El equipo de la Asociación PIEL ya operó a 30 chicos a partir de los 8 meses de edad

Foto: http://www.diaadia.com.ar
Fabiola Czubaj
LA NACION
Una nueva técnica quirúrgica, con anestesia local y alta hospitalaria a las dos horas, repara con tres pequeñas incisiones una malformación congénita con la que nacen alrededor de mil bebes cada año.
Se trata de la fisura del paladar, que casi siempre se prolonga hasta el labio (labio leporino), y ya se puede detectar al 5° mes del embarazo. Aunque aún la causa exacta sigue siendo un enigma, el equipo de la Asociación PIEL trabaja para repararla en el 8° mes de vida. Esto ayuda a que esos chicos crezcan y se desarrollen normalmente.
«Los operamos antes de que empiecen a emitir fonemas porque esto nos da tiempo de tratarlos, que el tejido cicatrice y los chicos empiecen a hablar como si hubiesen nacido sin la fisura», explicó a La Nacion el doctor Ricardo Bennun, director de la asociación civil, que funciona desde hace dos décadas ( www.asociacion-piel.org.ar ).
En su consultorio de la casona ubicada en la localidad bonaerense de Avellaneda el especialista precisó en qué consiste esta nueva técnica con la que en el último año se operó a 30 chicos.
Resultado de una combinación de «ideas quirúrgicas» de dos reconocidos especialistas extranjeros en el tratamiento de las fisuras palatinas, el nuevo procedimiento va más allá: se realiza con anestesia local y tres incisiones pequeñas; el bebe vuelve a su casa tras dos horas de observación posquirúrgica y comienza a tomar leche inmediatamente (al principio con ayuda de una jeringa o un vaso pequeño, para evitar que se abran los puntos de sutura); y el alta definitiva disminuye de 30 a 10 días.
«El paladar tiene dos partes, una ósea y otra formada por músculo y mucosa -precisó Bennun-. Cualquier cicatriz en un chiquito hace que crezca y se desarrolle mal porque no puede hablar como otros chicos, y esas cicatrices, que se vuelven retráctiles, le producen una alteración maxilofacial, como la de la mordida. Por eso, cuanto mejor sea la reconstrucción muscular del paladar, como con esta nueva técnica, mejor hablarán sin riesgo de retracción del tejido. Además, al cerrar correctamente la fisura, en dos planos, permite que se los pueda alimentar con leche sin que la lactosa se deposite en las heridas y fermente.»
Con esta técnica (ver infografía), el cirujano «recorta» los bordes de la fisura y realiza otras dos incisiones más pequeñas a los costados para poder despegar el tejido del paladar, que no es elástico, del hueso palatino. Luego, con ayuda de dos instrumentos pequeños, pone a resguardo una arteria y comienza a «despegar» los músculos del hueso para así agrandar el tejido del paladar y poder formar el piso o base de la nariz.
Después de esta primera sutura, que contiene a los músculos profundos y evitará la filtración de la mucosidad nasal a la boca, se reconstruye la bóveda del paladar cosiendo la mucosa oral, a la que queda unido el músculo superficial.
«Si usáramos una sutura en lugar de dos, con la mucosidad de la nariz, los gérmenes de la boca y la comida se descosería rápidamente. Al utilizar dos planos, evitamos que la fisura se vuelva a abrir y logramos que los tejidos se unan como si nunca hubiese existido esa malformación», precisó Bennun.
Antes de esta intervención, desde el primer día de vida del bebe, el equipo utiliza un dispositivo modelador que éste usa como si fuera un chupete para reparar primero el labio leporino (a los 3 meses de vida). «La cara se forma entre la 4» y 8» semanas de gestación, como podemos ver en las ecografías de rutina -dijo-. En la panza, el bebe mete la lengua por la fisura y la va ensanchando. Si pudiéramos actuar en el útero, lograríamos que nazca sin las fisuras.»
PREVENCION DE LAS MALFORMIDADES
La ingeniería de tejidos y la prevención de las malformaciones craneofaciales, como el labio leporino y el paladar hendido, serán tema de una jornada de actualización que el martes 30 de este mes realizará la Asociación PIEL en la Facultad de Medicina de la UBA. Informes: (011) 4201-1001.
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1327034




