La presidenta Cristina Fernández inauguró ayer en San Juan una nueva planta de la firma francesa Lacoste, la que invirtió 6 millones de pesos en el emprendimiento de más de 3000 metros cuadrados. Desde San Juan comenzará a exportar remeras a Brasil y a otros mercados de la región; la empresa también planea abrir cinco tiendas propias en el país.
Rodolfo Gottlieb, CEO de Vesuvio, la firma que explota la marca Lacoste entre otras, explicó las características salientes de la inversión durante un almuerzo en el que participó el gobernador José Luis Gioja.
Con una térmica que rozaba los 32 grados, acompañados de copas de vino tinto y empanadas caseras, Gottlieb explicó que se exportará el 50% de la producción, la que se calcula que tendrá un valor cercano a los 5 millones de dólares.
Gottlieb recordó que «el primer taller de Lacoste empezó en 1988, con 14 operarios, con el incentivo de la ley de promoción industrial. En 2003 ya contaba con 78 trabajadores, mientras que el año pasado se inauguró la primera planta en la que trabajan más de 400 personas. En esta segunda van a trabajar 300 personas, de las cuales 90 ya están haciéndolo, a fin de año vamos a terminar con cerca de 700 empleados», dijo.
El 60% de las prendas producidas en la nueva planta se exportarán a la región. Cuenta con 3.000 m2 cubiertos y dará empleo a 350 personas en el inicio, y a 710 en 2012
Como parte de un proceso de expansión regional que tiene base en la Argentina, el grupo francés Lacoste abrió una nueva planta de producción en la provincia de San Juan desde la cual exportará a varios países de América latina y a la ciudad de Nueva York. La fábrica, que también proveerá al mercado local de prendas de la marca mundialmente conocida por su logo del cocodrilo y creada en 1933 por el tenista francés René Lacoste, está ubicada en el departamento de Pozito y elevará la producción total de Lacoste en el país a 2,4 millones para fin de este año. El plan de expansión contempla inversiones por $ 12 millones de los cuales ya se han desembolsado $ 4 millones en San Juan para mejorar la logística y ampliar el canal comercial con la apertura de nuevos locales. En Argentina, Lacoste está bajo el paraguas comercial de Vesuvio, empresa que posee la licencia de la marca francesa no solo para el país sino también para Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay. En esta sociedad, Lacoste posee 50% de las acciones, mientras que el otro 50% es controlado por el empresario argentino Rodolfo Gotlib y el Exxel Group de Juan Navarro. Desde la planta de San Juan vamos a exportar el 60% de su producción para la región, explicó Gotlib a un grupo de periodistas de medios nacionales invitados a recorrer el nuevo establecimiento fabril. El empresario también es socio de Navarro en las otras marcas de indumentaria que controla el Exxel, como son Cacharel, Paula Cahen DAnvers y Penguin. Durante este recorrido, sostuvo que además de la de San Juan están analizando otras posibles inversiones para establecer una o dos plantas más en la Argentina. La planta inaugurada ayer es una de las tres unidades productivas de Lacoste en el mundo junto a las de China y Perú. La fábrica sanjuanina tiene 3.000 metros cuadrados cubiertos y en su inicio dará trabajo a 350 empleados, llegando a fin de año a 470 para totalizar 710 en 2012. Lacoste además opera una red de 47 locales en la Argentina entre propios y franquiciados, siendo el outlet que la marca posee en la calle Gurruchaga al 800 del barrio porteño de Villa Crespo, el de mayor venta mundial de todos los establecimientos comerciales de Lacoste con u$s 14 millones al año. En el caso de la planta de San Juan, la mayor producción del nuevo establecimiento corresponde a camisas en alrededor de un 60%. La camisa es el icono comercial de Lacoste en todo el mundo que proviene desde la creación de la empresa por el ex campeón de tenis francés que las había creado para usarlas en sus partidos de tenis. De hecho, se trató de una revolución en dicho deporte ya que sustituyeron a las de tela entramada y de mangas largas que los jugadores usaban en esa época. En la Argentina, estas prendas tienen un costo al público cercano a los $ 400, siendo uno de los valores más baratos para productos Lacoste en el mundo,en comparación con otros países íconos para la marca, como Francia o Brasil. En la nación europea, una misma prenda se cotiza a 89 euros, mientras que en el vecino país cuesta alrededor de u$s 133. En Brasil, Lacoste también es controlada por Vesuvio. Allí no tiene planta productiva aunque sí opera un red de casi 900 locales que son abastecidos mayormente desde Argentina. Esta inversión evidencia la recuperación que logró la industria textil argentina impulsada por la reactivación del sector productivo local y de la economía nacional, explicó Gotlib, quien agregó que han logrado mantener la rentabilidad de sus productos a pesar de la inflación y la suba de costos gracias a mayores ventas. De hecho, Lacoste ha venido incrementando su volumen de facturación desde 2003 a la actualidad, precisamente el mismo período que lleva el kirchnerismo en el poder. En 2003 facturamos $ 38 millones y este año vamos a cerrar con $ 480 millones sostuvo el empresario, quien se sinceró al sostener que a nosotros nos fue bien con este modelo. Queda claro si se leen las cifras aportadas por la propia empresa: en los últimos cinco años, el crecimiento de la facturación de Vesuvio fue del 590%, en tanto que sus exportaciones aumentaron en un 900%.
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