesos de capacidad de filtración ionosférica de manera rápida, con buenos resultados y sin interferir en el ambiente.

“El campo magnético es un escudo, pero aquí tiene una menor resistencia, entonces las partículas se precipitan hacia esta región más profundamente. Esto puede provocar diferentes fenómenos y muchos de ellos no están estudiados aún. Por ello es importante estudiar esa anomalía sin métodos directos sino con métodos pasivos como este riómetro, sin emitir señales perturbadoras para el medio ambiente o alterar la situación”, agregó.

La experiencia es posible por un acuerdo con la Universidad de Takushoku (Tokio, Japón) -adonde los datos obtenidos son remitidos periódicamente para su análisis-, la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata, el Servicio Meteorológico Nacional, el Conicet Bahía Blanca y la Universidad Nacional del Sur (UNS).

Con este instrumento, el organismo científico local se integra a la red de sensores South Atlantic Riometer Network (SARINET), que comienza en la Antártida y se extiende a través de Chile, Argentina y Brasil.

Precisión

El acuerdo entre la Universidad Nacional de La Plata y el Conicet Bahía Blanca, con la participación y apoyo del Instituto Argentino de Oceanografía, el Instituto de Física del Sur, el departamento de Geología (Cátedras de Geofísica y Geología Marina) y el departamento de Física de la Universidad Nacional del Sur establece, además, la próxima instalación de otro aparato, (magnetómetro) para registrar en forma digital la intensidad total de campo magnético de la tierra, realizado por Julio César Gianibelli, director del Observatorio Magnético de Trelew.

Marcelo C. Tedesco
[email protected]
Karina Cuchereno
Dirección de Prensa y Ceremonial
Universidad Nacional del Sur

Fuente: Infouniversidades

http://infouniversidades.siu.edu.ar/noticia.php?titulo=miden_los_rayos_cosmicos_que_ingresan_por_un_agujero_electromagnetico&id=1414

Comments (0)

Estimados amigos:
Este sitio no recibe apoyo privado ni estatal. Preferimos que sea así para poder publicar lo que consideramos "buenas noticias" sobre nuestro país de manera independiente. Si te gusta este sitio y querés colaborar para que sigamos online escaneá el código QR con la App de Mercado Pago.
Gracias por leernos y por tu colaboración!!


Las Malvinas fueron, son y serán argentinas!

Humor


Sendra | Sendra


39.gif


DANIEL PAZ & RUDY | Página 12

Daniel Paz & Rudy