Instrumento infaltable en la vía pública, es modificado según las características fisiológicas humanas. Además de su diseño innovador, es sustentable.
Por Natalia Szydlowski | Toma Mate y Avivate
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El primer semáforo automático, que utilizaba luces rojas y verdes eléctricas fue patentado por William Ghiglieri, en San Francisco (Estados Unidos) en 1917. Pasado poco menos de cien años, observamos un mero avance en su estética, inclusión de luces LEDS e instalación de luz amarilla para indicar precaución. Hoy, en nuestro país, el Ingeniero Juan José Cinalli, entrevistado hace pocas semanas en nuestro sitio por su invento de “Luces Urbanas Inteligentes”, introduce una nueva tecnología en los semáforos, capaz de adaptarse a las necesidades fisiológicas de conductores y peatones. “Tras años de investigación aplicada al campo vial o de transporte, decidí dar un gran paso adelante aplicando dicha tecnología a estos aparatos coloridos situados generalmente en las esquinas de nuestras ciudades, aplicándoles toda la utilidad posible a nosotros”, comenta Juan. Estos “nuevos” semáforos los llamó TRANSIT 1 SIV.
Primero, estudiar la visión
Nuestro aparato de percepción visual posee ciertas falencias fisiológicas propias y humanas: en tanto, nuestros ojos poseen diferencias de captación cromática, es decir, cada color es captado de distinta forma e intensidad. Por ejemplo, un dato significativo radica en que el ojo humano, posee una curva se sensibilidad más acentuada en la gama del verde.
Asimismo, el ojo humano, gracias al Bio Ritmo (reloj interno), maneja de distinta forma el panorama de visión según la hora del día, así, el iris humano (regulador de intensidad lumínica) al contar con muy poca luz durante la noche, se abre en casi su totalidad para compensar su carencia lumínica, lo que implica disminuir la profundidad de campo (capacidad para enfocar entre lo muy próximo a nosotros y el infinito) y por ende la pérdida de precisión durante la visión nocturna. La sumatoria de estas características es lo que se lo llama visión “túnel”. El mayor riesgo que trae, es que a mayor velocidad en la conducción del vehículo, mayor será el incremento de este último efecto.
Solución: Señalización Inteligente Vehicular
A la hora de conducir, los “defectos” naturales visuales estarían compensados por este nuevo sistema de señalización para los semáforos. TRANSIT SI-V poseen excelentes características, como alimentación de emergencia, bajo mantenimiento y consumo energético (utiliza tecnología LED, lo cual contribuye al cuidado del medio ambiente, además de una extensa vida útil).
Otra de las propiedades que hacen a su innovación son:
* Control Automático de Iluminación, capaz de regular automáticamente su potencia lumínica, favoreciendo esto a la buena visibilidad, sin importar la incidencia solar o fuentes de luz externa.
* Detección automática de vehículos para calcular la distancia óptima de frenado, a través de una Cámara IR en tiempo real *
* Módulo RFID de paso prioritario. RFID es un módulo electrónico de detección por radio frecuencia (como el sticker que se encuentra en los productos de los supermercados para evitar su robo) siendo esto muy útil a la hora de detectar en sus proximidades vehículos policiales, bomberos, ambulancias o personas no videntes que llevasen el emisor. “Para esto, sería óptimo que los municipios donen a los no videntes una pulsera plástica con un código RFID digital, para que el semáforo TRANSIT los pueda identificar y avisar si puede pasar o no”, dice Juan José.
*Más sobre la Cámara IR
Se trata de una cámara de video que se encuentra instalada en la parte frontal del semáforo con la finalidad de filmar o tomar fotos instantáneas, guardándolas en un DVR (Grabador Digital). Su visión es del tipo infrarrojo, invisible al ojo humano. El sistema (Distancia Óptima de Frenado), calcularía la distancia así como el tiempo necesario para realizar la maniobra de frenado, según las condiciones climáticas incidentes en la cinta asfáltica, entre ellos, calor extremo, bajas temperaturas (Hielo), lluvias (Hidroplaneo). Con dicho método se obtendría la duración óptima del tiempo de permanencia de dichas señales lumínicas.
Futuro AGFA Gevaert Argentina financio el proyecto de TRANSIT 1-SIV hace un tiempo atrás y se realizaron pruebas pilotos con excelentes resultados. Dentro de muy poco se instalarán unas cuantas unidades en la provincia de Córdoba.
Agradecemos al Ing. Juan José Cinialli
Patagonia Instrumental
Fuente: Toma Mate y Avivate
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mayo 15th, 2013 at 1:37 pm
que orgullo tener estos tipos de investigadores y desarrolladores en nuestro país! felicitacionesss!!!
mayo 15th, 2013 at 2:21 pm
Por lo que veo es una sola luminaria que cambia de color.
El inconveniente con eso se presenta para las personas daltónicas que tienen dificultad para distinguir los colores y se acostumbraron a ubicar por la posición cuál de las luces está encendida.
mayo 15th, 2013 at 3:37 pm
q’tal Juan Jose….hace un par de semanas me preguntaba que seria ti, ya que cada dos por tres sale un desarrollo tuyo. Como esto lo demuestra, tu talento esta siempre trabajando. Te felicito por este nuevo desarrollo. Tambien deseo que despegue como un excelente negocio.
saludos.
mayo 17th, 2013 at 1:47 pm
Me gustaría enterarme de la respuesta a JorgeP ya que tengo un hijo daltónico
Gracias