Hay un acceso por cada 2.620 habitantes, el registro más alto de la región. Esto tiene que ver con el crecimiento de las laptops y su mayor uso. Palermo, Belgrano, Recoleta, el Centro y Puerto Madero, los barrios con mayor concentración.

Espontáneamente y a pesar del crecimiento de las redes 3G (banda ancha móvil), la onda Wi Fi va cubriendo rápidamente a los porteños. Tanto es así que Buenos Aires se convirtió en el distrito con mayor concentración de hotspots (accesos inalámbricos a Internet) por habitante de Latinoamérica, indica un estudio elaborado en exclusiva para iEco por la consultora Marco Marketing Consultants.
“En términos de ‘Densidad Wi Fi’, observamos que Buenos Aires tiene un acceso cada 2.620 personas, superando los registros de las principales ciudades de la región, como San Pablo, Ciudad de México y Santiago de Chile”, destaca una de las conclusiones del estudio. La expansión tiene que ver básicamente con el abaratamiento de los costos de la adopción de esa tecnología y la mayor penetración y uso de computadoras portátiles. Así, la cantidad de hotspots creció un 72%, comparada con la última medición de Marco, realizada en marzo de 2008. En ese entonces, había un acceso por cada 4.476 habitantes.
Eduardo Tobis, de Trends, interpreta que el crecimiento del Wi Fi en Buenos Aires es tan lógico como anárquico. “Instalar un hotspot es fácil: se contrata un servicio de banda ancha, se pone un router y se acabó. Ni siquiera configurarlo resulta un problema”, dijo el especialista. Acaso por eso ya es habitual observar personas con laptops en bares, restoranes, confiterías y hasta en heladerías, tanto en el Centro como en cualquier barrio de la Ciudad.
Precisamente es la gastronomía la que lideran el ranking de adopción del Wi Fi. De acuerdo con Marco, el 72% de los hotspots están instalados en comercios del rubro. Le sigue el sector hotelero (7%), las universidades (5%), los cines (5%) y los centros de compras, un ítem que abarca a shoppings, supermercados y estaciones de servicio (3%). En casi todos los casos, el servicio se brinda en forma gratuita. “Si lo quieren cobrar, es simple, el cliente se va a otro lado”, señaló el consultor Enrique Carrier.
El Wi Fi (de las siglas inglesas Wireless Fidelity) creció en las zonas de alto poder adquisitivo y de oficinas. La distribución, hoy, es más amplia. El 54% de los accesos están ubicados en un área que comprende a Palermo, Belgrano, Núñez y Recoleta; el 23% corresponden al Centro y Puerto Madero; el 10%, a Caballito, Almagro, Boedo, Villa Crespo y Flores; y un 6% están en San Telmo, Barracas y La Boca. “El Wi Fi se está expandiendo. Y vemos que la gente se reúne para trabajar en áreas diferentes de las tradicionales”, graficó Emilia Guastini, gerente de Inteligencia de Mercado de Marco.
Son varios los motivos que explican el despegue de esta tecnología inalámbrica. Por un lado, el drástico crecimiento del parque de computadoras portátiles, en especial las netbooks. De acuerdo con Carrier, en el primer semestre del año se vendieron cerca de 400.000 laptops, un 60% más que el mismo lapso del año anterior. Y el consultor Alejandro Prince estima que en 2009 se colocarán unas 600.000 portátiles en total.
Indices del primer mundo
Prince, justamente, argumenta que los índices de penetración de Internet en la Capital es del Primer Mundo. “Cualquier cosa que se mida (banda ancha, celulares, computadoras, notebooks, lo que sea) está muy por encima de San Pablo, Santiago, el Distrito Federal y cualquier ciudad de la región. Los indicadores porteños, en realidad, habría que compararlos con Madrid, París o Londres, para establecer reales diferencias”, opinó el especialista.
La difusión del Wi Fi responde, en gran medida, a la buena lectura que hacen los comercios y negocios de esta nueva realidad: no sólo se amplió el parque de notebooks y laptops en general, sino que además la gente se anima a transportarlas, a pesar del temor a la inseguridad.
La conexión a Internet, en este sentido, es un servicio clave para los locales de comida. Nicole Brailovsky, encargada de Bar 6, una coqueta confitería ubicada en el corazón de Palermo Viejo, sostiene que el Wi Fi atrapa distinta clase de públicos. “Por las mañanas, los días de semana, viene mucha gente a trabajar. Al mediodía, la mayoría son personas que vienen de compras por la zona. Más tarde llegan los turistas”, dijo.
“¿Si el Wi Fi hace diferencia? Sí, claro, y me doy cuenta porque cuando tenemos algún problema con el servicio, mucha gente se levanta y se va. Se acorta su estadía”, sostuvo.
En otros barrios, la respuesta es diferente, como es el caso del bar Zetta, ubicado en el barrio de Villa Pueyrredón. Jorge Gold, su dueño, cuenta instaló el servicio Wi Fi hace cinco meses. “Aún no dio resultado. Todavía no notamos ningún cambio. De vez en cuando, viene alguien con una notebook, pero es muy raro. En realidad, todo está muy parado”, se lamentó.
El empresario, sin embargo, dijo que a pesar de todo, mantendrá el servicio porque “es barato”.
http://www.ieco.clarin.com/empresas/Buenos-Wi-Fi-capital_0_72300019.html




