Su diseñador asegura que podría empezar a producirse en el 2010, aunque todavía no se desarrolló un prototipo. Tendrá motor Fiat. Pablo Corso.
Cada tanto, la Argentina atestigua el renacimiento de un sueño peronista: un auto de calidad, 100% nacional y al alcance del pueblo. El proyecto se materializó en 1953, cuando se impulsó una flota de vehículos que tuvieron a los modelos Justicialista y Rastrojero como emblemas. La ilusión se esfumaría –junto a tantas otras– con el golpe de 1955. Después de 54 años, el arquitecto Miguel Ángel Bravo quiere retomar ese espíritu y materializarlo en el Auto Popular Argentino (APA). “Siempre fui un emprendor serial”, se autodefine el responsable de la Compañía Argentina de Automóviles.
“No soy peronista –aclara–, pero comulgo con muchas de sus políticas industriales: soy un empresario pyme, nacional y popular por definición”. Convencido de que puede hacer un auto para todos, reunió al diseñador Lucas López y al chasista Pedro Campo y diseñó el prototipo de 4 metros de largo y 1,90 de ancho, tres puertas y motor de 65 caballos. Costará unos 10.000 dólares, que podrán subir o bajar en un 20% de acuerdo con el motor, algo en lo que trabaja Fiat. El arquitecto cree que la esencia popular del proyecto está en su tamaño, ya que contempla el biotipo de los pasajeros argentinos. El Tata Nano, por ejemplo, es el más barato del mundo, pero está pensado para automovilistas indios. En cambio, el APA podrá llevar a cinco mayores sentados y está pensado para el tráfico porteño: las congestiones de tránsito se originan a lo largo, no a lo ancho.
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junio 27th, 2011 at 11:26 pm
La idea está buena, pero creo que le ganaron de mano. Existe un auto que es muy ancho, corto, y su robustez nos recuerda a la del Ford Falcon, según la opinión de los usuarios. ES el Renault Logan.