La iniciativa contempla la licitación de 25 mil kilómetros de fibra óptica en los próximos cuatro años y provocará un cambio estructural que significará un gran salto en la calidad de los servicios de telecomunicaciones, en especial, en el interior del paísSi se cumplen las previsiones oficiales, dentro de cuatro años todas las provincias del país contarán con acceso de banda ancha a Internet, en condiciones igualitarias en cuanto a velocidad y precio.

El plan se llama “Argentina Conectada” y fue lanzado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en octubre de 2010. Pero el Poder Ejecutivo Nacional (PEN) resolvió acelerar su implementación, en especial en la ciudad de Buenos Aires, donde tienen sus sedes las principales oficinas gubernamentales.
El proyecto contempla la licitación de 25 mil kilómetros de fibra óptica en los próximos cuatro años, y provocará un cambio estructural que significará un gran salto en la calidad de los servicios de telecomunicaciones, en especial, en el interior.
En una entrevista con iProfesional.com, el subsecretario de Tecnologías de Gestión de la Jefatura de Gabinete de Ministros, Eduardo Thill, afirmó que el plan insumirá unos 6.000 M de pesos.
El funcionario explicó la situación actual del plan, una de las propuestas más ambiciosas del Gobierno en materia tecnológica, que se engarza con el programa Conectar Igualdad, por el cual se entregarán tres millones de netbooks a estudiantes de escuelas secundarias públicas; y la Televisión Digital Abierta.
Luego de conformarse el comité ejecutivo del plan, donde están representados los ministerios del PEN que intervienen en su despliegue, se firmaron acuerdos con las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Misiones, Tierra del Fuego, San Juan, Río Negro y La Rioja, para que puedan utilizar los recursos de redes nacionales que existen en cada una de las jurisdicciones.
Durante la última parte de 2010, se hizo un relevamiento de la infraestructura existente en todas las obras públicas construidas en los últimos años, donde se realizaron tendidos de ductos o de fibra oscura acompañándolas. Por ejemplo, en redes eléctricas, rutas y gasoductos.
“Ese relevamiento ya terminó para ver dónde hay que soplar (sic) fibra, y dónde hace falta la obra civil. Esto va acompañando el anillo de fibra entre todas las provincias, para darle también soporte a la TV digital, así está todo interconectado”, señaló Thill.
También se lanzaron planes de créditos de financiamiento para proveedores de servicios de Internet (ISP, sigla en inglés) locales, como cooperativas y empresas pequeñas, a las que se les subsidiará el transporte de Internet y se le darán facilidades para que puedan terminar de desplegar la última milla y llegar a todos los hogares.
“Hay una acción bastante coordinada para garantizar que, en el menor tiempo posible, lleguemos con cobertura por el medio que fuera. Aquí no hay una tecnología que sea una bala de plata”, advirtió el subsecretario, quien reparó que no existe “la mejor tecnología” para un despliegue uniforme, debido a “la dispersión y diferencia geográfica”.
“Para muchos lugares será una solución LTA (sigla en inglés que representa la cuarta generación de banda ancha móvil), pero recién se está probando. No podemos esperar dos años hasta que esté totalmente desarrollado. Si se puede iluminar con Wi-Fi (conexión inalámbrica de corta distancia) se hace, donde se llega con red cableada se hace, y donde Wimax (conexión inalámbrica de media distancia) es una solución, también se hace”, explicó.
La experiencia de Plaza de Mayo
Todas las redes inalámbricas de los entes del PEN están disponibles, como, por ejemplo, un prototipo construido para la semana del Bicentenario de la Revolución de Mayo, por el cual se “iluminó” la Plaza de Mayo desde el edificio de Avenida Roque Sáenz Peña al 500, donde tiene su oficina la subsecretaría que encabeza Thill (en la foto superior).
Durante los festejos de hace casi un año hubo cerca de 500 conexiones simultáneas. Hoy, durante la semana, hay picos de 100 vínculos en Plaza de Mayo y los fines de semana, picos de 200. “Vine a verlo un fin de semana, la mayoría son turistas que con sus dispositivos sacan fotos, las mandan a amigos, las suben a redes sociales”, describió Thill.
Esta prueba es una Wi-Fi abierta, con conexión de 1MB en horario laboral, y de 7MB en el resto del día y los fines de semana.
El avance sobre Buenos Aires
Una de las primeras etapas de implementación del plan Argentina Conectada fue la adjudicación de la red Wimax para el espacio de la ciudad de Buenos Aires.
“El objetivo primario es armar la Intranet (red interna que utiliza los protocolos de Internet) del PEN. Se trata de un viejo proyecto que habíamos empezado a hacer con algunos tendidos de fibra o arrendados. Pero nunca teníamos la conformación total de la Intranet que garantice prestaciones de servicios para montaje de aplicaciones de ‘e-goverment’ (gobierno electrónico) y transacciones entre los mismos edificios. Terminamos entonces haciendo un montón de servicios a través de Internet, dependiendo del proveedor y de las condiciones de Internet”, expresó Thill.
¿Cómo marcha el plan en la Capital Federal? Ya se adjudicó y a fines de mayo estará lista la primera etapa. La ciudad fue dividida en tres etapas. La segunda estará en funciones a fines de julio y se completará la totalidad de la ciudad a fines de septiembre, enumeró el funcionario.
“Ese es un paraguas de Wimax que nos permite hacer la Intranet y, sobre el mismo paraguas, podemos dar servicios móviles y nómades para las organizaciones que tienen movilidad” como la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), el Ministerio de Trabajo y agencias de seguridad, como la Policía Federal, la Gendarmería Nacional.
También se pondrán focos para “iluminar” con Internet inalámbrica espacios públicos abiertos y cerrados en el marco del plan Argentina Conectada, “sobre todo en la zona sur que no tiene nada de servicios de acceso público, donde vas y ni siquiera tenés 3G”, afirmó.
Igualdad en el acceso
Thill destacó que la igualdad es “el factor común en todos los programas” tecnológicos sociales del Gobierno nacional. “Las asimetrías eran muy claras antes de este programa”, señaló.
“Si el mega de Internet en Buenos Aires salía u$s120, en Formosa era de u$s1.700 y en Santa Cruz 2.400 dólares”, precisó.
“Lo que es caro es el transporte. Al tener el backbone (red troncal) nacional, el transporte pasa a ser una commodity, no es el servicio”, dijo Thill, quien remarcó la necesidad de poner un “foco fuerte en los contenidos. Porque ahora sí podremos hablar con certeza de gobierno electrónico, de contenidos multimedia, de interacción de la televisión”.
Con Argentina Conectada también se buscará dar soporte a la gran demanda de conectividad que vendrá por parte de los hogares que tengan estudiantes beneficiadas con el plan Conectar Igualdad. “Cada netbook que se la da cada chico permite la incorporación de la tecnología al hogar”, recordó el funcionario, quien pronosticó que “el crecimiento en el área de los contenidos que se viene es muy fuerte y hay que empezar a ver la explotación de eso”.
En ese sentido, puso como ejemplo una reunión reciente que mantuvo con una “asociación bancaria”: “¿Ustedes se dan cuenta que van a tener una terminal de acceso a su servicio en cada hogar? Hay que ver, entonces, las herramientas de servicio de valor agregado, de interacción, y obviamente debemos preocuparnos por todo lo que es infraestructura crítica, seguridad y evangelizar en el uso de las herramientas”.
Brecha digital
La iniciativa también incluye que la empresa de soluciones satelitales Arsat genere una marca que provea a quienes estén incluidos en la red «Argentina Conectada» soluciones informáticas y de comunicaciones.
Los relevamientos de uso de banda ancha en la Argentina arrojan hasta ahora una diferencia sustancial entre las provincias más alejadas del histórico cinturón agroindustral que cubre Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Mendoza.
Casos como Jujuy, Formosa, Corrientes y Tucumán, entre otros distritos, registran índices de penetración de banda ancha en hogares inferiores a un dígito es decir que tienen menos de una conexión por cada diez familias.
Según el último reporte realizado por la consultora IDC, Argentina tiene un índice de 9,3 cuentas de banda ancha cada 100 habitantes, sólo superada en la región por Chile que registraba 9,7 y seguida por Uruguay con 8,5 cuentas por cada cien personas.
Pese a este buen indicador nacional, la provincia de Jujuy alcanza sólo al 0,2 de penetración de banda ancha por cada cien personas; Formosa 0,3; Corrientes 0,4; y Tucumán 0,7.
En tanto, en las zonas de mayor competencia entre privados, como la Ciudad de Buenos Aires, se registran 46,2 cuentas de banda ancha por cada cien habitantes.
Fondos privados
Según un informe del grupo Convergencia, los sectores privados de telecomunicaciones destinarán en conjunto casi $8.000 millones para apuntalar sus negocios.
Por ejemplo, Telecom anunció desembolsos por $2.500 millones contra los $2.000 millones de 2010. En lo que respecta a Telefónica, se espera que use entre $2.500 millones y $3.000 millones para ampliar su red de banda ancha, Internet y móviles.
«Desde 2006, la compañía vino incrementando entre 20 y 30 por ciento su inversión anual y esto podría repetirse en 2011, especialmente si se considera el escenario de competencia que se abre a partir de las iniciativas estatales», asegura Convergencia.
Claro planea inversiones para el mercado residencial por $1.685 millones. Su apuesta es desarrollar una red de fibra óptica y coaxil para llegar al hogar con banda ancha tratando de obtener ventajas de la relación con sus más de 17 millones de clientes
Fuente : Infobae Profesional
http://tecnologia.iprofesional.com/notas/113648-El-Gobierno-acelera-su-plan-para-llevar-Internet-de-alta-velocidad-a-toda-la-Argentina




