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Un ítalo-argentino realizó el primer largometraje de animación

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Un ítalo-argentino realizó el primer largometraje de animación

Posted on 13 agosto 2011 by hj

Por décadas, el mundo vivió en el error de creer que el primer largometraje de animación había sido «Blancanieves y los siete enanitos». Sin embargo, un ítalo-argentino se adelantó 21 años con una sátira sobre Yrigoyen.

Por Hugo Caligaris

Los argentinos descendemos de los barcos. Eso nos da derecho a considerar a todos los efectos argentino a Quirino Cristiani, el italiano o, en el mejor de los casos, ítalo-argentino que inventó los dibujos animados y que le sacó 21 años de ventaja a Walt Disney en la categoría «primer largometraje de animación en la historia del cine mundial».

La argentinidad de Cristiani se encuentra reforzada por el hecho de que descendió de los barcos muy chiquito, a la tierna edad de cuatro años, cuando corría el 1900, y también porque sólo volvió a su pueblo natal por unos días cuando, a los 81 años, el historiador del cine Giannalberto Bendazzi lo rescató del olvido y lo invitó a viajar para agasajarlo y rendirle homenaje. Hoy no sólo nosotros, sino todas las academias y los estudiosos del séptimo arte en el mundo enseñan que los dibujos animados nacieron en las pampas y que el primero que los hizo fue un ingenioso artesano argentino.

Esta es la historia: Luigi Cristiani y su mujer, Adela Martinotti, vivían en el pequeño pueblo italiano de Santa Giulietta, cerca de Pavia. El era funcionario municipal, pero perdió el empleo y se quedó en la calle. Igual que tantos otros, los Cristiani se tomaron el buque hacia la tierra prometida. En ese tiempo, aquí venía la gente a buscar el futuro.

Como todos los inmigrantes italianos, papá y mamá Cristiani querían que su hijo estudiara para ser doctor, pero Quirino, que desde niño había tenido facilidad con los garabatos, se escapaba de la escuela secundaria para tomar lecciones en los talleres de maestros como Alfredo Guido, Lorenzo Gigli y Ángel Vena. Cuando llegó a los 19, la situación en el hogar urgía y el futuro seguía mostrándose remiso. El chico se presentó para buscar empleo no en un estudio de abogados ni en un banco, sino en un estudio cinematográfico, el de Federico Valle, otro italiano.

Valle había llegado a la Argentina más grande, a los 31 años, en 1911, con la experiencia de haber trabajado como camarógrafo con los Lumiere, los hermanos franceses a los que se les atribuye la invención del cine. Valle tenía una gran empresa. Produjo los cortometrajes de Gardel, pero se dedicó sobre todo a los noticieros que se pasaban antes de las películas. Tales informativos eran muy apreciados, porque con ellos y sólo a través de ellos el público podía ver con sus propios ojos imágenes correspondientes a las noticias frescas que habían ocurrido nada más que un mes atrás. A Quirino se le ocurrió rematar cada entrega con una caricatura política. Valle estaba encantado con la idea, pero un día le dijo: «Esto es bueno, Cristiani, pero el cine es movimiento. Tiene que conseguir que sus figuras se muevan». Quirino le preguntó cómo podía lograrlo. «Ah, no sé, estúdielo», dijo el jefe, inaugurando un estilo de conducción repetido más tarde hasta el cansancio.

Lo que inventó fue original y único: recortó las cabezas, las piernas, las manos y los brazos de sus figuras, las articuló, las puso sobre una pizarra negra y fue fotografiándolas cuadro por cuadro, con ligerísimas variaciones de posición. Eso daba perfecta ilusión de movimiento sin dibujar millones de veces la misma cosa. Para poder hacerlo todo prácticamente solo (hoy las películas de dibujitos las hacen equipos con centenares de profesionales), construyó una especie de bicicleta con poleas y pedales. El aparatejo le permitía modificar la posición de las figuras con los pies al mismo tiempo que con las manos accionaba la cámara. «Era como manejar un auto», dijo en una entrevista que le hicieron poco antes de morir, lo que ocurrió en 1984.

Ni Blancanieves ni los enanos: el Peludo

Con este heroico mecanismo, Cristiani hizo en 1916 para los Estudios Valle el primer cortometraje animado del cine nacional. Dada su inclinación por el humor político, no fue «El gatito Pompón» ni «El caballito Tito», sino La intervención en la provincia de Buenos Aires, donde se ironizaba sobre las peleas entre el presidente Hipólito Yrigoyen y el gobernador bonaerense Marcelino Ugarte.

Yrigoyen era el eterno candidato al chiste de todos los humoristas de su época. «Un hombre excelente: nunca se enojó por la forma en que Taborda y yo le tomábamos el pelo», dijo Cristiani.

Tanto fue el éxito de La intervención… que un año después, con ese Taborda que mencionaba y que no era otro que el increíble caricaturista Diógenes «El Mono» Taborda, con la misma técnica descripta antes y con el mismo «Peludo» Yrigoyen como víctima, Cristiani concretó la hazaña que lo depositó directamente en el Guinness.

La película se llamó El apóstol, se estrenó en 1917 y se adelantó 21 años a Blancanieves y los siete enanos (1938), de Disney, considerada en vano durante muchas décadas la primera. El apóstol duró meses y meses en cartel en la sala del Select (Suipacha 572). Yrigoyen subía al Olimpo y le pedía ayuda a Júpiter para acabar con la corrupción en la Argentina. El dios le decía que contra una epidemia tan extendida como aquella el único remedio era el fuego y le regalaba sus rayos para que incendiara Buenos Aires.

Parece que fue un prodigio la enorme maqueta de la ciudad que hizo Cristiani, con sus edificios principales ardiendo, pero ya no hay manera de comprobarlo porque Júpiter se excedió con los rayos, o bien medió una de las célebres «efectividades conducentes» del mandatario radical a modo de venganza. Lo cierto es que en 1926 se incendiaron los estudios de Valle, con todas las copias de la reliquia adentro.

El fuego y otras adversidades persiguieron a partir de entonces a Cristiani. Cuenta esta paradoja el dibujante Caloi: como las placas de los films de Quirino eran de nitrato de plata y como este material era muy buscado en una época para hacer peines, muchos de nosotros nos hemos peinado el pelo sin saberlo con las obras históricas del gran Cristiani. Fueron muchas, pero de ellas queda muy poco.

Un año después de El apóstol, en 1918, hizo un mediometraje que sólo duró un día en cartel porque fue secuestrado y prohibido por el gobierno radical para evitar conflictos con alemanes y aliados durante la primera gran guerra. Yrigoyen quería mantenerse neutral, y la película, Sin dejar rastros, hablaba del hundimiento en costas nacionales del buque Monte Protegido por orden del embajador alemán Carlos de Luxburg, en una maniobra urdida para complicar a nuestro país en el conflicto.

También desapareció La vuelta de Marcelo (1922), sátira contra el flamante presidente Alvear, pero peor fue la carrera de Peludópolis, que comenzó a hacer antes del golpe que puso fin a la segunda presidencia de Yrigoyen y donde se lo veía a Hipólito siempre con una vela que se iba derritiendo sobre su cabeza. El problema fue que la terminó después del golpe militar del ’30 y la estrenaron todavía un año más tarde, el 16 de septiembre de 1931, en una vergonzante velada de festejo del primer aniversario a la que asistió el general José Félix Uriburu. Quedaban ya muy pocas ganas de reírse: la gente había comenzado a llorar sobre la leche derramada.

A las puertas del imperio

Después de ese notable paso en falso, Cristiani se concentró en los negocios de la publicidad y el subtitulado de películas. En cuanto a Peludópolis, también quemada, parece que a pesar de su falta de oportunidad tenía no pocos méritos, y le valió a Quirino otro récord que, naturalmente, ya nadie podrá quitarle: fue el primer largometraje sonoro en la historia de la animación mundial.

Promediando la década del ’30, hubo un breve regreso a los dibujos, esta vez en su versión corta. El inefable Constancio C. Vigil, que además de haber fundado la Editorial Atlántida escribía una colección de cuentos infantiles tal vez hoy ilegibles pero entonces considerados por las familias de clase media artículos de primerísima necesidad, lo llamó para llevar esa serie de historias a la pantalla grande.

La serie comenzó, pero quedó reducida a su mínima expresión (uno) debido a que por una no aclarada razón Vigil desistió enseguida del proyecto. Esa pieza única de la sociedad Vigil-Cristiani fue El mono relojero, que años después retomaría el animador, músico e historietista Carlos Costantini, y todavía se conserva, a diferencia de casi todo el resto de la producción de Cristiani.

Las voces de todos los personajes de la película estuvieron a cargo del actor cómico más popular en esos tiempos: Pepe Iglesias, El Zorro. Dura unos diez minutos, y verla es fácil, porque alguien la subió gentilmente a YouTube. La historia del monito al que los relojes, hartos de sus travesuras, ayudan a escapar del taller del relojero no es demasiado consistente, pero se destaca la buena línea de los dibujos de Cristiani, que recuerdan un poco a los del norteamericano Max Fleischer, el autor de Betty Boop.

Aunque no creó un imperio como Disneylandia, Quirino pudo haber sido parte de ese imperio. Cuando Walt Disney estuvo en la Argentina, en 1941, lo conoció, lo admiró y quiso llevárselo. Tal vez por no rendirse al oro de Hollywood, tal vez por no dar el brazo para que lo torciera alguien a quien en el plano estadístico había superado, Cristiani lo rechazó. En su lugar, le recomendó a Julio Molina Campos, dibujante de gauchos y caballos bonachones y un poco ridículos que ilustraban los almanaques de Alpargatas.

Siempre Cristiani se mantuvo dentro del negocio o muy cerca de él, pero sus últimas décadas fueron de retiro en Unquillo, provincia de Córdoba. Hombre vital y saludable, al parecer se había convertido al nudismo y se había vuelto vegetariano. Sus hijos y sus nietos se dedicaron con ahínco a difundir su obra.

El ya mencionado historiador Bendazzi lo recuerda con las siguientes palabras: «Quirino no se daba cuenta del valor histórico de lo que había hecho. Subvaloraba su obra. Decía que era el autor de algunos dibujitos, pero que el arte con mayúsculas era otra cosa. El pensaba en Miguel Ángel, en Picasso… Era un hombre simpático, gracioso, abierto y muy inteligente, aunque no era ciertamente un hombre culto. Quizá su inteligencia estaba justo ahí, en no haber intentado ser distinto de lo que era: un argentino mediano con un enorme amor por su patria».

Fuente: El Argentino

http://www.elargentino.com/nota-150548-Antes-que-Disney.html

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El pianista Argentino Daniel Barenboim , candidato al Nobel de la Paz

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El pianista Argentino Daniel Barenboim , candidato al Nobel de la Paz

Posted on 12 agosto 2011 by hj

El pianista argentino-israelí será postulado para el galardón por su trabajo en favor de la paz en Oriente Medio. El músico dirige a la orquesta West-Eastern Divan, integrada por jóvenes músicos árabes e israelíes y es un ejemplo de convivencia pacífica.

Daniel Baremboin

La postulación será formalizada en un acto que se realizará el próximo día 17 en la sede de la Academia Argentina de Letras, en Buenos Aires. «El acto será conducido por Isay Klasse (editor), promotor de la idea. Harán uso de la palabra representantes de diversas instituciones culturales del país», dijo la Academia de Letras en su sitio web.

Daniel Barenboim, nacido en Argentina hace 69 años, dirige a la orquesta West-Eastern Divan, integrada por jóvenes músicos árabes e israelíes y es un ejemplo de convivencia pacífica.

El director, que en 1952 emigró con su familia a Israel, creó esta orquesta en 1999 junto con el fallecido intelectual palestino Edward Said, cuando ambos establecieron un taller para jóvenes músicos de Israel, Palestina y otros países árabes con el objetivo de difundir la convivencia y el diálogo intercultural.

«Esta orquesta lleva el mensaje de que tenemos que acostumbrarnos a vivir juntos. Este maldito conflicto no es ni militar, ni político. Es un conflicto humano de dos pueblos que están profundamente convencidos de tener el derecho de vivir en el mismo pequeño pedazo de tierra. Es muy difícil resolverlo», dijo el director.

La orquesta recibió su nombre de una colección de poemas del escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) llamada «West-Eastern Divan» («Diván de Oriente y Occidente», 1819), una obra de referencia sobre el concepto de cultura global.

Fuente: El Argentino.

http://www.argentina.ar/_es/cultura/C8924-barenboim-candidato-al-nobel-de-la-paz.php

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Inauguraron en La Boca la nueva sede del Museo del Cine

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Inauguraron en La Boca la nueva sede del Museo del Cine

Posted on 03 agosto 2011 by hj

 

La nueva sede del Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken, uno de los archivos fílmicos más importantes del país y de Latinoamérica, fue inaugurada en una antigua usina eléctrica ubicada en el barrio de La Boca, que contará con salas de exhibición que permitirán volver a mostrar al público el patrimonio del museo.

El museo, cuya anterior sede era un galpón ubicado en el barrio de Barracas, es uno de los archivos fílmicos más importantes del país y de Latinoamérica y desarrolla no sólo una importante labor de rescate, preservación y conservación del patrimonio fílmico, sino que también contribuye en la extensión de la cultura audiovisual del país.

Entre sus principales colecciones y patrimonio, posee más de 60.000 latas de material fílmico argentino desde la época muda hasta el presente; documentales y noticieros como “Sucesos Argentinos”; registros caseros, publicidad y documentales argentinos y extranjeros; tres mil afiches originales del cine nacional y 360 bocetos de escenografía y vestuario.

Además, en sus archivos se incluyen 1.600 guiones originales, también 400 piezas de vestuario utilizadas en filmes nacionales; objetos de personalidades del cine y más de 400 aparatos de registro y reproducción de imágenes, entre otras cosas.

Al acto de apertura de la nueve sede ubicada en Caffarena 49 asistieron el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, todos los ministro de su gabinete, funcionarios del Ministerio de Cultura porteño, además del director general de Museos, Pedro Aparicio, y la directora del Museo del Cine, Paula Felix-Didier.

La nueva sede albergará todas las áreas de exhibición y atención pública de la institución y permitirá desarrollar su enorme potencial para convertirse en un Museo y Archivo de las Artes Audiovisuales, que incluirá la televisión, el video y las nuevas tecnologías de la imagen y la comunicación.

La nueva sede contará con salas de exposición permanente y temporaria, un centro de documentación (biblioteca, videoteca y hemeroteca), depósitos para el patrimonio museable no fílmico (afiches, fotografías, artefactos, cámaras y proyectores, vestuario, utilería y premios) y otro depósito para biblioteca y hemeroteca (guiones, documentos, publicaciones antiguas).

También tendrá talleres de conservación y de montaje de exposiciones, un departamento de museología, curaduría e investigaciones, un centro de catalogación, una isla de edición y laboratorio de preservación digital y un área de producción audiovisual.

También funcionarán en el nuevo edificio la dirección del Museo, las oficinas de administración, la oficina de prensa y difusión, el departamento de diseño gráfico y web, el área de cooperación y relaciones institucionales, el taller de maestranza y mantenimiento, entre otras.

El museo está pensado con una concepción dinámica: ser museo y centro cultural, es decir, preservar el patrimonio y ser un espacio de encuentro, participación e intercambio en el que se vive y se difunde la cultura audiovisual.

En una próxima etapa de las obras que se vienen haciendo, está prevista para 2012 la construcción en terreno próximo al edificio de Caffarena 49, para utilizarlo como depósito climatizado para las colecciones fílmicas, aparatos cinematográficos, vestuario, decorados, afiches y fotos.

Fuente: Telam

http://www.telam.com.ar/vernota.php?tipo=N&idPub=232071&id=438881&dis=1&sec=1

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El escritor Argentino Ricardo Piglia ganó el Premio Hammet

El escritor Argentino Ricardo Piglia ganó el Premio Hammet

Posted on 01 agosto 2011 by hj

El escritor argentino Ricardo Piglia no deja de ganar importantes premios a lo largo de todo el mundo por su novela Blanco Nocturno. Ahora se quedó con el Premio Hammet de novela negra de la Asociación Internacional de Escritores Policiacos

 

Ricardo Piglia

El jurado reunido en la Semana Negra de Gijón, formado por Elia Barceló, David Torres y Raúl Argemí, valoró los distintos planos de la narración y el uso de un lenguaje coloquial, pero culto para premiar a una novela «muy bien escrita».

«Blanco nocturno» (Anagrama 2010) atrapó al jurado con una trama directa y compleja que desnuda traiciones y negociados, pasiones y trampas. Ambientada en las interminables llanuras de la pampa bonaerense a comienzos de los años setenta, la novela de Piglia retrata la vida en un clima sereno tradicional de los pueblos rurales y el infierno de las relaciones familiares, en un contexto sociopolítico complejo que refleja con mucha aproximación la realidad de Argentina en aquellos años.

Es una novela negra en toda regla, porque parte de la investigación puramente policial de un caso para llegar «en un plano superior» a la denuncia social, explicó el escritor Raúl Argemí, que integró el jurado que concedió el premio.

Piglia recurre a Emilio Renzi, su «alter ego» literario, el periodista, el policía o el investigador privado, según sea el caso, para desentrañar la verdad en un caso que todo el mundo da por cerrado al haber sido condenado un japonés por el asesinato de un negro portorriqueño educado como americano en Nueva Jersey, llegado a las pampas argentinas siguiendo la estela de dos hermanas gemelas liberales.

Tony Duran, el extraño forastero asesinado, las hermanas Ada y Sofía Belladona, hijas del acaudalado hacendado dueño de casi todas las tierras del lugar con las que tenía una relación de triángulo amoroso, y el hermanastro de ellas, un tipo raro que vive encerrado en una fabrica, participan del entramado que intenta desarmar Rienzi.

Piglia cuenta dos historias centrales a la vez en una trama «sórdida» que va desvelando los negocios sucios, el tráfico de intereses entre la oligarquía terrateniente, los dirigentes políticos, los jueces, los bancos y las compañías financieras que pugnan por hacerse son las tierras donde se asienta la fábrica del hermanastro de las Belladona.

La obra narra el cambio de un país, que pasa de ser productor a la cultura de la especulación, que comenzó a gestarse a finales de los años sesenta y principios de los setenta con la dictadura de Juan Carlos Onganía, y se asentó definitivamente con los militares en los ochenta y los gobiernos liberales posteriores, ha explicado Argemí.

El premio Dashiell Hammet lo entrega la Asociación Internacional de Escritores Policiacos a la mejor novela del género publicada el año anterior, en el marco de la Semana Negra de Gijón.

Al premio llegaron también como finalistas: «El humo en la botella», de Juan Ramón Biema; «Cuadrante las Planas», de Willy Uribe; «Todo es silencio», de Manuel Rivas; «El cebo», de José Carlos Somoza; y «Orquídeas negras», de Juan Bolea.

Fuente: El Argentino.

http://www.argentina.ar/_es/cultura/C8765-ricardo-piglia-gano-el-premio-hammet.php

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La película Argentina «El premio» fue distinguida en el Festival de Jerusalén

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La película Argentina «El premio» fue distinguida en el Festival de Jerusalén

Posted on 22 julio 2011 by hj

La película de la directora argentina Paula Markovitch fue la elegida en la categoría “En el espíritu de la libertad”.

 

Elegida de entre 14 nominadas, la ópera prima de Paula Markovitch fue galardonada durante la 28º edición del Festival de Cine de Jerusalén en la categoría “En el espíritu de la libertad”, premio que incluye la suma de 4 mil dólares.

Según Efe, el jurado dijo querer premiar la capacidad de Markovitch de «alcanzar la intimidad emocional con sus personajes» y utilizar un lenguaje cinematográfico «excepcional». Además, resaltó la labor de la niña protagonista, Paula Galinelli.

La directora declaró, en una entrevista con Efe, que el film está basado en una experiencia de la misma durante la dictadura militar argentina, y agregó que «lamentablemente hay una conexión a todo nivel entre la dictadura militar argentina y el nazismo (…) Sentí que la película venía a hablar de sentimientos de muchos, que venía a dar un alivio».

La producción, de origen mexicano, ya obtuvo un Oso de Plata al aporte artístico en el pasado Festival Internacional de Cine de Berlin.

Fuente: haciendocine.com.ar

http://www.argentina.ar/_es/cultura/C8640-el-premio-distinguida-en-el-festival-de-jerusalen.php

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Las películas Argentinas «Sip’ohi: El lugar del manduré» y «Yatasto» fueron premiadas en el Festival de Cine de Marsella

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Las películas Argentinas «Sip’ohi: El lugar del manduré» y «Yatasto» fueron premiadas en el Festival de Cine de Marsella

Posted on 13 julio 2011 by hj

El film argentino Sip’ohi – El lugar del manduré, de Sebastián Lingiardi, obtuvo el Gran premio de la Competición Internacional del Festival Internacional de Cine de Marsella

La película es un documental «etnopoético», que narra el esfuerzo de Gustavo Salvatierra para recopilar los relatos transmitidos oralmente de las comunidades indígenas Wichis y Tobas.

Salvatierra, él mismo wichi, vuelve a su tierra, Sip’Ohi, en la provincia del Chaco, en el norte argentino, para grabar y proteger de la desaparición los cuentos y leyendas indias.

Se trata del segundo largometraje de Lingiardi después de Las pistas (2010), que fue galardonado como mejor ópera prima en la edición anterior del festival de Marsella.

Por otra parte, el documental Yatasto, del también argentino Hermes Paralluello, recibió la mención especial del jurado.

El film, aún no estrenado en Argentina, cuenta la historia de varios carreros, su trabajo, sus vidas y sus familias en la periferia de Córdoba, su cotidianidad y, claro, su relación con sus caballos.

La película ya recibió varios premios, entre ellos, el de mejor película argentina en la última edición del Festival de Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI). Los productores esperan estrenarla en las salas de Córdoba a fines de este año.

La premiación argentina se completó con el premio que La guerra submarina, film de Alejo Moguillansky, consiguió en el laboratorio de proyectos de Marsella denominado FID Lab.

Fuente : Escibiendo Cine

http://www.escribiendocine.com/noticias/sipohi-el-lugar-del-mandure-y-yatasto-son-premiadas-en-el-festival-de-cine-de-marsella

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DANIEL PAZ & RUDY | Página 12

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