La compañía argentina Transclor finalizó una inversión de 70 millones de pesos para comenzar a producir hidróxido de potasio, en el marco de un plan de expansión iniciado en 2009.
La nueva fase de producción se suma a los 200 millones de pesos ya invertidos y permitirá sustituir importaciones de potasa caústica, que desde 2010 a la fecha representaron un monto de 75 millones de dólares.
Además, la inversión permitirá a la compañía incrementar su producción de 70 toneladas por día a 270 toneladas de cloro-soda. Ese compuesto se caracteriza por su solubilidad y suavidad, y es usado para la producción de fertilizantes líquidos, jabones, detergentes, pigmentos, y en vidrios especiales como los tubos de TV.
Transclor además de ser uno de los principales proveedores de materia prima para la potabilización de aguas, abastece a las industrias textil, celulósica, farmacéutica, papelera, alimenticia, agroindustrial, petrolera, de higiene del hogar, entre otras.
Actualmente la empresa emplea a 250 personas en sus dos plantas productoras de Pilar y Bernal, ambas en la provincia de Buenos Aires.
El presidente de la empresa ARSAT, Matías Bianchi, recibió a periodistas en la Base Terrena de Benavídez y habló de la inminente puesta en órbita que se convertirá en un hito de la industria espacial argentina. El ARSAT-1 será el primer satélite de órbita geoestacionaria llevado al espacio por un país latinoamericano. Y no sólo eso, son ocho los países a nivel mundial capaces de una operación semejante.
Matías Bianchi, presidente de ARSAT, en la sala de control de la Estación Terrena Benavídez.
Se viene. Mañana 16 de octubre, el cohete francés Ariane despegará de la base de Guyana Francesa, transportando al satélite ARSAT-1. Lo soltará en una órbita a 250 kilómetros de la Tierra. A partir de ahí, el equipo de la Estación Terrena Benavídez de la empresa tomará control del satélite y durante 30 días su personal irá dirigiendo el ascenso hasta la altura definitiva en órbita geoestacionaria, a más de 35.000 kilómetros sobre el nivel del mar. El éxito de esta operación marcará un hito pionero en la historia de la industria espacial de la región: será la primera vez que un país latinoamericano haga la puesta en órbita geoestacionaria de un satélite. Y más todavía, pasará a integrar la elite de los países capacitados para un proyecto semejante: Estados Unidos, Rusia, China, Japón, Israel, India y la Eurozona. En el marco de pruebas y simulaciones, la empresa ARSAT invitó el viernes pasado a un grupo de medios de comunicación a visitar la Estación Terrena Benavídez, el centro de operaciones desde donde será posible poner en órbita al satélite ARSAT-1. Noticias Exactas participó de la iniciativa y tomó testimonio de la palabra del presidente de la empresa, el ingeniero Matías Bianchi. “Si no ocupamos la posición orbital asignada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la perderíamos, por eso decimos que el lanzamiento del ARSAT-1 significa afirmar nuestra soberanía satelital y con un satélite construido en la Argentina”, sostuvo Matías Bianchi, recordando, a su vez, que “ARSAT es una empresa completamente del Estado argentino, 98% del Ministerio de Planificación y 2% del Ministerio de Economía”, nacida en el año 2006 a partir de los activos de la empresa alemana Nahuelsat S.A., que explotaba la posición orbital de 72o, la que ahora ocupará el ARSAT-1. Como empresa operadora de servicios satelitales, desde su inicio ARSAT viene dando prestaciones a través de un satélite alquilado. “Con ARSAT-1, iremos trasladando los clientes a este nuevo satélite. El ARSAT-1 está diseñado para dar servicio en Argentina y países limítrofes. Tiene toda la potencia enfocada sobre nuestro territorio. Eso nace de una decisión diferente de lo que haría un privado: le decisión de dar cobertura sobre la Argentina y dar un servicio de calidad que no tienen otros satélites. Esto es posible al ofrecer servicio sobre un territorio más limitado”. La empresa que preside Bianchi trabaja con múltiples plataformas detrás del objetivo de llevar comunicación a todo el territorio nacional, incluso a los lugares más alejados. En 2010, ARSAT incorporó el proyecto de Televisión Digital y de la red nacional de fibra óptica. Desde la empresa se desarrolla, implementa y opera la infraestructura de la TDA, tanto de manera terrestre como satelital. También está entre sus tareas proveer 58 mil Km. de fibra óptica, que permitirán alcanzar más del 90% de la población con conectividad de alta capacidad. – ¿Qué partes del ARSAT-1 son de origen nacional? – La construcción estuvo a cargo de la empresa estatal INVAP. Todo el diseño fue hecho en la Argentina. Dentro de ese diseño, hubo que tomar la decisión de comprar o fabricar algunas partes. La carga útil es de origen francés, la propulsión es alemana. Toda la integración fue hecha en la Argentina, también los paneles, la estructura, que tiene una tecnología especial de fibra de carbono. La computadora de actitud fue desarrolla por INVAP y es el corazón del satélite. También es desarrollo propio todo el software con el que se lo opera. Fue un trabajo notable y se fueron transfiriendo avances al desarrollo del ARSAT-2, que está muy avanzado. La comprobación de que cumplimos con la calidad esperada es que conseguimos asegurar el satélite sin problemas por los 15 años de vida útil del satélite, cosa no común en el mercado asegurador internacional. – ¿Cómo se entrenó el personal de la Estación Terrena? – Hicimos varios ensayos donde se simula el lanzamiento y se simulan situaciones problemáticas y se aprende cómo corregir estas situaciones. Se trabaja con el simulador y con el software de operaciones. – Se trabajó en forma coordinada con otros organismos del Estado. ¿Qué valor deja esta experiencia? – Nuestro trabajo tiene una mirada de aplicación en otras industrias, por eso también estamos trabajando con el Ministerio de Ciencia, para que, desde una mirada integral de la industria, se puedan tomar determinados desarrollos tecnológicos y aplicarlos en otra áreas. Un ejemplo es la creación del Centro de Ensayos de Alta Tecnología, donde se hicieron las pruebas de vibraciones del satélite, que nos va a permitir ensayar autos, electrodomésticos, teléfonos celulares, hacer cosas que se están haciendo afuera. Hay que tener en claro que no es sólo hacer un satélite para dar comunicación sino que esto permite abrir múltiples posibilidades. – ¿Se pueden dar servicios a terceros? – Nuestra misión es mantener siempre llena la sala limpia de INVAP, que es la que se usa para armar satélites. No podemos perder las capacidades que conseguimos. A esa sala limpia no la podemos llenar con satélites destinados a la Argentina porque no tenemos una necesidad semejante, pero podemos trabajar para otros países. Tenemos que darle una continuidad. Si hay baches, de una misión a otra de cuatro, cinco años, se pierden los recursos humanos, se echa a perder lo que se avanzó.
La Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín” (FAdeA) puso en marcha el proyecto para fabricar el Unasur 1, un avión de entrenamiento. Ya fabrica el Pampa y planea hacer un helicóptero.
La industria no tiene límites. Respecto de la aeronáutica podríamos caer en la metáfora fácil de decir que tiene alas grandes para llegar a cualquier horizonte, hasta el más inesperado de ellos. Eso demuestra ahora la empresa estatal que fabrica aviones en la provincia de Córdoba.
La firma puso en marcha el proyecto Unasur 1 para el diseño y fabricación de un avión de entrenamiento básico, en colaboración con los demás países integrantes de la Unión de Naciones Sudamericanas. En el mercado internacional, el principal producto ofrecido por la fábrica es el avión Pampa, para entrenamiento avanzado de pilotos y control de fronteras.
El objetivo es posicionarse como el “centro de mantenimiento logístico integral de preferencia para las fuerzas armadas y seguridad del país”, según señala su Plan de Acción y Presupuesto, aprobado por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas.
En materia de estrategia regional, la fábrica busca consolidarse como “un socio proveedor de aeroestructuras para la Empresa Brasileira de Aeronáutica (Embraer), en forma inicial a través del proyecto KC-390, actualmente en ejecución”.
“Existen en estudio otros proyectos relacionados con la aviación civil y militar, en particular con aeronaves de alas rotativas (helicópteros)”, añade ese Plan de Acción. Junto con la incorporación de 133 nuevos operarios (hasta totalizar una nómina de 1.702 trabajadores), la compañía reestatizada en 2009 prevé elevar su capacidad de fabricación tendiente a la industrialización e ingeniería asociada del avión IA-63 Pampa, en sus distintas versiones; la remotorización de la flota existente de la Fuerza Aérea y el desarrollo y producción de simuladores.
En el caso de la aeronave IA-58 Pucará, se desarrollan actividades de remotorización, incluida la adquisición de materiales necesarios, y se realizan tareas tendientes al “aumento de las capacidades de ingeniería y el mantenimiento de la fabricación de partes asociadas”.
La empresa avanza también en “la recuperación de capacidades básicas del sistema (comunicación, navegación y actitud)” y el desarrollo de un avión prototipo “que contempla la remoción de todas las deficiencias de la aeronave”.
El Plan de Acción de la Fábrica de Aviones destaca la incorporación de un contrato de prestación de servicios para la Armada, similar al de la Aeronáutica, a la vez que se mantienen tareas de ensayos para la industria automotriz y otras.
Con la homologación del Radar Primario Argentino desarrollado por Fabricaciones Militares y el INVAP, Argentina consolida su lugar en el selecto grupo mundial de países que dominan esta tecnología estratégica
Radar Primario Argentino
Tras años de planificación, ensayos y recursos puestos al servicio de una gesta tecnológica de enorme complejidad, el Radar Primario Argentino de FM dejó de ser un prototipo para convertirse en otra realización concreta. El éxito del proceso de homologación que finalizó este 29 de septiembre viene a coronar un largo recorrido, cuyo antecedente más notorio es la decisión política del Presidente Néstor Kirchner para crear en 2004 el Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial (SINVICA). Ese proyecto de radarización no sólo forjó un plan sólido para cubrir la totalidad del territorio nacional, sino que además apostó al desarrollo de radares de última generación diseñados y fabricados en el país.
El ente encargado de llevar a cabo la certificación del radar en la Base Aérea de Morón fue la Dirección General de Investigación y Desarrollo (DIGID) dependiente de la Fuerza Aérea. Durante el procedimiento se realizaron estudios analíticos sobre distintos escenarios de prueba y se llevaron adelante comprobaciones empíricas utilizando vuelos de ocasión y aeronaves dedicadas. Se emplearon aviones PA-28 para comprobar la cobertura radar, y una sección de aviones A-4 de la Vo Brigada Aérea permitió realizar mediciones del tamaño de la celda radar (discriminación en distancia y azimut).
Los radares primarios 3D son una herramienta estratégica indispensable para la defensa de un país, ya que proporcionan datos de situación y movimiento que posibilitan las tareas de detección, vigilancia, identificación y control en el espacio aéreo dentro de su rango de cobertura. El convenio firmado en 2007 entre Fabricaciones Militares y la empresa estatal rionegrina INVAP permitió iniciar el desarrollo del Radar Primario 3D de Largo Alcance, conocido como Radar Primario Argentino.
FM asumió la dirección del proyecto y se constituyó como titular de las patentes del producto, en tanto que INVAP aportó sus capacidades tecnológicas en sistemas radar. La hoja de ruta del plan incluyó seis diferentes etapas de desarrollo o Modelos de Evaluación Tecnológica (MET). En 2010, en la provincia de Santiago del Estero, se instaló el primer modelo operativo resultante de la tercera fase del RPA (MET 3), denominado también Radar Mediano Experimental (RAME). En 2011, Las Lomitas (provincia de Formosa) fue el escenario elegido para instalar un modelo activo de largo alcance, correspondiente a la quinta fase del proyecto (MET 5), en el marco del Operativo Escudo Norte.
Las características de procesamiento del Radar Primario Argentino lo convierten en una eficiente herramienta de detección en zonas de clutter severo y otros tipos de interferencias, como las tecnologías de jamming utilizadas para confundir radares. Para este caso cuenta con un sofisticado sistema de Contra-Contramedidas Electrónicas (ECCM) que detecta este tipo de operaciones y las neutraliza.
Además tiene bajos costos de mantenimiento y mucha flexibilidad en su emplazamiento, ya que se adapta fácilmente a distintos escenarios geográficos y climáticos, ofreciendo una respuesta óptima a las necesidades militares. Todas estas características convierten al RPA en un producto tecnológico con grandes perspectivas de comercialización a nivel internacional, al punto que ya existen conversaciones avanzadas con varios países. El hito que significa esta certificación marca el inicio de su producción en serie, con lo cual todas estas negociaciones pasarán ahora a un terreno más cierto.
Hoy Argentina es parte del selecto grupo naciones capaces de fabricar y comercializar sus propios radares a nivel mundial. Autoría intelectual, desarrollo tecnológico de punta y trabajo calificado son la columna vertebral del liderazgo del país en este campo. Contar con tecnología propia de este tipo permite avizorar un horizonte casi infinito para establecer alianzas en el marco regional y, sobre todo, significa haber dado un paso más hacia nuestra independencia efectiva.
La ministra de Industria, Débora Giorgi, aseguró que “en los últimos diez años se incorporaron 22 nuevos parques industriales en la región de la Patagonia, con lo que hoy cuenta con 49 entramados de ese tipo, casi el doble de los preexistentes”.
Desde el 2003 a la fecha se incorporaron siete parques en Neuquén, ocho en Río Negro, cuatro en Chubut y tres en Santa Cruz, a los 22 que existían inicialmente. De este total, 14 están inscriptos en el Registro Nacional de Parques Industriales (Renpi), y cuatro han recibido Aportes No Reintegrables (ANR) por un monto de casi 1,8 millón de pesos.
“Este modelo apuesta por el crecimiento y la integración de todas las regiones: sin decisión política no tendríamos una industria cada vez más federal”, sostuvo Giorgi, quien resaltó que “el desarrollo de todo el país proviene de un Estado presente, que invierte y favorece la llegada de recursos”.
Los parques industriales beneficiados esta semana fueron los Luis Beltrán, el segundo de General Roca y el de Río Colorado, los tres de Río Negro, y el de Puerto San Julián, Santa Cruz.
En la actualidad existen en todo el país 330 parques industriales y se espera que en 2020 esta cifra llegue a 550. Del total de entramados ubicados en todo el territorio, 154 están inscriptos en el Renpi, ocupan casi 9.000 hectáreas, reúnen 2.367 empresas y otorgan empleo a 69.258 trabajadores.
El Renpi es una base de datos estadísticos actualizada que permite disponer de la oferta detallada de predios aptos para la radicación industrial en todo el país, como así también la nómina de empresas instaladas. La inscripción en este registró permite el acceso a los beneficios del Programa Nacional para el Desarrollo de Parques Industriales Públicos en el Bicentenario.
Giorgi encabezó esta semana el Encuentro Regional de Parques Industriales de la Patagonia, que se realizó en el auditorio Néstor Kirchner de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Río Gallegos.
rio gallegos 006Allí entregó certificados de inscripción al Renpi a parques locales, se reunió con empresarios y entregó 260.000 pesos en beneficios para jóvenes emprendedores, todos beneficiarios del programa Capital Semilla 2014 de la región Patagonia.
La ministra cuestionó a quienes “dicen que la Patagonia no es productiva” y los instó a recorrer la zona: “Estas son las realidades de la Argentina profunda que muchos no quieren ver”.
La Dirección de Parques Industriales está a cargo de Rodolfo Games, quien acompañó a Giorgi en los encuentros que tuvieron lugar en la capital de Santa Cruz.
El ministro de Defensa, Agustín Rossi, inauguró hoy formalmente la línea de producción de componentes para el programa KC-390, un nuevo prototipo de avión de carga mediana que fabrica en Brasil la empresa Embraer Defensa y Seguridad. Nuestro mayor desafío es producir en serie el Pampa III», dijo.
El ministro Agustín Rossi inauguró la línea de producción de componentes para el programa KC-390, un nuevo prototipo de avión de carga mediana que fabrica en Brasil la empresa “Embraer Defensa y Seguridad”. La actividad se enmarcó en la ceremonia por el 87° aniversario de creación de la Fábrica Argentina de Aviones «Brigadier San Martín» S.A (Fadea), ubicada en la ciudad de Córdoba. Durante el acto, el titular de la cartera expresó su “orgullo por presenciar el primer producto que exporta Fadea después de 20 años; este es un salto cualitativo y cuantitativo de calidad, e implica poner nuevamente en valor a nuestra industria para la defensa”. Luego de felicitar a los trabajadores de la empresa -que recuperó el Estado Nacional en 2009, por decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner-, el ministro, acompañado por el presidente de Fadea, Matías Savoca, destacó que “este contrato con Embraer nos pone en el lugar de socio-proveedor de una de las empresas más importantes del mundo”. “Nuestro mayor desafío es producir en serie el Pampa III, y para alcanzar este objetivo estamos trabajando en la resolución de contingencias”, aseguró. A su turno, el secretario de Ciencia, Tecnología y Producción para la Defensa, Santiago Rodríguez, afirmó: “Esta es una política de Estado que hay que sostener; la relación con Embraer es una sociedad estratégica, ya que se trata de una empresa de clase mundial”. “Este camino hacia el desarrollo industrial es de carácter complejo y necesita una mejora continua”, concluyó. Esta iniciativa surge a partir de un acuerdo de cooperación firmado en 2011 entre los gobiernos de Argentina y Brasil. En ese contexto, Fadea y Embraer suscribieron un contrato para la fabricación de partes del KC-390, un proyecto de aeronave de transporte mediano, propulsado por dos motores de reacción y con capacidad de transportar hasta 21 toneladas de carga. La firma entre ambas empresas sienta un precedente importante para el desarrollo de otros proyectos regionales. Participaron del acto el gerente general de FAdeA, Tulio Calderón; los vicepresidentes de la Cadena de Suministro de Embraer, Sandro Marcelo; y del programa KC-390 de Embraer, Paulo Gastao; junto a los jefes de la Armada, almirante Gastón Erice; y de la Fuerza Aérea, brigadier general Mario Callejo.
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