La siguiente frase de Carl Sagan le impactó desde chico a nuestro protagonista de hoy: “Para sobrevivir, nuestro destino está ligado a la ciencia”. Gabriel Rabinovich la leyó en un libro que le regalaron sus abuelos. Con los años se volcó a la investigación y es hoy uno de los científicos argentinos más reconocidos en el mundo.
Bioquímico, Rabinovich trabaja en inmunología del cáncer, con contribuciones importantes para el tratamiento de la enfermedad. Refiere que “ser investigador” es “ayudar a la gente a vivir mejor”. Así, la biomedicina implica “ir del laboratorio a la cama del paciente” y viceversa. En este programa, Rabinovich define al sistema inmunológico como un sistema en equilibrio, el cual –según sea la enfermedad- a veces debe estimular las defensas, y en otras, silenciarlas. Relató así el hallazgo de una proteína que le valió gran repercusión internacional. Hablamos de la Galectina 1, a la cual hay que estimular o no. El descubrimiento, afirma, debe tender a encontrar las terapias adecuadas con el uso de productos probados clínicamente y ser comercializados. Rabinovich comentó que los descubrimientos hechos en su laboratorio han permitido ocho patentes; y que se tiene la clara intención de vendérselas a la industria farmacéutica. Esto posibilitaría evitar pagos exorbitantes por remedios importados, y a la vez tener la chance de exportarlos para beneficio de nuestra economía. En síntesis: buena salud con productos locales, y reconocimiento mundial a nuestra ciencia.
…..………….……LA CIENCIA ARGENTINA EN LA VIDRIERA…………………
Ya desde chico nuestro protagonista de hoy se vio alentado por una frase que no olvida..”Una frase que saqué de un libro que me regalaron mis abuelos cuando yo tenía 8 años. Siempre vuelvo a ella. La dijo Carl Sagan y es: Sea cual fuere el camino que sigamos, nuestro destino está ligado indisolublemente a la ciencia. Es esencial para nuestra simple supervivencia que comprendamos la ciencia”.. Esto lo contó el Dr. Gabriel Rabinovich, quien siguió ese camino en un alto nivel de excelencia..”Es, sin lugar a dudas, uno de los científicos argentinos más conocidos en el mundo, hoy por hoy”.., aseguró el Dr. Lino Barañao, de este hombre –bioquímico y especializado en inmunología del cáncer- de 43 años, que eligió investigar en nuestro país y es solicitado, no sólo para publicar en las más prestigiosas revistas internacionales, sino para editar allí sus estudios..”Sus contribuciones han permitido establecer nuevos mecanismos de control que probablemente tengan aplicaciones muy importantes en el tratamiento de la enfermedad. O sea, no es simplemente un biólogo molecular teórico. Es alguien muy preocupado por encontrar la posible aplicación de sus hallazgos”.. Esto es algo que Rabinovich refiere habitualmente, y que explica de la siguiente manera..”Ser investigador es ser una persona que quiere ayudar a que vivamos todos mejor. La sociedad se tiene que beneficiar de lo que hacemos nosotros”..) En su caso..(T. 6..”Tenía la idea de poder curar una enfermedad, y por eso pensé en estudiar medicina”.. La actitud –como ya nos contó el propio Rabinovich en otros programas- exige superar la dicotomía entre ciencia básica y ciencia aplicada..”Porque la aplicada se nutre de la básica, y la básica se nutre de la tecnología, y más en biomedicina. Todo el tiempo vamos de la cama al laboratorio y del laboratorio a la cama del paciente”.. En su especialidad, contó Rabinovich, importa entender lo siguiente..”Que el sistema inmunológico es un equilibrio. Donde en algunas enfermedades es importante estimular las defensas, por ejemplo frente a tumores. En otras enfermedades es importante silenciar las defensas porque están muy exacerbadas”.. En el primer caso..”Lo que nos preguntamos es porqué los tumores evaden la respuesta inmunológica”.. En ese camino, en 2004 su grupo descubrió la proteína Galectina-1..”Pudimos demostrar que lo que sucedía era que los tumores, a medida que se hacían más agresivos expresaban muchísimo de estas proteínas. Diez, 20, 30 veces más que cualquier célula normal. Y esa proteína interaccionaba con azúcares que estaban específicamente en linfocitos y los mataba”.. Así las cosas, buscaron bloquearla y tuvieron éxito..(ráfaga)..El segundo caso refiere a las enfermedades autoinmunes –artritis, diabetes, esclerosis múltiples- por descontrol de linfocitos que atacan al propio organismo. Se investigó entonces cómo estimular a Galectina-1..”Que esta proteína puede matar a los linfocitos malos, sin matar a los linfocitos buenos que necesitamos para defendernos”.. Conocido esto, según convenga el uso positivo o negativo de la proteína..”Uno podría intervenir en estas enfermedades y generar nuevas terapias”.. Y atención, hablamos de tratamientos que con productos probados clínicamente puedan ser comercializados gracias a patentes generadas en nuestro país..(ráfaga)..En este sentido, contó Rabinovich..”Todos estos descubrimientos que fuimos realizando han sido motivo de ocho patentes de nuestro Laboratorio. Algunas para cáncer, otras para enfermedades autoinmunes, otras en células dentríticas”.. Esto contempla una intención clara relacionada con dichas patentes..”Que sean vendibles a la industria farmacéutica”.. Gabriel Rabinovich y todos nosotros comprendemos lo que esto significaría..”Que un fármaco salga de nuestro país y que pueda ser vendible a un precio realmente útil para nosotros y no tengamos que comprar a industrias farmacéuticas internacionales o multinacionales”.. Muchas veces, añadió, a precios exorbitantes..(ráfaga)..El proceso completaría la idea que germinó desde chico en el Dr. Rabinovich..”Ir desde el gen hacia la clínica y desde la clínica estimularnos a nuevas preguntas para volver al gen”.. Convicciones necesarias para despejar interrogantes, siempre renovados y con varios beneficios: para la gente en salud, y para el país en su economía y prestigio en ciencia e investigación.
Fuente: Ciencia Argentina en la Vidriera
http://www.cienciaenlavidriera.com.ar/2012/08/23/programa-406-investigacion-y-anuncio-de-productos-farmaceuticos-con-patentes-locales/#more-10402










