Brasil y la Argentina construir谩n dos aparatos similares, una versi贸n mejorada y potenciada del OPAL, que Invap le vendi贸 a Australia en 2001

Foto:http://www.sindramas.com
Daniel E. Arias
Para LA NACION
Como acaban de refrendar la flamante mandataria Dilma Roussef y las canciller铆as de Brasil y la Argentina, ambos pa铆ses construir谩n dos reactores nucleares similares. Seg煤n la Comisi贸n Nacional de Energ铆a At贸mica de la Argentina (CNEA), la obra del RA-10 (el equipo local) comenzar铆a en 2012 y estar铆a operativa en 2016. Las cosas en Brasil ir谩n tambi茅n 芦por la v铆a expr茅s禄, y el apuro de ambos pa铆ses se explica por una breve ventana de oportunidad para 芦arrinconar禄 el mercado mundial de radiois贸topos m茅dicos, que empezar谩 a cerrarse alrededor de 2020.
Ambas plantas, la local y la brasile帽a, ser谩n versiones mejoradas y potenciadas del OPAL, que la empresa barilochense Invap le vendi贸 a Australia en 2001.
Este notable reactor montado en Sydney, con sus 20 megavatios de potencia, le permiti贸 a Australia capturar el 5% del mercado mundial de tecnecio 99, el m谩s usado de los radiois贸topos de diagn贸stico m茅dico. Con mayores instalaciones radioqu铆micas anexas, el OPAL podr铆a abastecer el 50% de un consumo global de 2500 millones de d贸lares por a帽o, con un 煤nico aparato. Y es argentino.
La falta mundial de tecnecio progres贸 de grave a grav铆sima desde los a帽os 90. Ahora Brasil y la Argentina sumar谩n 60 megavatios de potencia (30 cada uno) y una tecnolog铆a de fabricaci贸n que Australia certifica, Holanda desea y Canad谩 querr铆a desesperadamente. Ultimamente el OPAL se puso de moda.
驴Y por qu茅 Brasil quiere un OPAL? Seg煤n el doctor Herman Blaumann, que dirige el proyecto RA-10 de la CNEA, por lo mismo que otros pa铆ses: el aparato argentino es una coexistencia casi perfecta de laboratorio y planta, y por rendimiento se ha mostrado robusto como una mula.
Desde 2006 hasta la fecha, la demanda de tecnecio pica en rampa y la oferta se derrumba, tragedia m茅dica que en el hemisferio norte se expresa en p茅rdida de vidas y de dinero.
En carne propia
Miles de lectores de esta nota -am茅n de quien la firma- conocen el tecnecio 芦en carne propia禄, sea por estudios de perfusi贸n card铆aca (las conocidas 芦c谩maras gama禄) o decenas de otros de ex谩menes de huesos, tiroides, pulmones, ves铆cula, ri帽ones y cerebro. Sumando todos, 35 millones de humanos consumimos tecnecio cada a帽o, a veces sin saber siquiera de su existencia. Barato, efectivo e inocuo, detecta enfermedades a tiempo.
Por eso, las buenas noticias del acuerdo argentino-brasile帽o son muchas. La primera es que en esta parte del Cono Sur no falta tecnecio porque lo provee la CNEA con su ya viejo reactor RA-3 de Ezeiza. El RA-3 abastece a la Argentina y Brasil, y al 5% del mercado global.
El OPAL es algo mucho m谩s avanzado y el RA-10 -todav铆a en dise帽o-, la generaci贸n siguiente. Brasil tiene materia gris como para desarrollar un s铆mil por su cuenta, pero -como descubri贸 tras un fallido romance nuclear con Francia- nuestro pa铆s es m谩s confiable para cortar camino.
Con el RA-10 en l铆nea, la Argentina podr铆a capturar sin ayuda de nadie hasta el 20% de la demanda mundial (lo que significar铆a ganar 500 millones de d贸lares por a帽o con un aparato que tal vez cueste 300, sumando todo). Con la versi贸n brasile帽a en funciones, Brasil, aun con su fuerte demanda interna, se volver谩 tambi茅n un exportador fuerte. M谩s interesante a煤n, cada pa铆s podr铆a darle back-up al otro cuando un reactor entra en parada por mantenimiento. Y aunque todav铆a no se hable de eso, son posibles asociaciones m谩s imbricadas.
El desabastecimiento mundial de tecnecio se debe a que los grandes abastecedores no invirtieron en plantas nuevas durante d茅cadas, y las que todav铆a siguen en batalla ya est谩n decr茅pitas. As铆, en 1989 芦se jubil贸禄 el Cintichem estadounidense; en 1992, el NRX canadiense; en 1997, el Siloe franc茅s, y en 2006, el FRJ alem谩n. Ya en 2008, el desabastecimiento de tecnecio resultante en los pa铆ses del G-7 fue tal que la OCDE cre贸 el llamado Grupo de Alto Nivel en Radiois贸topos M茅dicos, donde se codean Alemania, la Argentina, Australia, B茅lgica, Canad谩, Corea, la Uni贸n Europea, Estados Unidos, Francia, Holanda, Italia, Rusia y Sud谩frica.
Ventana de oportunidad
Pero la crisis ya era imparable. En agosto de 2009 el colosal y venerable reactor NRU de Chalk River, Ontario, Canad谩 (que fabricaba nada menos que un tercio del consumo global), cerr贸 por aver铆as a repetici贸n. Fue un desastre m茅dico global, porque un a帽o antes, con problemas de corrosi贸n, hab铆a salido de servicio un gigante equiparable, el reactor holand茅s HFR de Petten. Entonces, durante los meses en que solaparon ambos cierres, qued贸 colgado el 60% de la demanda mundial. Dicho de un modo m谩s personal: el 40% de los card铆acos que necesitaban una 芦c谩mara gama禄 la tuvieron y el resto, no.
El hecho es que hoy apenas cinco reactores concentran el 95% de la producci贸n mundial y tienen entre 43 y 53 a帽os de antig眉edad. En un mundo mejor (aunque m谩s caro) deber铆an haber sido decomisionados y reemplazados por unidades nuevitas y brillantes. Pero licitar un reactor toma casi tres a帽os, y construirlo, no menos cinco, con lo que las proyecciones de la OCDE en materia de tecnecio para la d茅cada que se viene son renegridas.
Suena poco elegante, pero para el pa铆s que dise帽贸 la mejor f谩brica de radiois贸topos (es decir, la Argentina) esta crisis -que no remitir谩 hasta 2020- es una tremenda oportunidad para vender alta tecnolog铆a y sus subproductos.
http://www.lanacion.com.ar/1348190-tecnologia-local-para-un-reactor-brasileno