Con el ingreso de la mujer en el mercado laboral, el amamantamiento puede llegar a convertirse en una odisea. Un grupo de voluntarias ayuda a aquellas madres que regresan a trabajar, luego de la licencia, para lograr una lactancia eficaz.
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Foto: www.canalnutricion.com
Por Natalia Szydlowski | Toma Mate y Avivate
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Miedos, dudas y complicaciones de la vida diaria pueden dificultar la tarea del amamantamiento. Cuando las mamás vuelven a trabajar necesitan informarse sobre cómo y cuándo extraerse la leche, así también de cómo conservarla. Para esto, es importante contar con apoyo de todo tipo, tanto familiar como del entorno laboral. Sin embargo, esto muchas veces no sucede o alcanza, por eso distintos grupos de mamás que ya han pasado por esta situación se reúnen en forma voluntaria a través de La Liga de Leche Materna (Organización No Gubernamental, sin fines de lucro, religiosos o políticos, fundada en 1956, siendo la más antigua y grande en su género), donde comparten información y experiencias con otras nuevas mamas en las distintas etapas de la lactancia. Cualquier mujer lactante puede participar en esos encuentros simplemente buscando en el sitio web de la Liga el grupo más cercano al domicilio, gracias a que cuentan con una amplia cobertura en todo el país. De no poder asistir personalmente, la Liga ofrece apoyo telefónico, así como un formulario de consulta online.
Amamantar es un derecho de la mamá, y también del bebé.
Un derecho recuperado por las mujeres después de muchos siglos en que les fuera negado (desde que se instituyó el nodrizaje como una forma de trabajo esclavo en el año 2000 AC, hasta el estallido de las leches artificiales después de la Segunda Guerra Mundial). Hoy en día, en la Argentina esta práctica se encuentra protegida por la Ley Contrato de Trabajo, 20.744, art. 179 que establece: la facultad de toda trabajadora madre de lactante de disponer dos descansos de media hora para amamantar a su hijo, en el transcurso de la jornada de trabajo, y por un período no superior a un año posterior a la fecha del nacimiento, salvo que por razones médicas sea necesario extenderlo.
Por qué leche materna
No existe sustituto para la leche materna, ya que las leches artificiales, preparadas a partir de leche de vaca, contienen sólo una parte de los nutrientes y ninguna de las hormonas y los anticuerpos que están en la leche humana. Existen numerosos riesgos asociados con la alimentación artificial: mayor riesgo de asma, alergias, infecciones de las vías respiratorias y gastrointestinales, digestivas, oclusión dental alterada, infección por contaminación de la leche artificial, carencias de nutrientes, enfermedades crónicas a lo largo de la vida: diabetes Tipo I, celiaquía, algunos tipos de cáncer, enfermedades intestinales inflamatorias, obesidad, otitis media e infecciones del oído.
Puntos claves para la vuelta laboral
* Teta por mamadera: Una vez que la lactancia está bien establecida, después de las primeras ocho o diez semanas, los bebés pueden tomar leche materna en mamadera. La mayoría de los bebés la aceptan bien y luego toman pecho perfectamente. Si el bebé comenzara a rechazar el pecho, se puede pasar a utilizar otro método de alimentación: vasito, cuchara o jeringa. Estos métodos requieren un poco más de tiempo por parte de la persona que lo cuida, pero preservan la relación de lactancia con la mamá.
* El “arte” de la extracción de la leche: Sacarse leche requiere práctica, sea con la mano o con un sacaleches, y es necesario para estimular y mantener la producción, evitando la congestión. Es bueno empezar a practicar unas dos semanas antes de volver al trabajo. La clave consiste en reproducir el reflejo de eyección que provoca la succión del bebé. Si no es posible extraerse la leche en el trabajo, se puede recolectar en casa durante los fines de semana o diariamente y así producir un stock.
* Almacenamiento: Cualquier recipiente apto para contener alimentos, lavado con agua caliente y detergente, y bien enjuagado, es suficiente para conservar la leche. Se pueden usar recipientes rígidos de plástico o vidrio, con tapa hermética. Se debe almacenar la leche en cantidades de 60 a 120 ml. Lo que permitirá preparar lo suficiente para satisfacer al bebé sin desperdiciar leche. Se puede guardar en la heladera por 3 días y en el freezer hasta 6 meses. No se debe olvidar rotular la fecha de envasado.
* Cómo calentar la leche: La leche se descongela y entibia bajo agua tibia corriente. No se debe calentar en microondas porque a más de 55ºC se destruyen componentes valiosos de la leche humana. Si la leche ha sido congelada y descongelada, se puede refrigerar hasta 24 horas para usarse después. No debe volverse a congelar.
Los pediatras y los organismos oficiales de la salud lo tienen claro: la leche materna es el alimento más completo para el bebé. Pero la teta no es sólo el mejor alimento: también es contacto, consuelo y comunicación.
Agradecemos a Cecilia Karplus (Coordinadora de Distrito de la Liga de La Leche Argentina)
Para más información: Sitio web: www.ligadelaleche.org.ar Contacto: [email protected]
Tel.: 0810-321-TETA (8382)
Fuente: Toma Mate y Avivate
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