LA INDUSTRIA LOCAL, EN CRECIMIENTO
En el país, son 65 las empresas que emplean a más de 2 mil personas y desarrollan sus propios videojuegos, de principio a fin. El 95% de lo producido está destinado a la exportación.

PorMICAELA VACCA
Cómo ser un especialista en la materia
Adultos, chicos y adolescentes. Hombres y mujeres. Cada vez más personas, sin importar su edad, se suman al entusiasmo por los videojuegos, impulsados por la amplia variedad de opciones y las diversas plataformas disponibles. Ya no se necesita una consola ni se requiere pagar para jugar, sólo hace falta acceder a páginas de internet o redes sociales, e incluso se puede jugar desde el celular.
En Argentina, hay una industria dedicada exclusivamente a este negocio: desarrolla videojuegos completos desde los títulos hasta el game over- y viene creciendo a paso firme. Pero a la vez, es desconocida por los usuarios. ¿Por qué? Porque el 95% de lo producido se exporta, principalmente a Estados Unidos, Europa y Asia.
«La industria de los videojuegos en el país crece muy fuerte desde 2004, y estamos seguros que aún no llegó a su pico máximo de crecimiento exponencial», asegura Miguel Martín, director ejecutivo de la Asociación de Desarrolladores Videojuegos Argentina (Adva). Los números lo respaldan: se estima que hay 65 empresas en el rubro, que tienen una facturación anual aproximada de u$s 50 millones y emplean a más de 2.000 personas, entre diseñadores, artistas, ilustradores, programadores, ingenieros, guionistas, testers (prueban los videojuegos y buscan errores) y músicos, la mayoría de 27 años de edad promedio.
«En Argentina, el 85% de las empresas comenzó a operar después del 2000. Las hay grandes, medianas y pequeñas, en todos los niveles. El gran diferencial es la capacidad para generar videojuegos propios. La industria local pasó de ser considerada software factory (es decir, sólo capaz de desarrollar una parte del juego para empresas de afuera) a ser buscada por su experiencia comprobada en el logro de productos terminados. Pasamos de ser proveedores de servicios a hacer propios productos propios completos. Uno de los principales valores agregados que tiene esta industria es justamente la propiedad intelectual sobre los juegos que se desarrollan en el país», explica Martín.
NUEVOS FORMATOS
El boom terminó de consolidarse hace dos años, ante la aparición de nuevas formas de distribución: smartphones, redes sociales y otros sistemas digitales abrieron nuevas puertas y ampliaron los formatos disponibles.
«En nuestro país, desarrollamos juegos para todo tipo de plataformas: PC, Mac, consolas como xbox, Wii y Playstation, la web, celulares e iPod», detalla.
Entre las empresas argentinas, se pueden mencionar NGD Studios, Hungry Game, Three Melons y Sabarasa, desarrolladoras de los juegos Regnum, Fly Kiwi, Fly!, Bola y Art of ink respectivamente. Eudaimonia es otro de los sellos locales: «Nos enfocamos en crear productos para dispositivos móviles como el iPhone, iPad, iPod touch y Blackberry, y también la web y redes sociales. Realizamos distintos tipos de trabajos: algunos directamente para terceros que se ocupan de comercializarlos ellos, otros que no son comerciales y que tienen como propósito promover un producto o una marca y, finalmente nuestros juegos, basados en ideas propias», detalla Federico Vidueiro, uno de los fundadores de la empresa en 2009. Un ejemplo de su producción es Hyper Puncho-box, un juego de box para el iPhone. «Los juegos propios que desarrollamos están apuntados al exterior, ya que localmente no existe un mercado importante en comparación con Estados Unidos o Europa», agrega.
Como muchas de las empresas argentinas, Eudaimonia no sólo desarrolla estrictamente videojuegos sino también lo que se llama «aplicaciones de entretenimiento», es decir, serious games y advergames. ¿Qué son? Los primeros tienen un propósito distinto al puro entretenimiento: hacen referencia a temas educativos o científicos, y los segundos están dirigidos a publicitar una marca o producto.
Pero los más elegidos son los casual games (juegos casuales).
Son cortos, no requieren una destreza especial, tienen reglas fáciles de entender y están orientados al público en general. ¿Por qué tienen tanto éxito? «Porque construyen sentido, cuentan una historia, proponen una identidad -responde Martín-. Jugar es una actividad que realizamos desde que nacemos y es vital para el crecimiento y buen desarrollo de los niños. Los videojuegos contribuyen a incentivar el aprendizaje y el razonamiento, estimulando la creatividad tanto del jugador como del diseñador».
A la hora de crear un videojuego, es necesario el trabajo multidisciplinario de un grupo que, además de productores, diseñadores y artistas, incluye un equipo de ventas y comercialización. Según el nivel de complejidad del juego, el desarrollo puede durar hasta 6 meses con 5 a 8 personas dedicadas exclusivamente al proyecto.
«En el país nos sobra talento, creatividad, profesionalismo, curiosidad y ganas de emprender; todos, elementos indispensables para que una industria cultural como la de los videojuegos crezca, se fortalezca y expanda asegura Martín-. En este sentido, estamos esperando la llegada del `Tetris argentino’. Sabemos que lo hará muy pronto».
50
millones de dólares es la facturación anual estimada del sector.
65
es la cantidad de empresas desarrolladoras de videojuegos en el país.
http://www.larazon.com.ar/actualidad/Videojuegos-made-in-Argentina-mundo_0_213000056.html




