El 62% de la población carcelaria federal elige estudiar o trabajar y más de 1.000 personas privadas de su libertad realizan cursos con salida laboral, en el marco de una estrategia que une la educación en cárceles, la capacitación para el trabajo y el acompañamiento en la búsqueda de empleo en el momento en que logran su libertad.

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«No me gusta que digan que debemos reinsertarnos socialmente, porque nunca nos fuimos de la sociedad» dijo a Télam Miguel, detenido en la Unidad 19 del Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza (CPFE).
Él, junto a otros 13 compañeros y 5 mujeres, recibieron hoy los certificados por los cursos de oficio en construcción que realizaron gracias a un convenio entre los ministerios de Trabajo y Justicia y la fundación de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA).
Carlos Tomada, titular de la cartera laboral; Julio Alak, ministro de Justicia; Laura Lopresti, subsecretaria de gestión penitenciaria; Víctor Hortel, director nacional del Servicio Penitenciario Federal (SPF) fueron los encargados de entregar las certificaciones.
El acto se realizó en el salón «Casa de la historia y la cultura del Bicentenario» del CPFE, en medio del nerviosismo, donde Alak aseguró que las mujeres y hombres «que eligen estudiar y trabajar son más del 62% de la población carcelaria federal» y recordó que «a partir de este año rige un sistema de incentivos que les permitirá reducir sus condenas ante cada ciclo educativo que completen».
Por su parte, Tomada resaltó que «entregamos certificados y derechos» a los internos que se encuentran en el estadío procesal de pre-libertad o se encuentran en el uso de salidas transitorias y en regímenes de semi libertad.
Fuente: Telam




