
Del Café de Hansen, los expertos hallaron restos de una botella y un pequeño trozo del piso de ladrillos. Mientras que de la red de túneles encontraron gran parte de su estructura. En esa zona el Ministerio de Cultura porteño pretende dedicarle un espacio al tango y al pasado porteño.
El mítico bar tanguero, nombrado en varios tangos de esa época, funcionó en ese lugar entre 1877 y 1912 hasta que el intendente Joaquín de Anchorena ordenó demolerlo. El café funcionaba enfrente de donde hoy se encuentra el Planetario.
Para muchos ese lugar allí se habría acunado el tango, era un lugar popular que era frecuentado por gente humilde. Para otros allí no se bailaba y, al contrario, era frecuentado por la aristrocracia porteña. Lo cierto es que desde sus balcones se tenía una vista preferencial al Río de la Plata.
En tanto, a metros de los restos del Café de Hansen, los arqueólogos descubrieron los túneles. Los expertos aseguran que fue una usina construida bajo la orden del entonces presidente Domingo Sarmiento y que tenía como fin abastecer de electricidad al Parque Tres de Febrero, según cuenta el diario Clarín en su edición impresa.




