Lo elabora la UBA . Se podrá utilizar a partir de 2010
Cecilia Draghi
Para LA NACION
¿Qué medida sirvió ante la caída de ceniza del volcán Chaitén en Esquel, o del Hudson en Los Antiguos, o del Copahue en Caviahue? ¿Cómo fueron las necesidades de los centros médicos ante este fenómeno? ¿Cuál fue el mejor canal para informar a la población durante la crisis?
Las respuestas a esos y otros interrogantes fueron recopiladas por un equipo interdisciplinario a cargo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y estarán disponibles a partir de 2010 en Internet.
«La idea es elaborar un manual de procedimiento de contingencia de caída de ceniza volcánica para saber de qué se trata, qué conviene hacer en materia de salud o qué instrucciones darle a la gente. Con este objetivo rescataremos la información de la experiencia vivida por la población, los profesionales y las autoridades de distintos lugares donde ocurrieron estos episodios en la Argentina. También resumiremos lo relevante para estos casos de la bibliografía internacional», detalla el vulcanólogo Alberto Caselli, director del Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), a cargo de esta iniciativa.
Justamente este especialista se hallaba en Esquel en mayo de 2008 cuando de la noche a la mañana esta ciudad se vio afectada por primera vez por las cenizas de la erupción del volcán chileno Chaitén.
«Lo primero que se hizo -relata- fue recurrir a Internet y la información disponible era de fuentes internacionales, en especial para poblaciones ubicadas en la base del volcán. Había pocos datos para el caso de localidades más alejadas que sufrían los efectos de las cenizas. Además, faltaba rescatar las experiencias locales.»
Aprovechar las vicisitudes pasadas para evitar repetir los mismos errores en un momento de máxima tensión de una población es uno de los objetivos de este manual.
En ese sentido, Caselli recuerda decisiones efectivas adoptadas en Esquel: «Cubrieron las tapas de desagües pluviales con nylon para que no llegaran a los conductos las cenizas que en contacto con agua se endurecen. O comprobaron que es más conveniente organizar la limpieza de las casas para que todos lo hagan en el mismo momento, de modo de evitar que el último en asear ensucie lo realizado por el anterior», puntualiza como datos para tener en cuenta.
Desde la medicina, la geología, la química, la psicología social y la ingeniería hasta especialistas en enseñanza participan de esta iniciativa, que «estará lista dentro de un año para ser instalada en la Web», concluye.
Centro de Divulgación Científica de la FCEyN de la UBA.




