En los últimos dos años la ausencia de grandes fallas y de atentados evidenció que esos sistemas tuvieron por la mano de sus accionistas argentinos un manejo más adecuado con las exigencia del contrato de concesión de esa redes.

Marcelo Mindlin
Transener y Transba concretaron durante el 2008 inversiones por $102 millones en sus sistemas de transmisión de energía.
De esa suma afrontada por los accionistas de Citelec (Pampa Energía, Enarsa y Electroingeniería) 80 millones tuvieron por destino a las redes y equipamientos de Transener, mientras que los restantes 22 millones se asignaron a obras concretas sobre las líneas de Transba.
Las inversiones tuvieron por objetivo el recambio de transformadores, protecciones para detección de fallas, interruptores y la actualización de tecnología con el fin de mejorar la calidad y confiabilidad del servicio. Ese nivel de inversiones motivó que ambas empresas no hayan distribuido dividendos a sus accionistas.
Las mejoras implicaron una importante disminución de fallas en el sistema, que es monitoreado por el Ente Nacional Regulador de Electricidad.
Transener acusó durante el 2008 un índice de 0,48 falla cada 100 km/año, cuando el límite establecido en el contrato de concesión estipula una tolerancia de 2,5 fallas cada 100 km/año. Por su lado, Transba tuvo un índice de 1,42 fallo sobre un límite de hasta 7 estipuladas en su contrato.
En lo que respecta a la energía no suministrada por fallas propias del equipamiento sobre el total demandado por el sistema de transporte, Transener mejoró su índice de operación un 65% con respecto al 2007, mientras que en Transba se obtuvo una mejora del 10% entre ambos períodos.
PLAN. A fin de mantener dentro de parámetros satisfactorios la calidad de esos vitales servicios públicos Transener y Transba tienen previsto un ejecutar un plan inversor en el 2009 de alrededor de $200 millones destinados a reemplazar equipos con antigüedades que oscilan entre 20 y 35 años.
Los trabajos apuntarán a la actualización tecnológica de equipamientos obsoletos, compra de repuestos y un plan de mejoras relacionadas con el medio ambiente y la seguridad pública.
Cabe recordar que cuando aconteció en 1992 la privatización del sistema de transporte de alta tensión durante años los operadores de Citelec (National Grid, Perez Companc y Sociedad Comercial del Plata) sostuvieron que esas redes contaban con una capacidad operativa excedentaria respecto de las necesidades del país.
Luego, tras el retiro de la británica National Grid y la venta en el 2002 de la ex Pecom Energía a Petrobras, está corporación petrolera mantuvo pendiente de cumplimiento un compromiso de retirada del manejo de Transener, asumido con el Gobierno nacional, que generó nuevos retrasos en las necesidades de inversión que se vinieron acumulando sobre esos sistemas.
A partir del 2003 el Estado nacional lanzó demoradas obras de expansión en alta tensión y de seguridad que los anteriores operadores de Transener y Transba pasaron por alto.
En el 2006 con la llegada de los actuales inversores la situación empezó a transitar por otros andariveles más acordes con las necesidades eléctricas del país.




