Ricardo Wdowiak es un apasionado autodidacta y con sus propias manos está fabricando desde hace cinco años un modelo Piper J3

El desafío de volar. Ricardo Wdowiak (43) es un apasionado de la aviación y autodidacta. Hace cinco años trabaja en un Piper J3 Cub, para dos personas.[Foto:Daniel Villamea]
De pequeño fabricaba avioncitos de papel y el gusto por los aviones fue creciendo. Después hizo el curso de piloto y hace cinco años inició la construcción de un Piper J3 Cub, con capacidad para dos personas, un modelo original de los años 30 que aún hoy sigue vigente debido a su comprobada confiabilidad en el aire.
Con el motor funcionando, la estructura del fuselaje soldado y las alas prácticamente listas, la construcción está avanzada en un 75 por ciento y en poco más de un año estaría volando.
Según el constructor, el costó final del avión será de alrededor de 15 mil dólares; mientras que el valor de mercado ronda los 150 mil dólares.
“Desde que tengo uso de razón siempre me gustó todo lo que vuela. De chico construí avioncitos de papel y cuanto más sofisticados mejor, después empecé a hacer aviones de madera balsa y a control remoto”, relató Wdowiak.
Precisamente, la construcción de aviones a escala le otorgó una gran gimnasia para afrontar su obra mayor, además de saber “por qué vuela, cuáles son los principios de sustentación, cuál es el centro de gravedad de un avión”.
“Un avión de verdad es muy similar a un avión en miniatura porque vuela de la misma forma, con los mismos pesos, equilibrio y centro de gravedad”, explicó en diálogo con El Territorio.
Todo casero
De oficio comerciante, Wdowiak dedica casi todo su tiempo libre a la construcción del Piper en su pequeño taller. A esta altura, con el proyecto avanzado, el espacio no sobra y las alas cuelgan del techo; la estructura del fuselaje descansa sobre caballetes y el motor a un costado, como expectante.
“Me baso en los planos de un avión que construyó la empresa Piper entre los años 1938 y 1947. Fabricaron unas 130.000 unidades y después se dejó de hacer; pero hasta hoy se los ve volando en los aeroclubes porque es un avión muy seguro”, precisó.
En tanto, comentó que él mismo fabricó el 95 por ciento de las piezas. “Las alas son de madera en base a un molde que fabriqué para hacer una por una. Es algo muy artesanal y que requiere mucha paciencia”, aclaró.
Para las alas utilizó largueros de pino Paraná, un material óptimo en cuanto a resistencia, calidad y peso. La estructura es básicamente caño estructural soltado y luego, aunque cuesta creer, se recubre con tela que se fortalece y se tensa con productos especiales. “Luego se pinta con pintura acrílica y queda muy resistente a la intemperie”, explicó el Wdowiak.
Según contó, su objetivo es presentar el avión a mediados del 2012 durante un evento anual de aviación experimental que se realiza en General Rodríguez, provincia de Buenos Aires.
“Allí se premia a los mejores, pero mi objetivo es volarlo y disfrutar de una pasión que me acompaña desde siempre”, remarcó.
http://www.territoriodigital.com/nota.aspx?c=0225046554584915




