Melincué, en Santa Fe, recobró vida turística a partir de la apertura de un elegante hotel a orillas de la laguna.
A 120 KILOMETROS DE ROSARIO, MELINCUE ES IDEAL PARA LA PRACTICA DE ACTIVIDADES NAUTICAS Y PASEOS ALREDEDOR DEL PUEBLO.
.Aún no está el monumento al cacique Melín, pero las aguas se han tranquilizado. Desde el puente que se interna en la laguna, el casino y resort de Melincué, en el sur de la provincia de Santa Fe, parece una postal de Las Vegas surgiendo de las aguas, entre el cielo gris y su reflejo, que desdibuja el horizonte.
A 120 kilómetros de Rosario, el elegante casino y hotel es un paraíso de confort y buena gastronomía, que atrae a aficionados del juego desde varios kilómetros a la redonda.
El casino hierve de jugadores el sábado a la nochecita, mientras en la sala de video algunos huéspedes siguen en un enorme plasma las alternativas del partido de la fecha, otros contemplan las primeras estrellas alrededor de la piscina, y no faltan quienes se animan al ping pong o el metegol en el gimnasio.
La madrugada será la hora del balance, y seguramente la de planear una nueva y próxima visita, combinada quizás con unos vermouths en el antiguo bar Pelayo, en el centro de Melincué, o un recorrido por sus tranquilas calles, de la iglesia a la avenida San Martín.
El paseo turístico es una de las excursiones que se ofrecen aquí, junto con cabalgatas o un día de spa en Firmat.
la historia de melin
Melincué fue fundado en 1775 como fortín de protección de la ruta comercial entre Buenos Aires y Córdoba, y de esa historia hoy dan cuenta el mangrullo y el museo histórico del pueblo.
Luego es el turno de rumbear hacia la laguna, desde donde asoman los restos del hotel que se alza en la isla. Inaugurado en 1935, supo vivir épocas de gloria pero sucesivos desbordes de las aguas terminaron por doblegarlo, dejando una enorme estructura que parece flotar en medio del agua.
Es que sobre el lugar pendía la maldición que lanzó la mujer del cacique Melín, cuando aseguró que hasta que no se levantara un monumento al jefe ranquel, la zona se inundaría. La instalación de bombas de desagote acabó con el problema, y la inauguración del casino le devolvió vida al pueblo. Sin embargo, el proyecto para el monumento a Melín está en marcha.




