La continua evoluci贸n de los sueldos sobre la inflaci贸n ha generado una mejora en el poder de compra y nivel de vida de buena parte de la sociedad. En particular, en los asalariados. Esto dio lugar a un continuo traspaso a la categor铆a socioecon贸mica conocida como 芦C2禄. La pir谩mide y su evoluci贸n

Por Fernando Gutierrez
La 芦movilidad social ascendente禄 es uno de los conceptos que m谩s suele escucharse en los discursos presidenciales, como aspiraci贸n expl铆cita del modelo K.
Al punto que compite de igual a igual con el de 芦inclusi贸n social禄 y el de 芦valor agregado禄, que tambi茅n se ubican entre aquellas palabras que gozan del mayor n煤mero de menciones por parte de Cristina Kirchner.
Por ello, varias pol铆ticas implementadas en los 煤ltimos a帽os han ido en el sentido de mejorar la capacidad de consumo de la poblaci贸n.
No en vano, una de las acusaciones que m谩s irrita al Gobierno es que se ponga en duda las cifras sobre la disminuci贸n de la pobreza.
Lo cierto es que, acompa帽ando al repunte de la econom铆a, la capacidad de consumo -en estos 煤ltimos a帽os- se ha incrementado y una creciente porci贸n de la poblaci贸n ha podido acoplarse a lo que el imaginario social argentino define como 芦clase media禄.
Y si bien la pol茅mica sobre qu茅 aspectos deben ser tenidos en cuenta para saber si alguien pertenece a esta categor铆a social puede insumir horas de debate, lo cierto es que los indicadores ligados al consumo, empleo y pobreza tienen la contundencia suficiente como para afirmar que el total de integrantes de este segmento -al menos hasta ahora- ha ido in crescendo.
De no ser as铆, no se explicar铆a que un pa铆s haya batido a帽o a a帽o sus r茅cords de ventas de autos, tecnolog铆a, electrodom茅sticos, turismo dentro y fuera del pa铆s, por citar s贸lo algunos ejemplos.
Los m谩s de 850.000 cero kil贸metro vendidos en 2011 son fiel testimonio de ello. Es m谩s, seis de cada diez comercializados pertenecen a la categor铆a 芦peque帽o禄 y de precio bajo, que en la industria se los define como 芦entrada de gama禄.
芦Se incrementaron los salarios en la industria m谩s de lo que subieron los autos. Por ende, se incorporaron m谩s compradores al mercado禄, se帽ala Abel Bomrad, presidente de la asociaci贸n de concesionarios.
Asociado a esto, un dato que los analistas suelen destacar es la explosi贸n en la venta de motos, que rond贸 las 700.000 unidades y es particularmente fuerte en localidades peque帽as del interior.
De la misma forma, si el consumo fuera 芦de 茅lite禄, tampoco podr铆an explicarse los 12 millones de celulares que cada a帽o renuevan el parque de telefon铆a m贸vil.
Sobre este punto, Javier Casas Rua, titular de PriceWaterhouse Coopers, destaca: 芦El sector medio-bajo, que siente que no puede aspirar a una vivienda y que percibe que ahorrar no vale la pena, se dedica a comprar禄
Y agrega: 芦A diferencia de lo que ocurr铆a antes, no se trata de un consumo de marcas 鈥楤’, sino que se busca una gratificaci贸n con las llamadas 鈥楢’ o de primera l铆nea. No es s贸lo la clase alta la que compra zapatillas de marca, o la que llena los estadios cuando viene alguna estrella del exterior a dar un recital禄.
La recuperaci贸n, en cifras
El fen贸meno del traspaso de la poblaci贸n a la clase media se ha transformado en la t贸nica de las econom铆as emergentes que, de la mano del boom de las materias primas, entre otras cuestiones, han experimentado una notable mejora en su calidad de vida.
El caso paradigm谩tico es Brasil, durante d茅cadas un ejemplo de desigualdad en distribuci贸n de la renta que, de acuerdo con las 煤ltimas estad铆sticas, ha incorporado aceleradamente al 60% de su poblaci贸n a los est谩ndares de vida de la clase media.
驴Y en la Argentina? Establecer qu茅 cantidad de gente se ubica en este segmento resulta ser un an谩lisis complejo. Para empezar, porque no todos los analistas coinciden en el nivel de ingresos a partir del cual se debe considerar a un individuo, o a un grupo familiar, integrante de este nivel socioecon贸mico.
Pero de lo que nadie duda es de la mejora experimentada en los 煤ltimos a帽os, gracias a una evoluci贸n salarial que, en forma sistem谩tica, ha superado los niveles de inflaci贸n.
S贸lo considerando los 煤ltimos dos a帽os, la suba acumulada para los sueldos que se rigen por las paritarias ha sido de 65%, mientras que el alza de precios real fue del 52 por ciento.
Analistas que estudiaron el tema en profundidad han presentado estad铆sticas elocuentes. Uno de ellos es Jorge Todesca, titular de la consultora Finsoport.
Seg煤n su estimaci贸n, los sectores que mejor negociaron sus acuerdos obtuvieron en la 煤ltima d茅cada mejoras de hasta 300 puntos porcentuales por encima de la inflaci贸n.

Es tambi茅n ilustrativo un ranking internacional elaborado por Brookings Institution, que compara la mejora en el nivel de vida de varias grandes ciudades, tomando en consideraci贸n datos de PBI per capital, salarios y empleo.
La conclusi贸n es que Buenos Aires es la ciudad de Sud Am茅rica que ha recuperado su nivel de ingreso con m谩s fuerza, superando incluso a San Pablo.
芦El trabajo revela que aquellos lugares donde las commodities tienen m谩s influencia en la actividad econ贸mica, son las que vieron crecer en mayor proporci贸n sus ingresos. Por el contrario, se incrementaron menos en aquellas donde la construcci贸n es el principal motor de crecimiento禄, observa Ricardo Delgado, economista jefe de la consultora Analytica.
El analista destaca que, como contrapartida de la recuperaci贸n de Buenos Aires, que ocupa el puesto 16 en el ranking global, Madrid reci茅n aparece en el 195

Tambi茅n se conoci贸 recientemente un informe de Oxfam -organizaci贸n no gubernamental que trabaja en el combate a la pobreza en 98 pa铆ses- en el que aparece como destacada la mejora argentina.
Seg煤n este informe, de todos los integrantes del G-20, solamente cuatro han mejorado su ingreso y redistribuci贸n en los 煤ltimos a帽os: Corea del Sur, Brasil, M茅xico… y Argentina.
En un intento de cuantificaci贸n sobre la clase media nacional, puede tomarse como referencia la pir谩mide de ingresos elaborada por Guillermo Oliveto, titular de la consultora W, y uno de los expertos m谩s influyentes en el 谩mbito an谩lisis de consumo, estratificaci贸n y tendencias de la poblaci贸n.
El analista clasifica a este segmento socioecon贸mico en tres subgrupos: clase media 芦alta禄, 芦t铆pica禄 y 芦baja禄.
En esta categorizaci贸n, para 芦escapar禄 de la categor铆a 芦baja禄, es decir de este 煤ltimo subgrupo, se requiere contar con un ingreso familiar superior a los $4.100.
Si se coincide con esta definici贸n, entonces un 55% de la poblaci贸n argentina (unas 22 millones de personas) se encuentra por encima de este nivel, seg煤n los datos que se desprenden de la encuesta de hogares que realiza el INDEC.

Ahora bien, si se realiza un enfoque m谩s conservador, de manera de identificar a lo que hist贸ricamente se ha entendido en el pa铆s como la 芦clase media t铆pica禄, deber铆a tomarse el sub-segmento conocido como 芦C2禄 (ver cuadro arriba).
En la jerga del an谩lisis socio-econ贸mico, esta categor铆a define al p煤blico que, sin llegar al nivel de consumo de lujo que caracteriza al segmento 芦top禄 (ABC1), puede darse algunos gustos y llevar un tren de vida cercano al llamado 芦aspiracional禄 de los argentinos.
En buen romance, son las familias que viven en barrios relativamente bien cotizados, que pueden tener acceso al autom贸vil, a un buen nivel educativo en instituciones privadas para los hijos y a cierta capacidad de consumo de electrodom茅sticos, indumentaria y esparcimiento.
De acuerdo con la pir谩mide confeccionada por Oliveto, este sector (C2 o media alta) se compone de una franja de la poblaci贸n con un ingreso promedio de $13.800.
Si se establece como 芦piso禄 la cifra de $7.900 para comenzar a formar parte de la clase media, puede estimarse en casi 23% la cantidad de poblaci贸n que est谩 por encima de ese nivel, seg煤n la encuesta de ingresos que realiza el INDEC en hogares.
Afectando a esa cifra por la inflaci贸n promedio de cada a帽o (no la oficial sino la privada que mide la consultora Buenos Aires City), puede determinarse cu谩nto dinero se fue necesitando en cada momento para ingresar a la categor铆a C2.
As铆, tomando la encuesta de hogares, es posible determinar, para cada a帽o, qu茅 porcentaje de la poblaci贸n ten铆a ingresos suficientes para estar por encima de ese 芦piso禄.
Y la evoluci贸n ha sido la siguiente:

Por ejemplo, en enero de 2004 -todav铆a con el efecto del empobrecimiento por arrastre de la recesi贸n- no llegaba al 10% la cantidad de hogares con capacidad de consumo suficiente para una clase media-alta.
La recuperaci贸n fue muy r谩pida, en particular a partir de 2007. En ese a帽o, el porcentaje de hogares argentinos que ya ingresaba en el segmento C2 era del 17%.
Con la mejora de salarios de los 煤ltimos dos a帽os y ajustes por encima de la inflaci贸n, hubo un importante porcentaje de la poblaci贸n que pudo aumentar en t茅rminos reales su poder adquisitivo.
Seg煤n estos datos, en un per铆odo de cinco a帽os, m谩s de un 5% de las familias ascendi贸 al punto de tener un consumo propio del tomado como referencia para la clase media.
Medido en t茅rminos poblacionales, son m谩s de dos millones de personas.
驴Puede seguir?
El gran interrogante es si este fen贸meno es sostenible o si, en la medida en que la situaci贸n econ贸mica se hace menos amigable, hay riesgos de que esta movilidad social ascendente se estanque o incluso se revierta.
Miguel Bein, uno de los economistas que primero advirti贸 sobre el surgimiento de una nueva 芦clase media trabajadora禄, advierte que en 2012 ya no ser谩 posible mantener el mismo ritmo de crecimiento salarial de los 煤ltimos a帽os, que super贸 largamente a la tasa de devaluaci贸n y a la de inflaci贸n.
En la misma l铆nea, Marcelo Capello, economista de la Fundaci贸n Mediterr谩nea, advierte sobre una lecci贸n de la historia reciente: 芦Durante varias d茅cadas, la estrategia de crecimiento de la demanda interna -fogoneada por el aumento de los salarios, jubilaciones y planes sociales- result贸 no sustentable a largo plazo, por los desequilibrios que produce en las cuentas fiscales y comerciales del pa铆s禄.
En consecuencia advierte que, para sostener los actuales niveles de crecimiento, que han permitido sumar a m谩s personas a la clase media, se necesitar谩 que los precios de las materias primas que exporta la Argentina no s贸lo se sostengan sino que crezcan a帽o a a帽o.
Pero est谩 claro que, m谩s all谩 de las consideraciones, hay un factor pol铆tico que influye sobre la evoluci贸n salarial.
A pocas semanas de retomar las paritarias, y en un contexto de tensi贸n y conflictividad, los principales sindicatos han advertido que no estar谩n dispuestos a firmar acuerdos por debajo del 25 por ciento.
De hecho, las propias empresas ya tienen asumido y presupuestado en sus planes para 2012 que la masa salarial crecer谩 m谩s cerca de lo que pretenden los sindicatos que de lo que desear铆a el Gobierno (ver nota: 芦Siga, siga: contra todos los pron贸sticos el salario real puede seguir creciendo禄).
En definitiva, esto lleva a pensar que el nivel de consumo podr谩, de concretarse este escenario, subir a buen ritmo si bien el mismo ser铆a menor al registrado hasta ahora.
En tanto, mirando al largo plazo, las opiniones comienzan a te帽irse de pesimismo respecto de la capacidad con la que cuenta la Argentina para seguir 芦empujando禄 m谩s y m谩s personas al codiciado segmento de la clase media tradicional.
Fuente: Infobae Profesional
http://economia.iprofesional.com/notas/130340-En-los-ltimos-cinco-aos-dos-millones-de-argentinos-se-sumaron-a-la-clase-media