Lucía degradada y casi sin césped. Una asociación vecinal pidió que la arreglaran sin perder el valor histórico y la Comuna se comprometió a respetar el trazado. Terminan en dos meses.
por romina smith
Ciento ochenta días. Ese es el tiempo total que llevará la puesta en valor de la Plaza Colombia. Es sólo una manzana del corazón de Barracas, pero con un gran valor histórico: sobre esos terrenos se levantó la casona donde vivió y fue asesinada Felicitas Guerrero, protagonista de una de las leyendas urbanas más románticas y trágicas que se conocen. La Comuna se comprometió a respetar el valor patrimonial de la plaza que, junto a la Iglesia Santa Felicitas que está enfrente, integran un área histórica protegida.
La intervención y el rescate de la plaza, rodeada por Montes de Oca, Pinzón, Isabel la Católica y Brandsen, era un antiguo reclamo de los vecinos, que la veían en estado deplorable: notaban que casi no le quedaba césped, los senderos estaban desdibujados y sus monumentos en pésimo estado.
El año pasado, el grupo de vecinos de la asociación Proteger Barracas encabezó el reclamo y pidió que la recuperación se realice «dentro de un proyecto adecuado a su historia y valor», recordando que la Iglesia Santa Felicitas y la Plaza Colombia integran un Area de Protección Histórica con regímenes especiales para obras. Hoy, los vecinos se muestran conformes con el arreglo pero molestos porque la plaza estará enrejada. Además, averiguaron que «no se respetó el Código de Planeamiento Urbano» que establece que «una intervención en esta APH debe contar con la aprobación previa de la Dirección General de Interpretación Urbanística y de un Consejo Asesor que asegure la protección del patrimonio».
En el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño aseguraron a La Razón que el plan de obras respeta el valor patrimonial de la plaza y, como ejemplo, dijeron que no se está haciendo un trazado nuevo sino que se están reconstruyendo los caminos internos que ya existían (aunque se pondrán baldosones en lugar de granza de ladrillo). La Comuna empezó a trabajar en la recuperación en enero pasado y terminará a fines de mayo. La inversión ronda 1.200.000 pesos y los arreglos se completarán con nuevos arbustos, rampas, luminarias, un patio de juegos y un área con bancos y bebederos. El objetivo, explicaron, es intervenir toda la plaza para que los vecinos de Barracas puedan volver a disfrutar de ese espacio verde.




