Los clientes de bancos que reciban tarjetas de crédito que no han solicitado, que se quejen de la accesibilidad de esas entidades o tengan dudas sobre las comisiones que les cobran, entre otras cosas, ahora podrán canalizar sus inquietudes a través de la Defensoría Bancaria de la Ciudad de Buenos Aires, ayer presentada en sociedad en la sede de la Defensoría del Pueblo de la ciudad de Buenos Aires de la calle Piedras al 500.
«Les daremos voz a los miles de usuarios de bancos que muchas veces están cautivos de las entidades», dijo ayer a LA NACION la defensora adjunta de la ciudad de Buenos Aires, Graciela Muñiz, que presidirá el nuevo organismo. Así, Muñiz será la primera defensora y protectora de los intereses y derechos de los clientes bancarios de entidades financieras, mutuales y cooperativas.
Los bancos, junto con la telefonía móvil, son los principales blancos de las quejas de los ciudadanos, según la Subsecretaría de Defensa del Consumidor, que depende del Ministerio de Economía nacional.
Algunas de las primeras medidas que tomará Muñiz serán pedirles a los bancos que clarifiquen la información sobre gastos administrativos y comisiones, y los packs bancarios. Otro tema que abordará es el de las salideras bancarias. «Vamos a exigirles a las entidades que coloquen seguridad tanto dentro de los bancos como afuera y que se cumpla con la norma del no uso de teléfonos celulares dentro del edificio.»
Otro de los objetivos del nuevo organismo será que las entidades bancarias sean accesibles a todas las personas, el respeto de los derechos de los mayores y de la normativa que prioriza el tiempo de espera de las personas con discapacidad y embarazadas.




