En una operación que demandó cinco horas, pudieron rearmar su mandíbula, con un pedazo que había quedado en la fábrica. Sus compañeros lo encontraron y lo llevaron en un frasco. En una inusual intervención quirúrgica realizada en un hospital público, los médicos lograron reconstruir la mandíbula de un joven operario de una fábrica que había sufrido un terrible accidente laboral

Por:
Sergio Di Nucci
En una inusual intervención quirúrgica realizada en un hospital público, los médicos lograron reconstruir la mandíbula de un joven operario de una fábrica que había sufrido un terrible accidente laboral.
Juan Carlos López, de 31 años, trabaja en el parque industrial del partido bonaerense de Almirante Brown. El viernes 10 de mayo, según el relato de su esposa, Griselda Díaz, «un compañero activó sin querer el botón del puente grúa, que chocó contra unos fierros enormes, y una viga cayó contra la nuca de él. Juan, a su vez, cayó contra el fierro con el que estaba trabajando y se abrió el mentón en tres partes, como si fuera un libro.»
Juan Carlos llegó al hospital zonal «Lucio V. Meléndez» sin un pedazo de su rostro. Pero en la fábrica sus compañeros encontraron parte de la mandíbula, unida a dientes y encías, pegada a la ropa ensangrentada. Con coraje y pericia, decidieron llevar esa pieza en un frasco al hospital, pero antes la hicieron desinfectar por un enfermero de la fábrica. Los doctores empezaban la cirugía cuando una médica de guardia apareció con el frasco.
Luego de la intervención, uno de los médicos, el doctor Evert Choquenaira, odontólogo del equipo de cirugía maxilofacial del Meléndez, nacido en Tarija, Bolivia, dijo: «Creíamos que se había perdido. Esa parte de hueso facilitó muchísimo la reconstrucción: unimos los dos extremos y esta parte con alambres especiales, reconstruimos el tejido blando y cerramos. Fue una operación muy compleja, que terminó a la 1:30 de la madrugada.»
El ministro de Salud de la Provincia, Alejandro Collia, señaló con satisfacción: «Es un orgullo ver la calidad de nuestros cirujanos y hospitales en casos como este, donde se le cambia la vida a una persona. La intervención fue apenas una hora después del accidente y se realizó por personal capacitado, gracias a la infraestructura y el profesionalismo del hospital público.» La cirugía duró más de cinco horas. Juan Carlos había llegado con convulsiones, bañado en sangre y con una herida de unos 20 centímetros: desde el cuello hasta el labio inferior en carne viva y sin esa parte de unos tres centímetros de mandíbula, luego recuperada por sus compañeros.
El equipo de guardia actuó de inmediato: se le realizó una tomografía y luego se lo intervino quirúrgicamente. Actualmente, Juan Carlos se recupera en el sanatorio privado Itoiz, de Avellaneda, donde fue derivado a través de su ART. Los médicos reconstruyeron toda la parte interna de la mandíbula inferior, con el trozo que se había desprendido. Ahora deberá pasar por otras cirugías, pero para reconstruir la parte externa a través de una intervención estética. «
una cirugía contrarreloj
«En el momento en que estaba en el quirófano, sus compañeros llegaron del trabajo con el pedazo de hueso que le faltaba en el maxilar inferior», detalló uno de los especialistas que participó de la operación.
Los cirujanos maxilofaciales Luis Arancibia y Evert Choquenaira, junto con el cirujano general Javier Brolis, la anestesióloga Carla Zúccollo y el traumatólogo Francisco Mariani, fueron los que llevaron a cabo la compleja cirugía. Explicaron que el joven tenía una fractura expuesta y, por lo tanto, se debía resolver cuanto antes porque, mientras más se demorara, más posibilidades existían de infección.
«Fue fundamental contar con un tomógrafo con reconstrucción 3D. Si no tuviéramos un equipo tecnológico tan sofisticado, este trabajo hubiese sido mucho más difícil de realizar», indicó el doctor Julio Velásquez, responsable del consultorio maxilofacial.
Fuente: Info News
http://tiempo.infonews.com/2013/05/20/sociedad-102216-inedita-reconstruccion-facial-en-el-hospital-de-almirante-brown.php




