El centro, que tiene como finalidad el estudio del material genético de las células vegetales (Cebigeve), significará para la ciudad la presencia de unos 400 científicos, tanto argentinos como españoles.
García dijo que los especialistas «no sólo desarrollarán investigaciones vinculadas a la agrobiotecnología, sino también a la industria alimentaria, la farmacéutica, a los procesos de diagnóstico y tratamiento médico y al desarrollo de organismos modificados genéticamente».
Señaló que «ahora, con el decreto de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que formaliza los compromisos, podemos decir que ese proyecto está cristalizado y en marcha».
El plan se elaboró a partir de la firma en 2006 de un acuerdo de cooperación científica internacional entre Argentina y España en el que se establecieron las bases para la puesta en marcha y gestión conjunta de un centro de investigación.
El pasado 16 de enero se constituyó la Fundación Cebigeve, iniciativa que fue presentará hoy en el Centro de Innovación y Desarrollo Local (Cidel).
«Cuando se eligió a Rosario como sede argentina del centro, no sólo se tuvo en cuenta su experiencia en la articulación público-privada, sino también en su desarrollo de relación internacional con España», dijo García.





