Biogénesis Bagó, la única empresa con productos aprobados para ser utilizados en caso de aparición de fiebre aftosa en Estados Unidos y Canadá, firmó un nuevo acuerdo con el departamento estadounidense para proveer vacunas en los próximos 17 años.
La empresa de biotecnología Biogénesis Bagó firmó un contrato con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), para el abastecimiento de vacuna contra la fiebre aftosa.
Así lo establece el nuevo suscripto por ambas partes que fija un plazo de extensión de 17 años (2020-2037), que es adicional al que ya tiene el laboratorio argentino hasta 2032 con el banco norteamericano de vacunas, que también incluye a México y Canadá.
Con sede en la localidad bonaerense de Garín, Biogénesis Bagó será de esta forma el proveedor oficial de antígenos y vacunas para la fiebre aftosa del Banco Nacional de Vacunas Animales y Contramedidas Veterinarias (NAVVCB, por sus siglas en inglés) del USDA.
El NAVVCB fue creado para reforzar sus medidas de protección contra la fiebre aftosa, dentro de la Ley Agrícola de 2018 de Estados Unidos para apoyar de manera integral la prevención contra esta enfermedad y proteger la producción ganadera de su territorio.
Estados Unidos se encuentra libre de esta enfermedad que afecta a rumiantes y cerdos, por lo que la defensa de su status sanitario resulta crucial y demanda los más altos estándares internacionales de bioseguridad.
«Este tipo de iniciativas y contratos que están orientados a la prevención de enfermedades que afectan severamente la producción de carne y leche, refuerzan nuestro compromiso con la evolución de la salud animal», afirmó Esteban Turic, CEO de la compañía en un comunicado.
Biogénesis Bagó es hoy la única empresa con productos aprobados para ser utilizados en caso de aparición de la enfermedad de fiebre Aftosa en Estados Unidos y Canadá.
La firma de construcción de equipamientos tecnológicos de alta complejidad de Río Negro, INVAP desarrollará radares de detección e imagen (SAR).
INVAP provincia de Río Negro
La empresa de diseño, integración y construcción de equipamientos tecnológicos de alta complejidad de Río Negro, INVAP desarrollará radares de detección e imagen (SAR) para aeronaves no tripuladas de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), informó hoy una fuente de la empresa rionegrina.
«Se trata de un radar aerotransportado con capacidad de imagen y de detección de objetos mediante el barrido electrónico activo, denominado AESA, es de apertura sintética y tiene la misma tecnología que usa el sistema satelital Saocom», dijo el gerente de Defensa y Seguridad de Invap, Darío Giussi.
«Desde los sistemas que podemos desarrollar queremos aportar al plan de negocios que tiene FAdeA», dijo a Télam y contó que entre ambas instituciones rubricaron un convenio marco de colaboración, que se realizará para el Sistema Pampa, un avión de ataque ligero y también para el Sistema Pucará Fenix, un avión de inteligencia con tareas de reconocimiento.
«Queremos aportar valor agregado, fundamental mente a los sistemas de cargas útiles», explicó el gerente de Invap y agregó que «el convenio responde a los ejes estratégicos que le interesa desarrollar al Ministerio de Defensa Nacional, fundamentalmente radares de distinto tipo».
La idea para el desarrollo tecnológico desde Invap «es que tenga una salida exportable y como línea de continuación la intención es la de desarrollar un mercado», aclaró Giussi.
Asimismo adelantó que «estamos en desarrollo de un prototipo, y en principio para el Pucará Fenix tendremos un primer modelo de evaluación volando dentro de unos meses».
Giussi explicó que «no tripulado se llama cuando no hay una persona a bordo y se controla de manera remota, pero el sistema permite un despegue y aterrizaje autónomo programable»
«Son sistemas que tienen capacidad de realizar maniobras complejas de forma autónoma», aclaró.
«Entre otras tareas, «pueden hacer observaciones, tomas de muestras, traslados de paquetes o cargas para hacer inteligencia, vigilancia reconocimiento, detección de incendios, de inundaciones y mediciones de problemas de infraestructura»”
Agregó que «la hora de vuelo de un vehículo no tripulado es más barata que la de uno tripulado, y se pueden hacer tareas de forma más económica».
El convenio marco de colaboración entre la Fábrica Argentina de Aviones «Brig. San Martín», ubicada en la provincia de Córdoba y perteneciente al Ministerio de Defensa de la Nación, e INVAP S.E para el desarrollo de proyectos conjuntos, fue ratificado por videoconferencia la semana pasada entre la presidenta de FAdeA Mirta Irondo y el gerente general de la empresa rionegrina, Vicente Campenni.
La fábrica de aviones Petrel firmó un convenio con la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) para desarrollar aeronaves impulsadas por energía eléctrica. La compañía anunció en su cuenta de Twitter que el acuerdo incluye investigación y desarrollo de nuevos perfiles aerodinámicos, winglets, nuevos materiales modernos y vanguardia tecnológica.
La compañía detalló que a partir de la firma del convenio trabajarán con la UNLP y con estudiantes e ingenieros egresados en la elaboración de un prototipo. El objetivo final es tener un avión experimental, que podría estar concluido en un año desde que se inicien los trabajos. Aún no está determinada la inversión necesaria, ya que dependerá en gran medida de los recursos que pueda aportar la universidad.
«Hace tiempo que veníamos hablando con la UNLP. Ellos tienen un túnel de viento y nos lo habían ofrecido. El acuerdo incluye la posibilidad de que estudiantes de grado y de posgrado vayan a la planta a hacer pasantías«, explicó a El Cronista Carlos Antonietti, CEO de Petrel.
La aviación es parte de la historia de Antonietti. Piloto desde los 16 años, es hijo de unos fundadores de la Federación Argentina de Cámaras Agroaérea. Es, además, sobrino del brigadier (R) Andrés Antonietti, que fue jefe de la Casa Militar y secretario de Seguridad durante el gobierno de Carlos Menem.
Este es el segundo paso de Antonietti por Petrel. Hace tres años se sumó al área comercial, con el objetivo de hacer competitiva la compañía «cuando parecía que iba a ser devorada por aviones de mucha menos calidad».
«La idea es aprovechar el conocimiento y la experiencia que tiene la UNLP en vehículos eléctricos terrestres y ver cómo se puede adaptar a la aviación. Vamos a trabajar también con la Cámara Argentina Aeroespacial y una fábrica nacional de baterías de litio«, agregó y señaló que todavía falta el «trabajo duro» de sentarse, y ver con qué materiales y procesos llevarán a cabo el proyecto.
Aún hay poco desarrollo en el mundo en materia de aviones eléctricos, explicó Antonietti. Como antecedente, citó a un modelo realizado en Eslovenia, que ya tiene los motores certificados para volar.
«La electricidad tiene múltiples ventajas desde el precio de combustible hasta la menor emisión de carbono. Entonces, se puede bajar considerablemente el costo de la hora de vuelo. Y lo que vemos es que hay científicos, laboratorios e ingenieros que permiten hacer este tipo de desarrollos en el país», dijo.
En mayo pasado, Petrel había tenido que cerrar la plantaque posee en la localidad bonaerense de Gowland dedicada a la construcción de aeronaves livianas VLA (Very Light Aircraft) y LSA (Light Sport Aircraft) de hasta 750 kilos. En ese momento, la compañía había culpado a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) por no haberles dado autorización a realizar vuelos de mantenimiento, de producción o de investigación y desarrollo.
Según detalló Antonietti, el cierre se debió a un malentendido con la ANAC. Eso generó demoras en los permisos y tener que hacer trámites de nuevo.
«Falta solo una inspección para poder reabrir la planta. Pero ya está todo terminado y tenemos todo listo para tener los certificados», aseguró.
Certificado por el Instituto de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA y el Conicet, fue pensado para el manejo de prendas de vestir en locales comerciales, con el fin de brindar seguridad a vendedores y clientes. «Bien aplicado, garantizamos una resistencia de hasta diez lavados», aseguran los creadores
Durante el anuncio de la flexibilización de la cuarentena obligatoria se informó que en los próximos días la situación en el Área Metropolitana de Buenos Aires se irá normalizando de manera escalonada hasta regresar a la normalidad previa a la pandemia de coronavirus.
Entre los rubros que aguardan en la fila para volver a ser habilitados se encuentran los comercios de indumentaria. En la Ciudad de Buenos Aires podrán abrir el miércoles que viene bajo recomendaciones que ponen el foco en la actividad viral en los textiles y la manipulación de las prendas en negocios. Es que ciertos virus, como por ejemplo el SARS-CoV-2, pueden permanecer activos en la ropa durante un tiempo y ser foco de contagio. De tal manera, una persona puede contraer COVID-19 si toca una superficie o un objeto que tenga partículas virales y luego se toca la boca, la nariz o los ojos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
Se denomina Biotex SAFE y elimina bacterias y virus de la ropa
La duración exacta de la vida del virus en una superficie —un poste, telas o incluso el dinero— depende de muchos factores, incluyendo la temperatura, la humedad y el tipo de superficie circundante. Según Mayo Clinic suelen durar menos tiempo en comparación con las superficies duras como el acero inoxidable, es decir, que todo depende de qué material está hecho el tejido.
No obstante, la médica infectóloga Cristina Freuler, jefa del departamento de medicina interna del Hospital Alemán, aclaró a Infobae: “No existe un consenso aún de cuánto dura el virus en la ropa. Sin embargo, es importante entender que existen muchos factores como el uso del transporte público, circular en la calle, entre otros, que no necesariamente pueden llegar a coincidir con los resultados de un estudio científico”.
En este contexto, ingenieros argentinos de la Química Berger desarrollaron un producto con el fin de que comerciantes y clientes operen con seguridad en los puntos de venta. Se trata de un líquido llamado Biotex SAFE que “crea un escudo que proteger al tejido de la contaminación de virus y bacterias”. Fue certificado por el Instituto de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (IQUIBICEN) de la UBA y el Conicet.
Según indican sus desarrolladores, la acción bactericida y virucida “es permanente y reduce en alto grado la posibilidad de contagio” .
«Esto es un producto argentino, es industria nacional. Es un orgullo para todos», dijo el ingeniero Guillermo Berger
En diálogo con Infobae, Guillermo Berger, director de empresa desarrolladora, contó cómo surgió la iniciativa y dio más precisiones sobre el líquido. “Este proyecto en realidad lo habíamos comenzado a trabajar en 2009, cuando arrancó la gripe A (H1N1). Como esa pandemia no tuvo el impacto que tiene la actual, quedó como un tema pendiente en el departamento de desarrollo. Y cuando llegó esto (el coronavirus) volvimos a trabajar en el protocolo de este producto después de ver el problema de probarse ropa, que en algunos casos las tiendas tienen que guardar las prendas hasta tres días para volver a ponerla en venta por haber estado en contacto con los clientes”.
Y describió: “Es una combinación de varias cosas, de una resina que soporta el producto y de unas nanopartículas que tienen mucha eficiencia contra virus recubiertos, envueltos, como son los corona. Una vez tratado, bien aplicado, haciéndolo a conciencia, elimina todos los virus de la superficie y no permite que esa superficie se reinfecte”.
La química está ubicada en el Parque industrial de Pilar
Al producto lo terminaron de elaborar el mes pasado. Para su evaluación, enviaron dos muestras de tela —una con el líquido impregnado y la otra no— al laboratorio de virología del IQUIBICEN, donde analizaron la actividad virucida contra el virus herpes simple tipo 1 (HSV-1). “Por razones de seguridad, hoy no está permitido hacer ensayos no trascendentes (es decir, que no tengan que ver con productos medicinales) directamente con el SARS-CoV-2, entonces se toman virus similares, recubiertos, como lo es el coronavirus, y la literatura, la bibliografía y la experiencia de los virólogos permite establecer que si un producto es efectivo contra un felino, un herpes o cualquier virus envuelto, va a ser efectivo contra el corona que produce el COVID-19”, explicó Berger.
Los ensayos arrojaron resultados positivos. “Los expertos del Conicet estaban muy contentos: es la primera vez que ven un producto de este tipo, no hay muchos en el mundo”, comentó el ingeniero.
De acuerdo a lo indicado por la empresa, el líquido puede aplicarse en todo tipo de tejidos y tanto a fibras naturales (algodón, lino, rayón, etc.) como fibras sintéticas (poliéster, nylon, poliuretanos, etc.) y sus mezclas. Por el contrario, no recomiendan utilizarlo enlana porque pierde efectividad.
El propio vendedor puede desinfectar las prendas con un rociador, aunque ellos sugieren que el líquido sea aplicado por el lavadero industrial de prendas que se encargan del lavado luego de la confección, o bien por el el fabricante de la tela. “Aplicado en condiciones apropiadas por el lavadero o el fabricante, el producto queda instalado y seguro. Los ensayos parciales muestran una resistencia de hasta 10 lavados domésticos en frío”, indican.
Con 50 años de experiencia y exportando productos a nueve países de Latinoamérica, la empresa química también trabaja con la industria plástica y sanitaria. En tiempos de crisis económica, afrontaron los últimos meses gracias a clientes fabricantes de algodón, de gasa, de concentrados, “gente que tuvo excepción desde el primer día y nos permitieron hacer pasar el momento”, dice Berger.
El ingeniero se muestra entusiasmado por el flamante producto y motivado para seguir innovando y desarrollando, lo cual asegura que es su “ADN”. “Estas cosas que le sirven a nuestro equipo para sentirse útil, es vital para nosotros. Esto es un producto argentino, es industria nacional. Es un orgullo no solo para nosotros sino para todos”.
En tanto, el primer test serólogico, el «COVIDAR IgG» también está siendo distribuido y alcanzó una producción de 100 mil determinaciones.
Los tests rápidos de coronavirus permiten tener resultados en menos de dos horas.
Los dos tests de diagnóstico rápido de presencia de coronavirus, desarrollados íntegramente por científicos argentinos, ya comenzaron a distribuirse en hospitales públicos para acelerar el diagnóstico de la enfermedad.
Se trata del Neokit-Covid19 y ELA- CHEMSTRIP que permiten obtener resultados en menos de dos horas y a menor costo.
En el caso del Neokit-Covid19, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, junto con científicos y científicas del Instituto de Ciencia y Tecnología Dr. César Milstein, entregaron y capacitaron a las autoridades de hospitales provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires para la implementación de estos tests.
Las determinaciones fueron entregadas también a las autoridades de los hospitales San Juan de Dios y Rossi de La Plata; el Centro de diagnóstico de Exactas de la Universidad Nacional de La Plata; el Hospital Fiorito de Avellaneda; el Hospital Petrona V. de Cordero de San Fernando; el Hospital Abete de Malvinas Argentinas y el Hospital Muñiz en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En tanto, en relación al segundo test, el ELA-CHEMSTRIP, a través de una acción coordinada entra las Universidades Naciones de San Martín y de Quilmes y el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, se entregaron determinaciones a los hospitales: Mariano y Luciano de la Vega de Moreno; San juan de Dios de La Plata; Luisa Cravenna de Gandulfo de Lomas de Zamora; Presidente Perón de Avellaneda; Néstor Carlos Kirchner de Escobar.
Por otra parte, el “COVIDAR IgG”, el tercer desarrollo argentino que fue liderado por científicos del Instituto Leloir y del CONICET y que sirve para medir la presencia de anticuerpos contra el coronavirus, ya comenzó también a emplearse en el país con varios fines como controlar la transmisión en los barrios y el cuidado del personal de la salud. Ya fueron distribuidos en forma gratuita a hospitales y centros de salud públicos y privados de todo el paı́s.
Además, sirve para medir la presencia de anticuerpos en plasma de pacientes recuperados de Covid-19 que hayan accedido a donar sangre y que permite tratar casos complicados de la enfermedad. “El primer test serológico argentino para Covid-19, “COVIDAR IgG”, alcanzó una producción de 100 mil determinaciones y tuvo un desempeño “excelente”, aseguraron expertos.
La herramienta tiene diversas aplicaciones: diagnóstico (complementario al PCR); monitoreo de pacientes infectados para evaluar la respuesta inmunológica; determinació n del estado inmunológico del personal de la salud; cuantificación de anticuerpos en muestras de pacientes convalecientes con fines terapéuticos; y análisis de la evolución de la pandemia a nivel poblacional.
Fue desarrollada por el Servicio de Ingeniería Clínica del hospital Rawson de San Juan. Luis Pulenta, el coordinador de ese departamento, cuenta las bondades del proyecto, que protegerá del contagio intrahospitalario a médicos y enfermeros que trasladen pacientes
Los bioingenieros sanjuaninos del Hospital Rawson que desarrollaron la cápsula para traslado seguro de infectados con Covid-19
La provincia de San Juan fue una de las últimas en tener contagiados de COVID-19. En la actualidad hay cuatro. El último caso fue una médica de 42 años del hospital Rawson, que atendió al hermano, un transportista que se contagió en la provincia de Buenos Aires y fue trasladado a el 5 de mayo a la provincia cuyana. Hoy, la ministra de Salud Pública Alejandra Venerando anunció que se le iniciará una demanda penal. Y se basa en que el 7 de mayo, el personal de guardia “le advirtió a la profesional la gravedad de la situación”, pero ella, igualmente, “ingresó al box de su familiar”.
Seguramente, la médica en cuestión va a poder comprobar por sí misma las bondades de un desarrollo contra el coronavirus que se hizo en el mismo hospital Rawson: la “camilla de bioseguridad para transporte de paciente COVID-19” llamada ARCA, uno de los 64 proyectos que eligió la Agencia de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación para subvencionar con 100 mil dólares en el marco de la lucha contra la pandemia. En esa burbuja plástica de 1,80 x 55 x 50 centímetros (es la medida standard, pero se hacen más grandes o pequeños), aislados del entorno, se pueden trasladar enfermos de COVID-19 con total seguridad, minimizando uno de los peores riesgos: que se contagie el personal de salud.
En ese “lado A» del hospital sanjuanino trabaja Luis Pulenta, un bioingeniero de 41 años, casado y padre de dos hijos, recibido en la Universidad Nacional de San Juan y coordinador del Servicio de Ingeniería Clínica del Hospital Rawson de San Juan, que hizo el desarrolló de ARCA junto a 18 bioingenieros y técnicos. Rápidamente, aclara: “En realidad es una cápsula de bioseguridad que va apoyada sobre una camilla. Es importante decir esto para nosotros, porque si fuese una camilla habría que registrarla en el ANMAT. En cambio, una cápsula no lo requiere. Es para la bioseguridad del personal de salud, no es un tratamiento o un diagnóstico para el paciente. No se incluir dentro del nomenclador de equipos médicos.
La innovación de la cápsula es el filtrado del aire contaminado, que sale purificado
-Significa que para el paciente no cambia nada.
-No. Lo que intenta mitigar es el riesgo por el contagio intrahospitalario, del que hay un índice muy alto. Es para traslados, se puede usar en ambulancias o para llevar al paciente entre una cama de cuidados comunes y una de terapia intensiva. Es muy importante para la fase de contención de la pandemia. Porque los traslados de pacientes sospechosos de COVID-19 no se hacen en forma sistemática. No se planteó cómo evitar el contagio. Hay sugerencias, como poner una manta plástica directamente arriba del paciente y luego hay que tirarla, pero no está sistematizado un protocolo.
-¿Cómo funciona?
-Lo que hace innovadora a la cápsula es que tiene un sistema de filtrado, no sólo una barrera mecánica, como puede ser un cobertor, para que no pase el virus y no exista contaminación. El aire que ingresa a la cápsula al salir del habitáculo lo hace filtrado a través de un filtro viral-bacteriano. Tiene una cantidad de 20 renovaciones de aire por hora, las necesarias para este tipo de dispositivo. Y otra característica importante es que posee ingresos laterales, no sólo para que los pacientes entren en la camilla, sino para hacer procedimientos.
-¿Qué ventajas tiene que el ingreso sea lateral?
-Que podés pasar al paciente de una cama de cirugía o de internación a una camilla de forma lateral, y no en forma axial, como vimos en algunos otros prototipos, donde se lo ingresa por la punta. Además tienen accesos para procedimientos necesarios durante el transporte de tipo iris, una apertura manual.
Las características de la cápsula de bioseguridad ARCA
-¿Sólo sirve para COVID-19?
-No. La cápsula sirve para cualquier otro tipo de infección viral o bacteriana. Pero lo hicimos exclusivamente por el COVID-19. Antes lo vi con el ébola en algunos lugares del mundo. Y es de presión negativa, así que el virus debe estar adentro de la cápsula, el paciente tienen que estar contagiado. Esto lo que hace es obligar a mantener una aislación mecánica entre el paciente y el personal de traslado, con la ventaja que el aire contaminado sale del habitáculo en forma filtrada.
-¿Cómo manera sale purificado el aire?
-Mediante unos filtros que vienen establecidos. Son filtros absolutos, mecánicos, que aseguran un rendimiento del 99, 9 por ciento para virus y bacterias. Nosotros armamos una regla para el filtro, la cantidad de aire que tiene que circular. Nosotros pasamos por cuatro prototipos. En el hospital Rawson, esos cuatro ya están funcionando. La versión final, con mejoras, es la que entró en el proyecto que presentamos y nos van a financiar. El filtro tiene una batería y un cargador. Cuando no lo estás usando lo desconectás. Y tenés una autonomía de dos horas. El equipo de filtrado consta de dos forzadores, una especie de ventiladores o coolers similares a los que tiene la CPU de una computadora de corriente contínua. para tener las 20 renovaciones por aire por hora.
-¿De qué material está hecha la cápsula?
-Es de PVC transparente, con un cierre tipo cremallera. Y el soporte mecánico se lo dan unas láminas de policarbonato. Y esos mismos soportes de policarbonato, al cerrar la cápsula, forman una maleta para el resguardo o el traslado del equipo a cualquier parte del país.
Cómo se puede guardar la cápsula como un maletín para su traslado
-¿Qué precio tiene este dispositivo.
-Comparado el precio de un habitáculo similar, que hay que importar, sale menos de la tercera parte. Nosotros no pensamos en venderlas, pero con todo saldría unos 100 mil pesos. Y las de afuera están alrededor de 300 mil pesos.
-¿No se hace en el país?
-La única empresa que importaba unas cápsulas similares está en Córdoba. Y hay dos o tres proyectos argentinos, pero tal vez con más énfasis en la barrera mecánica y no tanto en el filtrado del aire que sale.
-¿Ya recibieron encargos?
-Por el momento tenemos pedidas 15 cápsulas para Salud Pública de San Juan, que debemos entregar en dos meses.
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