Durante la feria de ciencia y tecnología que se realiza en Villa Martelli, se están presentando atractivas novedades del sector

Son los únicos vehículos de estas características producidos en la Argentina. Su creador, el arquitecto e investigador Miguel Ángel Bravo, cuenta que se carga en seis u ocho horas y puede recorrer 100 kilómetros por sólo cuatro pesos. Así lo detalla la crónica realizada por Florencia Halfon-Laksman para el diario Tiempo Argentino.
El arquitecto, investigador y empresario Miguel Ángel Bravo no para de responder preguntas de los visitantes en Tecnópolis, en un stand situado al lado del edificio «Orgullo Argentino».
Todos quieren detalles sobre el funcionamiento de los autos eléctricos que él ideó y que son los únicos de esas características que se fabrican en el país.
En diálogo con Tiempo Argentino, el creador de la Compañía Argentina de Automóviles explicó que su primer invento vehicular fue el auto deportivo «Nach One», que surgió, en primer lugar, para ofrecérselo a su hijo Ignacio, y después, porque se interesa por el desarrollo de productos y sistemas «de impacto social».
Pensó que debía hacer «algo seguro, divertido, que saque a los chicos del cuatriciclo y de la moto».
Ahí descubrió que no había una automotriz nacional y eso le representó un desafío. «Empecé por lo más difícil», reconoce. Luego llegó el auto «Buggy Boogie», recreativo, que circuló esta última temporada en la Costa Atlántica, y ahí apareció un nuevo objetivo: el auto eléctrico.
«Lo primero que hicimos fue reconvertir el Nach One. Después hicimos la primera flota pre serie de la historia de América Latina. Hoy somos la única fábrica latinoamericana de autos», describe Bravo.
Se define como «un tipo inquieto» y su historia demuestra también lo exitoso de sus inquietudes: además de arquitecto, tiene emprendimientos empresariales desde los 14 años, fue director de arte de Soda Stereo, obtuvo dos veces el Premio Innovar y es profesor en la Universidad de Buenos Aires.
Desde ese lugar celebra la repatriación de investigadores argentinos a partir de la existencia del Ministerio de Ciencia y Tecnología y asegura: «Toda la vida me dijeron que me convenía irme a trabajar a otro país, pero siempre quise estar en la Argentina. Estamos viviendo el mejor momento y estas cosas hay que continuarlas».

El arquitecto, de 49 años, también defiende lo que llama «transferencia», que consiste en transmitir los conocimientos a la gente y por eso se muestra contento por la creación de Tecnópolis.
Existen modelos de autos eléctricos de competición, familiares o para un uso semi público (ver aparte).
Según Bravo, «la particularidad del auto eléctrico es que se carga seis u ocho horas y anda 100 kilómetros por sólo cuatro pesos.
No contamina y, si se corta la luz en una casa, se conecta el auto y hay dos vías de electricidad». Mientras describe las ventajas del producto, su creador muestra una pequeña tapita, en la parte trasera del auto, donde se ubica el toma corriente.
Para ejemplificar con qué puede cargarse el auto eléctrico, Bravo subraya: «En Expoagro cargamos el Nach One con estiércol de chancho, biomasa, gas, generación eléctrica. En estos días vamos a cargar uno con los generadores eólicos, con lo cual en algún momento ni siquiera hará falta la energía de un hogar».
Otro de los proyectos de la empresa de Bravo, que tiene 400 socios, es el «Auto Popular Argentino», que tiene motorización alternativa: adelante será eléctrico y atrás a explosión, y costaría entre 12 y 15 mil dólares.
Para ello, trabaja con la empresa de motores Fiat Powertrain Technologies, que es la menos contaminante del mundo.
Fuente: Infobae Profesional
http://autos.iprofesional.com/notas/119559-Los-autos-elctricos-con-sello-argentino-una-novedad-que-se-presenta-en-Tecnpolis





mayo 24th, 2012 at 8:24 pm
quisiera contactarme con el arquitecto bravo, para intercambiar opiniones, respecto a la fabricacion, de vehiculos electricos, pues yo poseo una pequeña fabrica de prototipos electricos para niños, gracias