Emiliano Rivoira y Rodolfo Funes son dos jóvenes médicos veterinarios riocuartenses que la semana pasada pusieron en marcha el Centro de Inseminación Porcina en el que ofrecen un servicio de alta tecnología destinado a promover un aumento en la productividad de los criaderos con un costo 30% menor al del servicio natural
En tal sentido, Rivoira señaló que ya hay varios productores dando servicio con el semen del CIP, obtenido de padrillos terminales de la mejor genética que se produce en el país, y en un futuro no muy lejano esperan estar llegando a una buena cantidad de criadores de la zona.
«La idea es mostrar a los productores cuáles son los pasos a seguir para poder montar la inseminación artificial en una granja de cerdos. Una vez observadas las instalaciones les proponemos un plan de trabajo para comenzar con la inseminación», afirmó Funes, para añadir que se trata del primer centro dedicado únicamente a la inseminación con machos del país.
Dijo además que si bien todas las razas resultan aptas para la implementación de un sistema de inseminación artificial, en el CIP ofrecen semen de razas híbridas de genética reconocida como líder en el mercado. Ahora están en un período de prueba con varios productores de la zona.
A su juicio, la inseminación artificial tiene ventajas económicas sobre el servicio natural, que comienzan por reducir el número de padrillos de la granja, que se traducen también en mejoras sanitarias por el menor ingreso de padrillos que disminuye el riesgo de contagio de enfermedades, y desde el punto de vista productivo hay un importante ahorro de tiempo dedicado al servicio, menos mano de obra y también menor costo de manteniento de las instalaciones y de los animales, como así también un mayor índice de productividad en cuanto al número de lechones nacidos y de kilogramos logrados en menor tiempo.
Destacó Rivoira la importancia del servicio, ya que para un criadero lograr la preñez de las hembras es la primera y gran etapa que debe sortearse, porque en definitiva «se trata de una fábrica de carne que concluye con la venta de los capones».
Y Funes reiteró que la calidad del servicio es mucho mayor en la inseminación artificial. «La calidad del semen es vital para lograr la preñez y al mismo tiempo se pueden programar las pariciones, un detalle por demás importante para la comercialización de los porcinos terminados», afirmó.
Para Emiliano Rivoira, el mercado del CIP está fundamentalmente en los pequeños y medianos criaderos, ya que las grandes granjas dedicadas a la producción porcina tienen sus propios centros de inseminación. «Esto habla a las claras de las ventajas que tiene el sistema, porque si los grandes criaderos lo implementan quiere decir que funciona. Y con nuestro servicio los productores más chicos pueden acceder a la inseminación, que sería muy costosa si tienen que montar su propio centro», concluyó.
Cadena 3
http://www.cuencarural.com/ganaderia/porcinos/inauguran-el-primer-centro-de-inseminacion-porcina/




