La medida se tomó luego de que la empresa alemana decidiera hace tres meses cerrar la fábrica. La resolución evita que 500 trabajadores se queden en la calle

Finalmente, el Estado se hará cargo de la fábrica que la autopartista alemana Mahle posee en Rosario, la cual se había decidido cerrar hace tres meses.
La decisión, anunciada ayer a los trabajadores por la compañía y por los funcionarios de la cartera laboral, fue tomada el martes por la noche en una reunión que mantuvieron Débora Giorgi, ministra de Producción, Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, y Diego Verardo, gerente general de Mahle Argentina.
Cabe recordar que hace tres meses la autopartista alemana decidió cerrar la fábrica, lo que motivó que el Gobierno realizara gestiones para evitar que los 500 trabajadores de la empresa quedaran en la calle. Sin embargo, finalmente decidió hacerse cargo de la situación, cuando las negociaciones con diversas compañías parecieron estancarse.
Voceros del Ministerio de Producción señalaron ayer que «debido al fracaso de las negociaciones con los cuatro interesados por la empresa, en la medida en que ninguno de ellos daba las garantías suficientes para dar continuidad a la producción y asegurar la totalidad de los puestos de trabajo, el Estado asume la responsabilidad de preservar las fuentes de trabajo y la empresa, que tiene carácter estratégico, ya que produce partes de motores necesarias para la industria«.
«El Estado no hace otra cosa que lo que hacen otros Estados en otras partes del mundo ante la situación de crisis«, añadieron, según publicó el diario La Nación.
El Estado pagaría por la planta «lo mismo que Mahle pidió a los eventuales compradores», una cifra cercana a los $10 millones.




