A esa conclusión llegó un jurado que evaluó propuestas de la elite gastronómica internacional. Los ingredientes

El mejor postre del mundo lo creó un platense: Víctor Trochi, radicado en España, y ganador, días atrás, del «The best restaurant dessert», un concurso internacional que tiene lugar en Barcelona y del que participan como jurados prestigiosos chefs y la elite de periodistas especializados en gastronomía. Su obra del arte culinario, una curiosa combinación de la más refinada ginebra, frutos cítricos y hierbas aromáticas, superó en calidad, presentación y sabor a una amplia carta de repostería presentada por los más prometedores jóvenes de la cocina gourmet.
La jornada en la que se desarrolló el certamen fue ardua para los finalistas. Comenzó a primera hora de la mañana en un local de Espaisucre, la escuela catalana de cocina con sede en Barcelona. Entre participantes de Bélgica, España, Francia, Guatemala y Argentina (Federico Guajardo y Mariano Walter eran sus compatriotas), Torchi tuvo que presentar en sendos platos dos elaboraciones, una incluida en la categoría «tema libre» y que concursaba como el Mejor Postre del Mundo 2011, y otra que se llevaría el premio Nespresso, cuya condición era que la creación contuviera café entre sus ingredientes. La guatemalteca Ana Lucía Jarquín ganó ese galardón y el platense se quedó con la mayor distinción gracias a su «Gin tonic con cítricos y hierbas».
Aunque es un premio al mejor postre, la «delicatessen» de Trochi no es, justamente, de tendencia dulce. Con un granizado de gin tonic, basado en una ginebra que fue probada por varios «catadores» y entre una variedad de más de 30, lleva, además de esa bebida, puré de cáscara de limón, espuma de naranja, gajos falsos de mandarina, pomelo, mini galletitas de eneldo y flores de hinojo.
¿UNA PROPUESTA «MACHISTA»?
«Las principales notas son amargas», confía el autor del mejor postre del mundo y aclara: «no es raro, sino diferente, que no es lo mismo». Por sus componentes, no es para cualquier público, remarca. En su opinión, podría ser una propuesta considerada «machista», dice y se ríe. Y es que, según indican las estadísticas, en una barra libre, el 80 por ciento de las bebidas alcohólicas no dulces son consumidas por los hombres. «En la actualidad muchos platos salados llevan elementos de la pastelería y yo intento crear ese tipo de novedades», explica.
Trochi tiene 36 años y pasó su infancia y adolescencia en el barrio Monasterio. Después de recibirse de chef en el Instituto Argentino de Gastronomía, en la capital federal, viajó a España para cubrir pasantías en distintos restaurantes de la península. Con alguna experiencia en dos locales platenses que ya no funcionan, en diez años cumplió con un recorrido intenso y de alto valor para su aprendizaje: trabajó en el emprendimiento de Martín Berazategui, uno de los más renombrados chef del País Vasco; en la cocina del Hotel El Bulli de Sevilla; y en el pequeño pero concurrido Skina de Ojén, en Málaga.
Su trayectoria le valió otros premios antes de recibir el de la escuela catalana. En 2005 obtuvo un reconocimiento por el Mejor Desayuno de España y en 2007 cumplió con una máxima aspiración dentro de su actividad al ganar, como chef, una estrella Michelín.
Hoy, ya jefe de cocina de Les Magnòlies desde hace un año, programa la incorporación de su galardonado plato en el menú del restaurante gironés. A partir del miércoles próximo los comensales podrán degustar de un diseño para paladares gourmet que le valió a Trochi siete meses de pruebas, contrapuebas y definiciones. ¿Por qué tanto empeño y esfuerzo?. «Es que los postres son mi pasión», responde sin vueltas este vecino de La Plata que espera impaciente celebrar en enero próximo el nuevo éxito junto a sus padres y hermanos en la casa del barrio Monasterio.
Fuente: El Dia
http://www.eldia.com.ar/edis/20111023/un-platense-cocinero-invento-postre-mas-rico-del-mundo-informaciongeneral6.htm




