04 febrero 2009

Un clásico reabre sus puertas en Mar del Plata?

El Gran Hotel Provincial, obra de Alejandro Bustillo que permanecía inactivo desde hace una década, fue concesionado a la cadena NH, y puesto en valor por el estudio local Mariani-Pérez Maraviglia. En esta primera etapa participaron 500 operarios para renovar las 490 habitaciones y los servicios básicos, que estaban en ruinas
 
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Un clásico reabre sus puertas en Mar del Plata
MAR DEL PLATA.- Parece un milagro. Primero que vuelva a estar con puertas abiertas luego de diez años inactivo e inversores que le escapaban al desafío de devolverlo a la actividad. Y, más aún, que esa misión se haya cumplido en poco más de cinco meses desde que el gobierno bonaerense lo cedió en concesión.
Pero el Gran Hotel Provincial NH tiene otra vez sus habitaciones abiertas a los huéspedes, esta vez potenciado con su rol de palacio de congresos y convenciones a partir de sus amplios salones que generan condiciones de espacio, comodidad y servicio ideales para este tipo de reuniones.
La apuesta implica un compromiso de inversión total del orden de los 90 millones de pesos en un plazo de cinco años a contar a partir de julio último. Pero bien pronto, ya en los primeros días de noviembre, el hotel tuvo una habilitación parcial para recibir el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y, apenas unos días después, llegó a poner sus instalaciones a disposición de la organización de la final de Copa Davis, que se disputó en esta ciudad.
Esta primera etapa, pensada para llegar a la temporada alta, apuntó a restaurar todos los servicios básicos del hotel y renovar a fondo las 490 habitaciones. Para noviembre se habilitaron 150 con todas sus instalaciones a nuevo, salvo las cañerías con agua de mar que sólo se podrán utilizar en el transcurso de este verano al igual que otro centenar de habitaciones.
Los responsables de la obra, que requirió más de 500 operarios de distintos rubros que por momentos trabajaron día y noche, se encontraron con un edificio literalmente en ruinas luego de diez años de haber permanecido cerrado.
El 28 de diciembre de 1998 la Justicia lo clausuró porque entendió que el concesionario de entonces no había cumplido con el pago del canon correspondiente al gobierno provincial. Desde entonces permaneció inactivo como hotel y sólo tuvo habilitaciones parciales de alguno de sus salones para recibir alguna muestra. Nada más.
El escenario interior era tremendo, con sectores inundados, techos con filtraciones múltiples, revoques podridos y aberturas destrozadas por el paso del tiempo a pesar de la calidad de materiales a la que había recurrido el arquitecto Alejandro Bustillo cuando lo diseñó en la década del 40.
Cambios profundos
El estudio Mariani-Pérez Maraviglia tiene a su cargo esta vuelta a la vida del Gran Hotel Provincial NH que, como primer cambio, ofrece una nueva distribución de sus espacios. El servicio de bar y desayuno se mudó ahora a la planta baja, allí donde históricamente se ubicaba la galería Promenade, un paseo interior con locales que permitía llegar desde el lobby hasta la rambla. También en el mismo nivel está la conserjería, que antes se ubicaba en el primer piso, en uno de los sectores del Salón Circular.
La intención fue dejar este primer nivel afectado a la actividad de congresos y convenciones que asoma como una de las más fuertes que encarará el establecimiento. Allí se distribuyen por lo menos ocho salones, entre ellos el denominado de las Américas, imponente con sus casi mil metros cuadrados.
Los arquitectos explican que se pulieron todos los pisos -casi 20.000 m2- y se renovaron los sanitarios en todos los niveles. Lo mismo en la cocina, donde se colocaron revestimientos nuevos.
En el subsuelo, donde había maquinaria ociosa y fuera de servicio, se instalaron los equipos centrales de aire acondicionado para abastecer a todas las dependencias.
En las habitaciones también se concretó un duro trabajo ya que estaban muy dañadas, tanto en su imagen como en buena parte de su estructura. Los revoques podridos estaban a la orden del día. Y uno de los espacios donde más se advertía esta escena era en la Suite Presidencial, con paredes copadas por la humedad, revoques que se hacían polvo con apenas rozarlos con un dedo y pisos inundados por las filtraciones.
Precisamente en la terraza tuvieron que trabajar duro para el aislamiento de esa superficie. En esas grietas que permitían el paso del agua de lluvia arrancaba buena parte de los daños que luego llegaban al resto de los niveles del edificio.
Se prevé que para la próxima temporada podrán quedar listas todas las habitaciones, con lo que el establecimiento estaría en condiciones de funcionar a pleno.
Muebles originales
Otra tarea titánica tuvo que ver con los muebles que permanecían como equipamiento de las distintas dependencias, buena parte de ellos originales o incorporados en las últimas décadas.
Hubo un empeñoso rescate de todos los accesorios de bronce que, en particular, lucían en las luminarias principales de los pasillos. Lo mismo de sillas, mesas y escritorios de madera de primera calidad.
La restauración de esas piezas quedó en manos de la empresa Fontenla, la misma que está a cargo de una tarea similar con el mobiliario del Teatro Colón de Buenos Aires.
Buena parte del mobiliario lleva la impronta del famoso diseñador francés Jean Michel Frank, que trabajó con Bustillo. Durante la reapertura del hotel se destacó la personalidad de los muebles de este establecimiento.
Los responsables de restaurar y acondicionar estos muebles destacaron que hay variedad de estilos entre las piezas rescatadas con predominio de las líneas rectas, una menor presencia de curvas más propias de los diseños Luis XV y la incorporación de algunas propuestas más modernas que acompañan la línea del hotel.
La prioridad, confirman, fue rescatar todos aquellos muebles en condiciones de ser restaurados, labor que se completó en los talleres capitalinos de la empresa encargada de este desafío.
Ahora ya se colocaron 15.000 luminarias en los espacios habilitados, con casi 600 kilómetros de cable para abastecer de energía eléctrica a cada rincón del hotel, y Telefónica instaló otros 12 de fibra óptica y cableado para Internet.
Por Darío Palavecino
LA NACION

Patrimonio a salvo

El pliego de bases y condiciones para la licitación del hotel era muy claro y preciso respecto de la obligación del concesionario de respetar a rajatabla aquellos espacios del edificio que son considerados patrimonio cultural y arquitectónico.
Así se advirtió en la primera etapa de obras, iniciada hace dos años por la administración provincial, cuando afrontó una importante inversión para restaurar la fachada del edificio en todos sus frentes.
El paso de los años y la falta de mantenimiento habían hecho mella sobre la estructura de una construcción que su autor, el arquitecto Alejandro Bustillo, supo diseñar con calidad magistral. Pero que luego quienes estuvieron al frente del complejo no supieron mantener en condiciones acordes.
Para determinadas reparaciones hubo que recurrir a materiales importados para poder mantener la similitud de esos espacios. Y fue centímetro a centímetro la revisión de revoques y uniones entre ladrillos, con mezclas carcomidas por la erosión costera y el tiempo transcurrido.
El arquitecto Alejandro Novakovsky, al frente de un equipo de especialistas en preservación patrimonial de la Facultad de Urbanismo, Arquitectura y Diseño de la Universidad Nacional de Mar del Plata, recuerda las dificultades que encontraron: «Había sectores con ladrillos literalmente sueltos, que se los podía retirar sin mayor esfuerzo», destacó.
Puertas adentro, la obligación de no alterar la imagen original alcanzaba al hall de acceso, donde se encuentran los frescos de César Bustillo. Lo mismo para el Salón Circular en el primer piso, donde se devolvió brillo a los pisos de roble, se pulieron mármoles y se restauraron las columnas revestidas con estuco en una tarea artesanal que requiere pintado a pluma de las vetas que simulan el mármol.
En la cúpula sí se cubrieron otros frescos, de realización más reciente. La decisión generó las críticas de un importante sector de la comunidad, incluyendo a su artista, Abel Jorge Magnani. Pero los concesionarios argumentaron que no había obligación de mantener a la vista esas pinturas, las que aseguran que pueden ser recuperadas en cualquier momento.
A esa cúpula se le reemplazaron varios de los cristales que estaban rotos, alternados en paños con los originales, y se la dotó de un sistema de leds que garantiza infinidad de opciones de color e intensidad para iluminar el lugar acorde con las necesidades de cada acontecimiento que se desarrolle en ese sector del hotel.

Los números


  • 77.500 m2 tiene el edificio.
  • 8 son los salones que tendrá para congresos y convenciones
  • 1938 m2 tiene el Salón de las Américas
  • 1062 m2 es la superficie de la Suite Gobernador
  • 490 habitaciones tendrá el finalizar la obra
  • 250 suites y habitaciones tiene este verano
  • 100 millones es la inversión proyectada para su reapertura
  • 30 son los años de explotación otorgados a la actual concesión
  • 450 espacios de sombra tiene el balneario del hotel
  • 90.000 litros de pinturas se usaron en las nuevas instalaciones
  • 15.000 son las luminarias colocadas
  • 20.000 m2 de pisos de madera se pulieron a nuevo
  • 5500 m2 de mármoles se restauraron.
  • 600 kilómetros de cableado eléctrico se tendieron en el edificio

 

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1096165&pid=5786145&toi=6313

Categorizado | Turismo en argentina

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